A 13 años de la muerte de Juan Manuel Fangio

Los años (84) y una complicación renal precipitaron su muerte, que impactó no sólo a los argentinos sino a todo el mundo, teniendo en cuenta su condición de quíntuple campeón mundial de automovilismo así como también su gran personalidad, que lo llevó a ser considerado como uno de los hombres más consultados en la materia.
Su nombre abrió caminos para varios pilotos locales que intentaron llegar a la Fórmula 1, siendo el más destacado en ese sentido Carlos Alberto Reutemann, que llegó a ser subcampeón mundial.
“El Chueco”, tal como se lo reconoció en su Balcarce natal y posteriormente en el resto del país, había nacido el 24 de junio de 1911, fruto de la unión de sus padres de origen italiano, Loreto Fangio y Herminia Dieramo, que años más tarde tuvieron la satisfacción de ver triunfador a su hijo.
Tras despuntar su primer gusto deportivo con el fútbol, se dedicó de lleno al automovilismo en el orden local corriendo en el Turismo Carretera, donde se consagró campeón argentino en dos oportunidades: 1940 y 1941.
Lo hizo por primera vez tras ganar el 12 de octubre el Gran Pemio Internacional del Norte, que unió Buenos Aires con Lima (Perú) a través de 4.765 metros de extensión, al comando de un Chevrolet.
A partir de 1950, en Mónaco, con un Alfa Romeo comenzó a elaborar su rico historial ganador en la máxima categoría mundial, venciendo en 24 oportunidades y consagrándose cinco veces campeón mundial (1951, 1954, 1955, 1956 y 1957) luego de disputar 51 competencias. La última de las cuales fue el Gran Premio de Francia 50 años atrás (6 de julio de 1958), para anunciar su retiro definitivo de las pistas.
Fangio, sin duda, fue un piloto record, estableciendo 29 “pole position”, 23 record de vuelta y 35 presencias en el podio, logrando los títulos con cuatro marcas distintas: Alfa Romeo, Mercedes Benz, Ferrari y Maserati.
El “quintuple” o “maestro”, como se lo sigue reconociendo dentro y fuera de nuestra frontera, también había participado en 42 carreras sin puntos de la Fórmula 1, ganando en 16 oportunidades.
Alejado de las pistas, siempre fue la persona más buscada para cualquier consulta deportiva, llegando en 1969 a encabezar la Misión Argentina que sorprendió en Nürburbring durante el Maratón de la Ruta, con los Torino 380.
Así fue sumando agasajos y reconocimientos de distintos países, como por ejemplo que se lo nombró como el gran embajador en el mundo de la marca Mercedes Benz, pasando a partir de 1974 a ser Presidente Honorario de la empresa en la República Argentina, cargo que ocupó hasta el día de su muerte.
Fangio tuvo la satisfacción de que logró construir e inaugurar el autódromo balcarceño que lleva su nombre y posteriormente su propio Museo. Argentina, entre muchos reconocimientos le puso su nombre a la Autovía 2. (Télam) *

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