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Perros peligrosos en la vía pública

El Eco

El tema de los perros potencialmente peligrosos en la vía pública es una problemática compleja que afecta a los vecinos de diferentes barrios de la ciudad y que no se limita a las mordeduras que los canes puede ocasionar a los transeúntes sino también a los accidentes de tránsito que pueden provocar.

Desde la Dirección de Bromatología informaron que la mayor parte de los perros potencialmente peligrosos que están sueltos en la vía pública tienen dueño. Por tal motivo, se recomienda a los vecinos que perciban una situación de este tipo, que se contacten con la Dirección de Bromatología al 443-2079 para realizar la correspondiente denuncia, tanto si saben quién es el dueño del perro, como si lo desconocen.

El director de Bromatología, Federico Sánchez Chopa, explicó que muchas veces sucede que están los perros sueltos en la vía pública en la puerta de la casa del dueño, y cuando hay vecinos que quieren transitar por la vereda, los perros no los dejan pasar, por lo cual tienen que cruzar la calle, por temor a ser mordidos.

Hay que tener en cuenta que lo mismo sucede en muchos casos con los motociclistas y ciclistas, que son atacados por perros sueltos, en muchos casos teniendo accidente que han llegado a ser muy graves o fatales. Esos perros también deben ser considerados potencialmente peligrosos por el daño que puede ocasionar.

Ante ese tipo de situaciones, Bromatología al recibir la denuncia se pone en contacto con el propietario del perro y le generan todas las infracciones correspondientes por haberlo dejado suelto en la vía pública.

Perros mordedores

Sánchez Chopa indicó además que, en el caso de que el can haya ocasionado una mordida, el dueño del perro debe acercarse a la Dirección de Bromatología con certificado médico pertinente, lo cual les permite elevar la denuncia de mordida al Juzgado de Faltas, y eso le permite al juez intervenir de manera correcta al existir un registro médico de mordida que indica que hay una lesión compatible con la mordida de un perro.

Por otro lado, también les permite realizar la observación antirrábica, la cual se efectúa ante cualquier caso de mordida porque es preciso asegurarse de que el perro no tiene rabia.

No obstante, indicó que en el caso de que el perro tenga rabia, “se hace un diagnóstico final en Avellaneda enviando la cabeza del perro porque si tiene rabia obviamente se va a morir y de esa manera tenemos que intervenir inmediatamente a través de una vacunación antirrábica en la persona para evitar la presencia o aparición de la patología y por ende que muera porque la rabia es una zoonosis, una enfermedad que se transmite de los animales al humano y que es mortal”.

Aclaró que para hacer la observación antirrábica necesitan indefectiblemente la denuncia del vecino en la Dirección de Bromatología constatando el lugar donde fue mordido, qué tipo de perro era, que características tenía, y demás precisiones.

Desde la Dirección de Bromatología toman la denuncia y en algún momento del día o al día siguiente, de acuerdo al trabajo que tengan, se acercan al lugar e intervenir.

“Muchas veces pretenden que vayamos de manera inmediata, si tenemos la posibilidad así lo haremos pero muchas veces estamos trabajando en la calle y nos dificulta acceder de manera inmediata”, sostuvo.

Perro comunitario

En tanto, en la ordenanza 7028 está la figura del perro comunitario, que es un perro que vive en el barrio y tiene dos o tres personas que se hacen responsables de ese perro, y le dan de comer. Al respecto, aclaró que automáticamente esa persona que le da de comer al perro que está en la calle es la responsable y es la que tiene que responder legalmente frente al perro que ha mordido en la vía pública.

Si no hay un responsable, siempre y cuando haya espacio en el predio de Bromatología  ese perro es trasladado allí donde se le hace un proceso de trabajo para rehabilitarlos y luego un grupo de voluntarios que se desempeñan en el área se encargan de buscarles un hogar siempre que el profesional actuante indique que ese perro puede ser reinserto en la sociedad.

Sánchez Chopa indicó que en el último mes se adoptaron 4 mascotas del lugar, con lo cual están muy conformes con el trabajo que se viene realizando.

