El entrenador de Milos Raonic acusó a Juan Martín Del Potro de simular lesiones

El Eco

Las dificultades físicas se han transformado en un tema excluyente en cada conferencia de prensa de Juan Martín Del Potro durante las últimas semanas. La exigencia que viene soportando su cuerpo, que roza los dos metros y los 100 kilos, le pasa cada día una nueva factura. Sin embargo no todos creen en la existencia de esos problemas.

“Del Potro actúa como si estuviera lesionado, camina despacio. Es un maestro en hacer esto. De hecho ya lo hizo en Indian Wells, también contra Milos (Raonic)”, acusó el entrenador del canadiense, el croata Goran Ivanisevic, tras el durísimo partido que ambos protagonizaron el miércoles por los cuartos de final del Masters 1000 de Miami.

Resulta difícil discernir si las palabras del campeón de Wimbledon en 2001 tienen fundamento o son consecuencia del fastidio de quien vio que su pupilo dejó escapar una gran chance de quedarse con un partido que parecía encaminar en el comienzo del segundo set y que terminó quedando en manos del argentino, por 5-7, 7-6 (7-1) y 7-6 (7-3), tras dos horas y 53 minutos de juego.

Justamente en ese tramo del encuentro pueden encontrarse los motivos del reclamo de Ivanisevic. Tras el final del primer set, ganado por Raonic en 50 minutos, el tandilense volvió visiblemente afectado a su silla y solicitó asistencia. Su continuidad en el encuentro fue una incertidumbre durante un par de minutos. “¿Te animás a seguir?”, llegó a preguntarle el trainer.

Durante los primeros games del segundo set y mientras esperaba la asistencia del médico (que, llamativamente, no estaba en el estadio), Delpo exhibió gestos de dolor, apoyó las manos sobre las rodillas más de una vez y demoró el reinicio de algunos puntos durante uno de los games de saque de su adversario.

“¿Dónde está el doctor? Es el único partido que hay y el doctor está comiéndose una hamburguesa. No sé qué mierda está haciendo”, le reclamó el argentino al juez de silla. Tardó unos cuantos minutos el profesional médico en hacerse presente para revisar a Del Potro.

Pese a las señales que su cuerpo parecía enviar, el argentino mostró fortaleza para atravesar otros dos sets durísimos, ambos resueltos en tie break a su favor. Esa recuperación fue la que disparó las dudas de Ivanisevic.

“Si me quedaba algo de energía, esta noche la gasté toda”, sostuvo Del Potro luego del partido, al que calificó de “agotador física y mentalmente”. “Estoy con lo justo. Tengo dolores por todo el cuerpo. Espero estar bien para semifinales”, añadió. El jueves podrá descansar y el viernes deberá salir a la cancha nuevamente para medirse con el local John Isner.

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