Adjudicatarios del barrio Universitario buscan recuperar sus lotes para construir

Los adjudicatarios del barrio Universitario continúan en la búsqueda de una salida que les permita recuperar sus lotes luego de que la construcción fuera abandonada por el Instituto Provincial de la Vivienda, hace cinco años.
Cabe recordar que los integrantes del barrio Universitario II, situado en Casacuberta y Vistalli, iniciaron una serie de reclamos luego de cinco largos años de espera en los cuales el organismo bonaerense sólo construyó 8 de las 59 casas que estaban proyectadas. Ahora piden que la Provincia les reintegre sus lotes para poder construir por su cuenta.
Diego Jongewaard de Boer, uno de los adjudicatarios, explicó que “nos reunimos un par de veces con la gente de Anses. Después de hacer varias averiguaciones llegamos a algunas conclusiones de cuál era la vía que nos convenía tomar entre distintas alternativas”.
“También la Anses va a tener cambios de autoridades, eso complica bastante, así que igual seguimos en contacto con Facundo Llano que por un tiempo va a seguir estando hasta que venga alguien nuevo. Ellos nos comentaron, de acuerdo a una averiguación que hicieron en el Instituto, que existe la posibilidad de hacer una revocación, dar por finalizado el contrato con el Instituto”, sostuvo.

Corte
definitivo

De ese modo, la intención es “tratar de tomar posesión de esos lotes de una manera legal porque no queremos quedar como usurpadores de nuestros propios terrenos, así que hay que ir dando pasos sobre seguro para no cometer algún error. La idea es hacer un corte definitivo, un pedido de regulación”.
“Como el Instituto tiene parte de dinero invertido, porque hay viviendas que están al 20 por ciento y otras al 30, la idea sería devolver ese dinero que el Instituto invirtió, razonablemente, porque pasó un período bastante largo, hubo deterioro, habrá que hacer una ecuación que cierre y devolver cada uno ese dinero”, señaló.
De acuerdo a esa propuesta, una vez que cancelen esa deuda estarían en condiciones de lograr la escritura. “Es complicado pero hay antecedentes. En su momento eso pasó con el Falucho XXII, con la diferencia de que el Instituto no había girado ningún dinero, entonces fue más fácil, revocaron, luego sacaron créditos con el Procrear y se hicieron su casa”, manifestó.
“Lo nuestro es un poco más complicado porque el Instituto invirtió dinero, entonces hay que devolverlo. Creo que deben hacer un análisis los arquitectos, con un revalúo del deterioro para ver cuánto se puede devolver. Nos dijeron que eso es posible, ahora hay que esperar que asuman las nuevas autoridades y que tomen contacto con lo que está sucediendo”, señaló.

Optimistas

Si bien aún tienen la posibilidad de pedir refinanciación al Instituto de la Vivienda, significaría “entrar otra vez en la misma. Sabiendo que la Provincia es un caos, sería muy ingenuo creer, por más buenas intenciones que puedan tener los nuevos, que nos van a dar algo de dinero porque hay alrededor de 18 mil viviendas que están en igual o peor situación que la nuestra”.
“Dentro de todo lo negativo, el hecho de que hayamos resuelto tomar esta medida es un avance. Votamos, hicimos un acta y todos estamos de acuerdo con revocar el contrato y cada uno ver qué hace con su lote”, indicó.
En ese contexto, deben “hacer el pedido formal de revocación, volver al inicio y que nos den la posesión de las tierras, entonces nosotros podemos ir y sortear. Todos queremos ir y meternos, pero no queremos tener problemas porque parece que estamos usurpando un terreno que es de la Provincia y que fue cedido por nosotros, por eso nos estamos asesorando con escribanos y abogados”.
En ese sentido, aclaró que “entre todos definimos darle un corte definitivo, el gremio va a ser quien haga el pedido formal de regulación, ya le dimos una nota firmada por todos y a su vez estamos con un abogado para hacer las cosas bien”.

Apoyo
político

Por otra parte, recalcó la necesidad de contar con “alguien que nos ayude políticamente a tratar de resolver lo más rápido posible. La sensación general es que estamos más animados porque por lo menos sabemos que eso en algún momento va a salir”.
“Si todo va bien y si el Instituto nos da la posesión, mientras se regulariza todo podemos ir al lugar, hacer un sorteo con un escribano de acá, no es necesario que esté el Instituto. Así podríamos ir acomodando nuestros lotes, cortar el pasto, los yuyos están hasta el techo, es un desastre”, afirmó.
Pero admitió que “hay optimismo, pero va a llevar tiempo y hay que seguir el trámite en La Plata permanentemente. Si tuviéramos ayuda política, mejor. En estos días (el jefe de Gabinete Mario) Civalleri se comprometió a ver nuestra situación y reunirse con nosotros”. u

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