A un año de su inicio, la internación domiciliaria ya asistió a más de 30 pacientes

La internación domiciliaria es una modalidad de atención de la salud mediante la cual se brinda cuidado al paciente y su familia en el domicilio, realizada por un equipo multiprofesional e interdisciplinario. Por iniciativa del intendente Miguel Lunghi y el secretario de Salud, Vito Mezzina, en el Municipio el programa funciona en la ciudad desde los primeros días del mes de junio de 2015. En el inicio el objetivo fue el armado del espacio y la capacitación de los agentes involucrados que viajaron a capacitarse a Rosario, donde el dispositivo tiene más de 25 años de experiencia en el sistema público.

En julio de 2015 ingresaron los primeros pacientes y hasta hoy se registraron en la unidad 32 internaciones, entre ingresos y reinternaciones. “Debido a las características de las enfermedades que padecieron nuestros pacientes, la población atendida presenta ciertas particularidades. Se trata principalmente de un grupo de gente joven,  (más del 60% de las personas atendidas se trata de menores de 55 años), con problemas de salud crónicos, invalidantes en ocasiones, que han determinado que habitualmente sean asistidos por el equipo durante meses”, explica Sandra Fraifer, directora de Atención Primaria de la Salud de la Comuna.

“Muchas veces la meta de la atención no fue la cura, sino la rehabilitación con el objetivo de disminuir las secuelas tanto físicas como psicológicas de los padecimientos. Aproximadamente la mitad de los pacientes atendidos presentó enfermedades oncológicas sin posibilidades de cura, y en esos casos la intervención de la ID consistió en brindar cuidados paliativos tanto al paciente como a su familia”, continuó.

La unidad, coordinada por el doctor Marcos González está constituida por un grupo de trabajadores de la salud: médicos, enfermeras, trabajadora social, psicólogas, nutricionista, terapistas ocupacionales, kinesiólogas, secretaria y chofer. Durante este año la modalidad de atención implicó la asistencia del paciente en el hogar, dentro de su ámbito familiar, intentando reemplazar la atención tradicional que se brinda en el marco de hospitales y centros de salud y se caracteriza por un conjunto de actividades e intervenciones de promoción de la salud, prevención y tratamiento de enfermedades y la rehabilitación, con una garantía de continuidad de cuidados que se integran en las redes de atención del Sistema Integrado de Salud Pública del Municipio.

 

Primero, no dañar

 

González aseguró que en determinados casos la atención al paciente puede hacerse de manera distinta a la tradicional: “Las respuestas deben generarse en otros modelos de trabajo, de cuidados, de gestión. Los modelos postulados en la actualidad no dan respuesta a las poblaciones y muy probablemente dañan más de lo que sanan”.

“La salud -siguió- suele hacer mal, y tan institucionalizada así como está, ha llegado a convertirse en una gran amenaza para la salud en sí misma, angustiando poblaciones por conseguir lo definido como saludable sin ser lo que cada una de ellas persiga siendo entonces la salud que enferma. En la actualidad se considera a las enfermedades siempre en un lugar central, a veces se asocia que estas suceden en personas, y muy excepcionalmente se piensa que quienes las padecen son sujetos que viven en una familia, y en una comunidad. Un punto de partida del trabajo en la internación domiciliaria fue desde su inicio el plantear los problemas de cada sujeto de derecho, buscando respuestas en el marco de pensar una clínica ampliada, la ampliación de la clínica del sujeto en donde incorpore en el centro de la escena la dolencia en un ser enfermo”.

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