Del Potro, a la par del resto como hace mucho no ocurría

Del Potro, entrenándose en Tandil.

Juan Martín del Potro podrá saldar en 2018 una cuenta pendiente desde 2013: poder empezar un curso tenístico desde enero con sus rivales del ATP World Tour y terminar un primer semestre sin dolencias físicas.

El tandilense tiene todo para conseguirlo: comenzó la pretemporada el 9 de diciembre acompañado de miles de sus compatriotas y debutará el 8 de enero en Auckland.

La ilusión lo desborda desde que inicio trabajos de cara a 2018 con su compañero de entrenamiento Alejo Prado.
En 2014 y 2015 debutó en enero, en Sidney. Pero en las dos temporadas mencionadas no pudo pasar de marzo. Los dolores lo obligaron a retirarse hasta nuevo aviso. Al punto de considerar el retiro definitivo.

El argentino perseveró a pesar de los pronósticos. En 2016 debutó en el ATP World Tour en febrero en Delray Beach, a la expectativa de si sus manos le permitirían seguir en el tenis luego de tres cirugías en la muñeca izquierda (articulación en 2014, ligamento y tendón en 2015) y de una en la derecha (en 2010).

En 2017 volvió a empezar en febrero en Delray Beach, pero en esta ocasión por el desgaste de haber terminado 2016 en los últimos días de noviembre. Y el inicio tardío se notó en su juego.

Se notaba que no había despegado su ritmo. Por algo tuvo un récord de 1-7 contra jugadores del Top 10 hasta agosto. Fue a partir del US Open que se disparó, obteniendo una marca de 20-5 hasta el final del 2017.

Los resultados al final de las últimas dos temporadas terminaron superando sus propias expectativas. Gracias a eso, ahora está a un puesto de volver al Top 10 por primera vez desde agosto de 2014. Pero si con temporadas a medias generó ruido, con una completa puede superarse aún más.

Cada vez que inició en enero en los últimos diez años y no tuvo paras de consideración durante el curso (como en la temporada 2010), firmó casi 50 victorias en 2013 (51), 2012 (65), 2011 (48), 2009 (54) y 2008 (46). En los años mencionados tuvo una producción de siete subtítulos y 17 títulos, incluyendo su único de Grand Slam en el US Open de 2009 (d. Federer en la final).

En cuatro de estos cinco años, terminó clasificando a las Nitto ATP Finals, certamen que cierra el calendario tenístico y al que del Potro, a pesar de solo ganar 38 partidos, por poco se clasifica en 2017 al quedar a dos puestos del último puesto ocupado por el norteamericano Jack Sock.

Parece ser que Del Potro sólo necesita forma física para volverse protagonista y asegurar su presencia en Londres. El tenis le sobra.

En 2018 podrá demostrarlo una vez más. Después de cinco años, el argentino podrá empezar sano desde la meta. No tendrá que defender puntos hasta el 19 de febrero, cuando deberá igualar o superar las semifinales en este torneo para no descontar en el Emirates ATP Rankings.

Antes de eso, participará en el ATP 250 de Auckland, certamen que conquistó en 2009, y jugará su primer Abierto de Australia desde 2014. La Torre de Tandil tiene licencia para ilusionarse. (Fuente: diario Los Andes, de Mendoza)