En una producción interdisciplinaria, Jorgelina Aranart retrató el Teatro Cervantes de Tandil

El objetivo era revalorizar el espacio del Teatro Cervantes.

El Eco

En una llamativa producción que integra el lenguaje de la literatura con la plástica, la fotografía y el audiovisual, Jorgelina Aranart presenta esta interesante propuesta que traslada al público a un mundo fantástico encerrado en las paredes del antiguo Teatro Cervantes.

“Fantasmas en el teatro” es la tercera muestra fotográfica y audiovisual de la artista y ha sido declarada de interés cultural por el Concejo Deliberante de la Ciudad de Tandil.

En diálogo con El Eco de Tandil, Jorgelina Aranart relató cómo fue el proceso de creación, lo que significa esta muestra y adelantó que se extenderá hasta fin de mes.

-¿Cómo surge “Fantasmas del teatro”?
-Yo soy de Buenos Aires pero hace 10 años que vivo en la ciudad y, en una de mis visitas, vi al Teatro Cervantes en ruinas y me inspiró muchas cosas: primero melancolía pero a la vez me motivó para poder hacer algo.
Así fue que en 2015 me hizo el click la cabeza y decidí que era el momento de trabajar con ese espacio. Ya sabía con que personas hacerlo así que convoqué a los campeones de tango Delfina Pissani y Diego Valero. En este caso no iban a cumplir solo el rol de bailarines sino también de artistas y actores; sumado a que son marido y mujer por lo que me pareció muy genuino para poder llevarlos a un lugar tan hermoso.
Por lo tanto armé un guión, se pensó en el vestuario y el maquillaje. Hay un tercer personaje que es Alejandro Lazzaro quien personifica lo que es el teatro en sí, sería el espíritu del teatro, la máscara, lo que cobija a los dos bailarines.
Desde ahí, armé una historia y se lo envié a escritores para que me ayudaran ya que quería contarle a los espectadores que este teatro brilló en su momento, que estos dos bailarines se conocen de chiquitos y se enamoran dentro del teatro. Un día hay un accidente donde cae el decorado, la mampostería, ambos bailarines mueren, quedan bajo los escombros y el teatro cierra. Por supuesto que es una historia de ficción, pero con la idea de que el espectador pueda ser testigo de estos fantasmas y de la historia de amor.

Jorgelina Aranart presentó la muestra fotográfica y audiovisual “Fantasmas en el teatro”.

-¿En qué consiste la muestra?
-Para el Museo seleccionamos 10 fotografías pero hay muchísimo más material. Todas las imágenes están tomadas con luz natural, al igual que el video, y en la posproducción hay una edición que la hizo Pablo Paredes, quien también sacó fotografías; mientras que la grabación y edición de video estuvo a cargo de Mercedes Segade.
Respecto a la música, hubo un gran proceso de composición creado por Ezequiel Sarubbi a quien le envié el video a Buenos Aires y trabajó con ese material. Los textos se los encargué a Eduardo Bozzo, un escritor que vive actualmente en Londres. Todo va encadenado, es una muestra multidisciplinaria.
La idea es ver la reacción de la gente. Estos días estuve visitando el Museo y me encontré con distintas personas contándome, con los ojos llenos de lágrimas, que estuvieron en ese teatro y que todo esto es muy movilizador. Por lo tanto todo esto tiene el sentido de resignificar y revivir pero mostrado desde una historia de amor que prevalece a pesar del tiempo y de la muerte misma.

-Y revalorizar también el espacio…
-Sí, la idea es agitar un poco las cosas para que este teatro vuelva a abrir porque se presta para hacer infinidad de actividades y es una pena. Está en el corazón de la ciudad, es genuinamente un teatro y no se van a construir más espacios así.

-¿Qué repercusión tuviste?
-Me comentaron que el público se siente muy movilizado; incluso me han dicho que se les pone la piel de gallina. Les sorprende la forma en la que se está mostrando la decadencia del teatro en las imágenes porque se plasma tal cual está, ya que lo único que se retocó fue la luz pero no el estado del teatro.

-¿Cómo fue el proceso para poder ingresar al teatro y hacer las fotografías?
-Sí, a la Sociedad Española de Socorros Mutuos quien además es sponsor de la muestra y gracias a ellos pude llevarla a cabo. Además se han portado de forma excelente con todos nosotros y me abrieron las puertas del espacio.
Así fue que tuvimos dos días de filmación. En el primero resolvimos el 80 por ciento y, en el segundo, se me ocurrió agregar el personaje del fantasma del teatro y fuimos a hacer otra serie de tomas con él. Parecía que no se agotaban las imágenes, todo era un espacio nuevo para retratar y todas las fotos son postales. La luz natural que entra por la claraboya es la que utilizamos en todo momento y es la que le da ese misterio.

Sobre Jorgelina

Oriunda de la ciudad de Buenos Aires, Jorgelina Aranart reside en Tandil desde hace 10 años, donde se desempeña activamente en diversos proyectos que van desde el maquillaje artístico tanto para cine, teatro y eventos sociales, como producciones fotográficas y talleres de maquillaje.

En 2014 hizo su primer muestra en Tandil: “Mujeres de Aranart”, también en el Mumbat. Luego hizo una serie de fotos alusivas para la marcha Ni Una Menos y una de estas imágenes está en el libro que será material de consulta en la Biblioteca Nacional, entre otras.

Delfina Pissani, Diego Valero y Alejandro Lazzaro fueron los protagonistas de esta historia.

Ficha técnica

Bailarines: Delfina Pissani, Diego Valero y Alejandro Lazzaro
Idea original: Jorgelina Aranart
Música original: Ezequiel Sarubbi
Dirección de arte y maquillaje: Jorgelina Aranart
Fotografía: Pablo Paredes y Jorgelina Aranart
Textos y voz en off: Eduardo Bozzo
Textos y narración en vivo: Natalia Marcovecchio
Producción general: Jorgelina Aranart
Realización audiovisual: Jorgelina Aranart y Mercedes Segade
Cámara, edición y codirección: Mercedes Segade

Nota proporcionada por :

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