Norma y Teté suben a escena en el Teatro de la Confraternidad con la última función del año

El Eco de Tandil, Marcos Casanova y Pepo Sanzano repasaron lo que fueron estas presentaciones y lo que vendrá. -¿Cuántas funciones realizaron? Pepo Sanzano: -Diecinueve pero como nos gustan los números redonditos, cerramos el año con la veinte. Fueron funciones de placer absoluto de esta obra que nos llena el alma de risas. Marcos Casanova: -No solo número redondo sino resultado redondo. La verdad que uno cuando arranca un proyecto nunca sabe cuál va a ser el resultado, si bien siempre arrancamos con fe; pero en este caso nos ha sobrepasado a los tres. Además de la cantidad de público que ha llenado siempre, la calidad de la respuesta ha sido increíblemente satisfactoria. Y la última función no será la excepción. El Teatro de la Confraternidad va a explotar de gente. -¿Cómo sintieron el regreso de Norma y Teté? MC: -Es algo que se venía gestando en cada charla informal. Mientras estábamos en otros proyectos juntos, era una conversación recurrente en los camarines. Siempre digo que el personaje de Norma corre por mis venas; por lo tanto, para mí ha sido un enorme placer volver a encarnarlo y no va a ser fácil dejarlo. Por su parte Pepo, en su rol de autor de esta obra, ha sido muy generoso conmigo y con mi personaje y por supuesto ha colocado a este particular matrimonio en una historia desopilante, creo que inmejorable. Si a esto le agregamos que hemos contado con una dirección inteligente y minuciosa, el resultado es esta obra que tenemos que despedir pero que en realidad haríamos toda la vida PS: -Una fiesta. Son personajes que ya conocemos, que los tenemos verdaderamente encarnados, que piensan y hacen por ellos mismos; y eso es un disfrute máximo. Dejarse llevar por lo que el personaje propone. Teníamos ganas de hacerlos vivir de nuevo, pero con algo nuevo. Por eso esta nueva propuesta. Otra situación de esta misma pareja. 47 años de casados, con todo lo que eso lleva, y el desafío para mí como autor de lograr que la gente que vio la primera quiera ver esta segunda y los que no vieron esa primera, la vean sin necesidad de no conocer nada. Los personajes se pintan solitos y enseguida. Ahí están padres, hermanos, abuelos, están todos y alguno de nuestras familias. Y es eso lo que me motiva y ya quiero escribir la tercera. -¿Y el público cómo los recibió? PS: ¡Maravillosamente! Es, como decía antes, una fiesta. Desde el escenario se escuchan los comentarios que van llevando a la historia. Se adivina, se participa, se es cómplice y compinche de la trama. Un placer total. MC: -El público nos recibió con una expectativa enorme. Eso trae como consecuencia que el “boca a boca” ha sido nuestra mejor carta de presentación. Funciones con localidades agotadas, carcajadas memorables y contagiosas. Posteos mas que gratificantes en las redes sociales y gente que nos para en la calle y nos hace saber lo bien que lo han pasado, y que además la han recomendado. Este es el resultado de que tenemos una obra muy especial y de nuestro amor incondicional por la comedia. -¿Por qué el público tiene que ver la obra? PS: -Porque va a pasar un momento de mucha diversión. Donde se va a reír de esta historia y va a sentir que no está lejos de cada uno. Lo que les pasa a Norma y a Teté, le pasó a él, a su papá, a su abuelo, a su tío. Una historia muy divertida en donde el cariño y el amor de grandes están subyacentes y gana. MC: -En principio porque se van a morir de la risa; sumado a que en estas épocas que nos tocan vivir, en donde por donde se busque hay preocupación, crispación, problemas y grietas, encontrar un espacio en donde reírse y disfrutar sin red, no es poca cosa. Tienen que verla porque la van a pasar tan bien como nosotros arriba del escenario y eso no “moco e pavo”. -¿Cómo sigue lo que queda del año? MC: -Puff… yo no sé porque amontonan todo para fin de año. Esa locura que tenemos los argentinos de enloquecerse los últimos dos meses con cierres de proyectos, cenas, balances, reuniones y más cenas. De acá a fin de año tengo dos mil cosas para hacer y fundamentalmente intentar pasar más de una hora seguida con mi familia. Sin embargo, con Pepo en estos días terminamos de darle forma y escribir una obra nueva que estrenaremos quizás en 2018. Este año ya casi que está, hay que terminarlo, descansar y planificar el próximo. PS: -Pienso comerme un lechón para Navidad… yo solo. Y trabajo, mucho trabajo: cierre de talleres y proyectos nuevos que ya arrancan. Como siempre, el trabajo de teatrista, terminar uno para ya arrancar el que viene. Entradas en venta, anticipadas y con descuento en Yrigoyen 560 hasta el sábado al mediodía. ]]>

Nota proporcionada por :

Deja tu comentario