Más perros peligrosos

“Lo que hacemos cuando labramos un acta debido a una mordedura o lo que se pueda generar a través de una mascota suelta en la vía pública, ya que puede que no muerda pero que lastimen a una persona porque la golpeó, porque la persona se asustó y se cayó de la bicicleta, hay varias variables, automáticamente nos ponemos en contacto con el dueño”, indicó.

Y aclaró que se puede infraccionar por estas cuestiones o si el vecino se pone agresivo al comunicarle que lo van a infraccionar.

En cuanto a los animales considerados potencialmente peligrosos en lo que tiene que ver con la mordida, indicó que no son solamente aquellos que pertenecen a una raza, sino que sean de gran porte (de 25 kilos para arriba) y que por tal motivo tienen una capacidad de mordida muy grande ya que los perros de tamaño chico no pueden causar lesiones de gravedad.

 

La ordenanza que regula la tenencia de

animales potencialmente peligrosos

En la ordenanza 9740 se establecen las indicaciones que debe cumplir el dueño de un perro potencialmente peligroso.

Se consideran animales potencialmente peligrosos todos los que pertenecen a especies o razas que tengan capacidad de causar la muerte o lesiones a las personas o a otros animales y daños a las cosas. En particular, tendrán la calificación de potencialmente peligrosos, los animales domésticos o de compañía que la Federación Cinológica Argentina determina en el Grupo II, entre los cuales están razas como Rottweiler, Doberman, Pittbull, Bullterrier, Dogo Argentino,como así también aquellos animales que, sin pertenecer a las tipologías antes descriptas, tengan conductas agresivas.

La ordenanza establece que la tenencia de cualquiera de los animales clasificados como potencialmente peligrosos requerirá la previa obtención de una licencia, que será otorgada por la autoridad de aplicación.

Los propietarios, criadores o tenedores de los animales a que se refiere la presente ordenanza, deberán realizar la identificación de los mismos mediante la colocación de un microchip.

Normas de seguridad

Los propietarios, criadores o tenedores deberán mantener a los animales que se hallen bajo su custodia en adecuadas condiciones higiénico-sanitarias y con los cuidados y atenciones necesarios. Las viviendas o instalaciones donde habiten los animales deberán cumplir con las siguientes normas de seguridad: las paredes, vallas o cercos perimetrales deberán ser suficientemente altas y consistentes y  estar fijadas de manera tal que puedan soportar el peso y la presión que ejerza el animal.

Además, las puertas deben ser de tal resistencia y efectividad como el resto del contorno y estar diseñadas para evitar que los animales puedan desencajar o abrir ellos mismos los mecanismos de seguridad. En caso de que la instalación o vivienda tenga rejas, las mismas no deben permitir que la boca del animal la atraviese. El lugar debe estar perfectamente señalizado con la advertencia de que hay un perro peligroso.

Los perros potencialmente peligrosos deben circular por la vía pública con una correa o cadena no superior a los 2 metros, collar de ahorque y bozal homologado y adecuado a su raza. El dueño, tenedor o paseador no podrá circular con más de dos perros potencialmente peligrosos a la vez.

Infracciones

Tendrán la consideración de infracciones administrativas muy graves las siguientes: abandonar un animal potencialmente peligroso de cualquier especie, tener perros o animales potencialmente peligrosos sin licencia, vender o transmitir por cualquier título un perro o animal potencialmente peligroso a quien carezca de licencia, adiestrar animales para activar su agresividad o para finalidades prohibidas, adiestrar animales potencialmente peligrosos sin tener certificado de capacitación, la organización o celebración de concursos, ejercicios, exhibiciones o espectáculos de animales potencialmente peligrosos, o su participación en ellos, destinados a demostrar la agresividad de los animales.

Tendrán la consideración de infracciones administrativas graves las siguientes: incumplir la obligación de identificar el animal, omitir la inscripción en el Registro, dejar suelto un animal potencialmente peligroso o no haber adoptado las medidas necesarias para evitar su huida o extravío, circular con un animal potencialmente peligroso en lugares públicos sin bozal o no sujeto con cadena.

Las infracciones graves serán sancionadas con desde 10 sueldos mínimos del personal municipal hasta 160 sueldos.  En tanto, las infracciones muy graves, desde 160 sueldos mínimos municipales hasta 1000.

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

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