En Italia, Simon cumplió su sueño mundialista

Diego Simon le sigue adosando experiencias internacionales a su carrera como atleta.

El tandilense registró una nueva experiencia en Europa, en este caso para cumplir el sueño de ser parte de un Mundial.

El mismo se disputó en Italia y tuvo a Simon en el puesto 28. A la hora del balance, se impone la satisfacción, aunque combinada con cierta frustración por un contratiempo físico que le impidió completar la competencia en plenitud.

A su regreso a la ciudad, Simon le contó pormenores de su viaje a El Eco de Tandil:
“Pude correr mi primer Mundial, cumplí el sueño de cualquier atleta. Es la primera vez que se lleva un equipo argentino a un Mundial de montaña. La disciplina se incorporó este año a la Confederación argentina. Por primera vez se hizo un selectivo, en el Patagonia Run, en San Martín de los Andes, durante abril; y otro en el K21 de Tandil, en junio. Clasificamos cuatro varones y cuatro mujeres para representar al país. Corrieron más de 400 atletas, de más de 40 países, había un nivel muy alto”, comenzó contando el “Keniata Rubio”.

-¿Te sorprendió llegar 28vo.?
-Si me decían antes de la carrera que iba a llegar en ese puesto, lo firmaba. Pero por lo bien que me venía sintiendo y por el hecho de estar entre los quince primeros a falta de seis kilómetros para el final, me quedó un sabor amargo. Me venía sintiendo muy bien, como para entrar entre los diez o quince primeros. Pero empecé a sentir un malestar estomacal por haber tomado un gel con demasiada cafeína. Tuve náuseas, mareos y debilidad, y en los últimos seis kilómetros no pude ingerir comida, agua, ni nada. Eso me hizo perder muchas posiciones.
-¿Tu objetivo pasaba por una determinada posición o marca?
-En la montaña no podés buscar un tiempo específico, salvo que ya hayas hecho el mismo circuito. Depende de las condiciones del terreno, si tiene piedras o no, el desnivel y demás. Para mí era una carrera nueva, entonces me enfoqué en conseguir un puesto, sabía que entrar entre los cincuenta mejores era muy bueno, con lo cual haber entrado en el puesto 28 me dejó muy contento.
-¿Cómo podrías haber llegado sin sufrir ese malestar?
-Entre los quince me podría haber mantenido. Igualmente, lo que me pasó es algo normal en este tipo de carreras, no es que no le sucede a nadie. Cada atleta tiene sus problemas. Pero me queda la espina de que por errarle en algo perdí algunos puestos. Son carreras de más de tres horas, hasta las primeras dos venís bien y a partir de ahí la digestión no es la misma. No tengo mucha experiencia en carreras de esta duración, entonces voy experimentando cosas. No es una excusa, las carreras son así. El balance es positivo. Me da lástima porque ese día me levanté muy bien, me sentía bárbaro, son pocos los días en los que te sentís así.
-¿Cómo sobrellevaste ese malestar?
-Empecé a aflojar el ritmo, sabía que si seguía exigiéndome iba a descomponerme e iba a abandonar. Empecé a administrar energías para llegar. Soy consciente de que, en esa situación, si acelero puedo llegar a perder la carrera. Ya nunca recuperé el ritmo, en los últimos seis kilómetros fue solamente perder posiciones.
-¿Pensaste en abandonar?
-Sí, es algo que te planteás repetidamente. Sobre todo en estas carreras en las que atravesás muchos altibajos a nivel mental. De a ratos te sentís bárbaro y por momentos te parece que no vas a poder seguir.
-Estuviste cerca de ser el mejor argentino.
-Fui el segundo, detrás de “Lalo” Ríos, que llegó en el puesto 25. Pero esta competencia la tomamos como equipo, no nos interesaba tanto el primer puesto de nuestro país. Argentina quedó un poco relegado en equipos porque los otros dos atletas llegaron lejos.
-Competiste en otras pruebas en esta nueva incursión europea.
-Sí, llegué a Italia tres semanas antes del Mundial, paré en la casa de Marco De Gasperi, quien es mi entrenador y amigo. Apenas llegué corrí un Vertical, en el que fui segundo, y después entrené dos semanas con Marco. Tras mi participación en el Mundial, corrí Sierre Zinal, en Suiza, carrera de la misma distancia que el Mundial, pero incluso con un poquito más de nivel. Me sentí muy bien, ahí sí pude dar mi máximo y llegué 24to. a doce minutos del mejor del mundo, el español Kilian Jornet. Bajé en tres minutos mi registro del año anterior, a pesar del gran desgaste que había hecho días antes en el Mundial. Estuve varios días en los que apenas caminaba, era hacerme masajes y baños de agua fría todos los días. Pensé que no andaría bien en Suiza, pero me sentí bárbaro y terminé haciendo mi mejor carrera desde que corro en montaña. También intervine en otro par de pruebas en Italia, siendo quinto y octavo.
-¿Cómo cerrás el año?
-Se viene el Sudamericano de montaña, que será en noviembre en el K42 de La Angostura, donde en 2019 será el Mundial.

Agradecimientos

Tras una nueva incursión en el Viejo Continente, Diego Simon hizo un espacio para los agradecimientos. Se los dedicó a “mi familia, mi novia ‘Maru’, Lionel Motzo, Ultragym, Unicén, Municipalidad de Tandil, Venko Entrenamiento, Pablo Pagano, ‘Nacho’ Sarrasin, Pedro Bilordo, Optitech y Salomon”.

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