Abogado de la menor internada presentará hoy pruebas de la violación

Hoy en horas de la mañana el abogado de la familia de la menor, que habría sido abusada en una quinta situada en la zona de La Blanqueada, Maximiliano Orsini, adelantó que realizará una presentación en la fiscalía en la que consta la historia clínica de la niña y otras pruebas que a su entender acreditarían que existió una violación.

Si bien la niña estuvo inconsciente los primeros días después del hecho, hace un par de días que comenzó a evolucionar favorablemente y el sábado en horas de la noche -al decir del letrado- tuvo una crisis de nervios que fue presenciada por los enfermeros del Hospital Materno Infantil Tetamanti de Mar del Plata, donde se encuentra internada.

De acuerdo a lo que contó Orsini a El Eco de Tandil, la víctima despertó el sábado en horas de la noche gritando que la violaron “todos” y que no quiere “vivir más”. Además, fue tal la crisis de nervios que sufrió que se sacó la sonda y debieron atarla a la cama para que no se lastimara.

“Vamos a ver qué hace el fiscal Morey ahora, si sigue escuchando al abusador o a la nena, eso él lo verá”, sentenció.

Adelantó que en la presentación que llevará hoy a la fiscalía remitirá “todas las medidas probatorias que se omitieron y con la responsabilidad de cada uno de los que no hicieron las cosas que tenían que hacer”.

Marcha

Por otro lado, los familiares de la víctima comunicaron a través de las redes sociales que la marcha que estaba prevista para hoy se postergó para el martes a las 9 en Balbín y Machado, desde donde se dirigirán a la fiscalía interviniente.

Es la segunda movilización que se llevará adelante para pedir que se haga justicia por la niña. La primera se realizó el viernes a las 16 en el Hospital de Niños “Doctor Debilio Blanco Villegas” desde donde se dirigieron al Municipio.

 

El caso

 

La nena de 13 años ingresó al Hospital Ramón Santamarina de Tandil el domingo de la semana pasada, luego de las 7, tras haber sido atropellada por una camioneta en el kilómetro 169,300 de la Ruta 226. Pero la alarma se generó cuando los médicos la examinaron y dieron cuenta de una lesión en las partes íntimas de la chica, lo que desató la sospecha de un presunto abuso sexual.

La menor, que quedó en estado de coma, fue derivada días después al Hospital Materno Infantil Tetamanti de Mar del Plata, ante la falta de evolución de su cuadro, ya que permanecía inconsciente. El caso tomó repercusión nacional y si bien el fiscal se inclina hasta hoy hacia la hipótesis de relaciones sexuales consentidas, la familia de la víctima y su abogado aseguran tener pruebas firmes de que existió una violación.

 

 

Lo que dice el abogado y lo que consta en el expediente

Otra vez la ciudad en el centro de la atención mediática nacional. Otra vez actores recurrentes que intervienen en casos en los que está en juego la integridad física y psicológica de un menor, exponiendo a las víctimas a un escarnio inaudito, contradiciendo aquello que dicen defender. Claman por los derechos del niño y no hacen más que exponerlos con nombre y apellido en boca de todos, bajo pretexto de pedir por una justicia a la que, de antemano, está claro que no confían, y así recurren a cualquier instrumento que está a su alcance para poner en crisis una investigación que recién comienza, e intentar desestabilizar a los actores que intervienen.

El elemento más a mano y contundente resultan los medios nacionales, cuya distancia kilométrica pareciera otorgarles impunidad y derecho a desinformar o elucubrar según sus intereses. Nada mejor que introducir con fórceps actores políticos presuntamente interesados en “tapar” todo. Aun se aguarda por aclaraciones, artículos de réplicas sobre otroras acusaciones tales como “la cuna de pedófilos” que era Tandil, que contaba con una “red de corrupción y complicidad política y judicial”. Nada se aclaró sobre aquellos lamentablemente “famosos” casos que también colocaron a la ciudad en un foco que también buscó desestabilizar a actores políticos y judiciales vaya a saberse con qué intención política. La conclusión fue que un fiscal quedó absuelto del jury pergeñado y una controvertida psicóloga condenada (allegada al abogado que ahora vuelve a ser protagonista).

Llama la atención (o no tanto) que el letrado patrocinante de la familia de la menor, que aún no figura como particular damnificado porque no cumplimentó requisitos burocráticos (la madre o el padre deben certificar lazos sanguíneos con la víctima), critique con vehemencia una investigación que no conoce. Orsini no vio el expediente, ergo, no sabe sobre el accionar del fiscal y compañía.

En la instrucción constan unos diez testimonios. Se trata de aquellas amigas y familiares de la víctima que participaron de la fiesta de cumpleaños en la casaquinta de La Blanqueada. También declaró el joven que la acompañó caminando desde la quinta hasta la ruta, donde sufriría luego el accidente, porque el conductor de la camioneta (un viajante de venta de revistas) no la divisó cuando -a priori dice el peritaje-  la joven caminaba sobre la cinta asfáltica, a la altura de la línea blanca que señala hacia la banquina. Distante, muy lejos de lo que ahora deja entrever el abogado, aludiendo a una supuesta complicidad del conductor de la camioneta y que a la menor “la tiraron” en la ruta.

Todos y todas las testigos dijeron frente a los agentes fiscales que no recordaban nada “anormal” en lo que había sucedido en la fiesta con la menor, a quien se la vio -al decir de los y las testigos amigas- bien, contenta, y quien prefirió quedarse con un joven que conoció en dicha noche, con quien mantuvo relaciones sexuales en la habitación de la planta alta. Situación también atestiguada por al menos dos jóvenes que ya declararon en la causa.

Relataron, además, cómo fue que arribaron a la fiesta, quién las llevó y qué hicieron allí. Ninguno, ninguna, de las amigas y primas de la menor, dijeron hasta aquí en la causa que vieron alguna situación violenta, que forzaran a la joven a hacer algo sin su consentimiento. A partir de ello, entonces, resultó la hipótesis más fuerte del fiscal para encarar la instrucción.

Sin entrar en detalles que hacen a la intimidad de la menor, también hay muchas diferencias entre lo que dice el abogado sobre las lesiones en las partes íntimas y lo que consta en el expediente. Los médicos hasta aquí no precisaron lo que especifica el abogado sobre lo que se constató.

Ahora al decir del letrado, la menor despertó de su inconciencia y habló y gritó haber sido víctima de abuso. Sus dichos deberán ser tenidos muy en cuenta a la hora de cambiar el rumbo de lo que hasta aquí parecía encaminarse en la causa que busca esclarecer si existió algún delito, desde la violación, un abuso o un estupro.

Para ello se aguardará por su plena recuperación para que se le tome declaración (factiblemente bajo Cámara Gesell), como así también será sometida a peritajes psicológicos y psiquiátricos en pos de aportar a la pesquisa sobre la credibilidad del relato.

De comprobarse lo que presuntamente la niña gritó en su internación, le asistirían razones al abogado, los familiares y aquellos medios nacionales que replicaron a pie y juntillas y más, mucho más, para no solo pensar, sino denunciar que hubo una cadena de encubrimientos y complicidades que corrompió a muchos actores, desde lo político, judicial, policial y hasta sanitario.

En tanto, mientras se aguarda que hoy el letrado particular aporte lo que dice que aportará para ayudar a la investigación, se supo que se aguarda por resultados de peritajes de análisis que se le hicieron a la menor (más allá de la revisión médica que activó la alarma de un presunto abuso), como así también se han citado a más jóvenes, ahora, del entorno de los que organizaron la fiesta, para que también digan lo que presenciaron y puedan aportar al caso.

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