Gimnasia lo tenía y Velense se lo empató

Por Fernando Uranga, de esta Redacción fdu72@hotmail.com Gimnasia y Velense repartieron virtudes y defectos, generaron un partido con ritmo trepidante y terminaron 2-2, en el choque de ida por las semifinales de la Unión Regional Deportiva. Fue en el estadio San Martín, ante unas quinientas personas, concurrencia que se vio afectada por el clima desapacible que castigó a la ciudad durante todo el día. El desarrollo también se vio condicionado por el agua, en un terreno de juego que agilizó el ritmo y por momentos complicó para hacer pie. Terminó más conforme la visita, que intentará volcar la serie en su favor dentro de siete días en su cancha. Se fue con bronca el “Lobo”, porque desperdició una ventaja de dos goles y para colmo perdió por expulsión a Javier Funes, quien empujó a Maineri inmediatamente después del final. Gimnasia protagonizó los mejores momentos de la noche, pero también mostró cierto desconcierto y su imagen fue desdibujándose. Velense, a la inversa, pareció golpeado pero apeló a su temple para rescatar un empate por demás positivo para sus pretensiones. El equipo de Aramburu golpeó primero, a través de una acción con pelota parada. Tiro libre de Lajos desde la derecha del ataque, cabezazo de Lunghi que tapó a medias Ignacio Inza y aparición goleadora de Ledesma, quien la mandó la red con otro frentazo. Más rápido en sus movimientos, Gimnasia justificó la ventaja. Barbeira complicó con su velocidad y Emanuel Corrado generó mucho por izquierda, con el respaldo de Ledesma y Mouhapé en la zona media. Velense parecía desconcertado, el juego nunca les llegaba a sus atacantes y le costaba hacerse valer en las pelotas divididas, aspecto en el cual se vio superado. Para colmo, cuando Jorge Corrado aprovechó una vacilación de Cabrera, el arquero lo tocó abajo pero el árbitro Novelli no cobró el penal. Los de Rebollo dependieron de algún cruce salvador de Santiago Fuentes y de una tapada de Inza a Lajos, quien pisó el área pelota dominada y la marca encima. Y más allá de alguna corrida de Zabala por izquierda, la visita no arrimó peligro. Cerca del descanso, Barbeira escapó por izquierda y buscó a Lajos, Claudio Fuentes lo desplazó levemente y Novelli marcó el punto del penal. Fue Emanuel Corrado, el mejor de la cancha hasta entonces, pero su remate se perdió muy por encima del travesaño. El segundo tiempo empezó con frenético ida y vuelta. Zabala capturó un rebote y su violento remate fue rechazado por Cabrera; y enseguida llegó el 2-0. Gaudenzi mandó un largo pelotazo para la corrida de Lajos, quien le ganó la posición a Pedersen y definió de primera con remate bombeado desde afuera del área. Velense ya mostraba algunas señales positivas, cuando Narciandi agarró la lanza y generó una falta en tres cuartos. Tomás Inza mandó el centro pasado, Rifé la volcó al medio con un cabezazo y la pelota terminó metiéndose mansamente contra poste derecho, sin que nadie llegara a conectar. El 1-2 tonificó a los de María Ignacia, y Cabrera evitó el empate en un centro de Zabala, con un par de compañeros llegando para convertir. Poco después, Rodríguez falló en el despeje y Tomás Inza resolvió cruzado ante un arquero que amortiguó el remate, pero no lo suficiente. Las variantes que llegaron desde el banco no le aportaron soluciones a Gimnasia, que estuvo cerca del desnivel a los 31′: corner de Mouhapé desde la izquierda, cabezazo de Lunghi y disparo alto de Benítez de frente al arco. En Velense, los cambios entregaron aire y descanso para jugadores amonestados. Hubo cada vez más espacios, pero también menos piernas para aprovecharlos. Entonces, el 2-2 fue lo más lógico, más allá de una definición fallida de Maineri tras pase de Inza, y de un zurdazo de Gaudenzi que se perdió apenas alto. El empate dejó mejor parado a Velense, en una serie que promete seguir entregando emociones.]]>

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