Advierten que el trabajo autogestionado va en aumento

Marcos Pearson, coordinador del Programa de la Economía Social y Solidaria de la secretaría de extensión de la Unicén, informó que frente a la suba de precios creció el trabajo autogestionado en Tandil y cada vez son más las familias que quieren ser parte del sector. “La situación es muy preocupante”, afirmó. Hacia el futuro, aspiró a poder estar a la altura de las circunstancias para acompañar a los trabajadores en el desarrollo de su actividad.

En diálogo con El Eco de Tandil, resaltó en principio que el ajuste económico que el país está sufriendo hoy en día genera en los sectores populares -que muchas veces son protagonistas del desarrollo de la economía social y solidaria- incertidumbre y preocupación.

Desazón que no solamente surgió a partir de la falta de definiciones en el escenario nacional, sino también en desconocer qué pasaría con el valor de los insumos y con la producción local, al momento de abrirse las importaciones.

Frente a esta situación, desde la secretaría de extensión de la Unicén se afirmó que la lectura que hacen es que “el trabajo autogestionado va a crecer, al igual que creció y se desarrolló en 2001 porque es una respuesta necesaria y urgente de muchísimas familias de los sectores populares de construirse su propia alternativa de trabajo”.

Actualmente, remarcó que en la última feria participaron 170 emprendimientos, pero aclaró que quedaron afuera muchos por una cuestión de espacio. Subrayó que cada vez son más las consultas que reciben y esperan recibir aún más, habida cuenta de la falta de respuestas de cara a los meses próximos.

 

Un escenario “preocupante”

 

Reiteró que “lo mismo sucedió en 2001 ante la crisis social y económica que vivía el país y ante la falta de respuestas de trabajo. Muchas familias recuperaron haberes, pusieron en valor y desarrollaron emprendimientos de trabajo autogestionado”.

Hoy recalcó que ocurre lo mismo y desde el sector lo evidencian con “tristeza”, no porque crezca el trabajo autogestionado, que es “una buena noticia”, sino que dijo que es triste “en las condiciones en las cuales surge”.

“Una situación -describió- de vulnerabilidad, zozobra, preocupación y urgencia. Si esta forma de trabajar creciera de manera proyectada, planificada o como una real alternativa, complementaria al trabajo asalariado, sería buenísimo, pero no es así y la situación en la que hoy está surgiendo es preocupante para todos”.

 

El marco normativo

 

En ese contexto, el coordinador del Programa de la Economía Social y Solidaria de la Secretaría de Extensión de la Unicén subrayó que el planteo del sector “continúa siendo -sobre todo más en esta situación- poder discutir un marco normativo en la ciudad”. Recordó, en ese sentido, que desde 2014 vienen impulsando la creación de un proyecto de ordenanza para la promoción y el desarrollo de la actividad, en pos de crear un “escenario más favorable”, pero todavía no han podido avanzar.

“Justamente empezamos a pensarlo así previendo en algún futuro escenarios como el que estamos viviendo hoy. Nos hubiera gustado ya tener esta normativa porque significaría que podríamos tener junto al Ejecutivo instancias de participación con los trabajadores para planificar en forma conjunta estrategias de comercialización, financiamiento, publicidad, comunicación y también de capacitación para todos los emprendedores”, fundamentó.

Por lo tanto garantizó que la apuesta sigue siendo la de avanzar en ese sentido, que se discuta la propuesta en el Concejo Deliberante y se apruebe una ordenanza que, reiteró, sirva para crear “un escenario más favorable para la actividad”.

 

Un mercado “concentrado”

 

En paralelo, aseguró que sigue en pie el proyecto de crear un almacén en el que se puedan comercializar los productos de la economía social y solidaria.

Por lo pronto, pronosticó que “el trabajo autogestionado va a seguir creciendo en el marco de esta situación de crisis, se van a desarrollar miles de emprendimientos en nuestra ciudad, pero el mercado sigue estando concentrado, en cualquiera de los rubros. Entonces miles de emprendimientos se van a desarrollar pero las instancias de comercialización son distintas a las lógicas con las que ellos producen. Entonces, a fin de cuentas, los emprendedores de la economía social terminan entregando su trabajo al mismo mercado que los excluyó”.

En consecuencia, insistió Pearson que es importante “poder generar propuestas de construcción de mercado, comercialización, que respeten estas formas de producir es importante”, y confió en que “va a salir la ordenanza por el diálogo que tuvimos con los concejales de los distintos bloques, y vamos a retomar los esfuerzos en este sentido”.

 

Las expectativas a futuro

 

Desde la secretaría de extensión de la Unicén, confesó por último que de cara a los próximos meses las expectativas son “poder estar a la altura de las circunstancias y acompañar a los emprendedores con la mayor cantidad de herramientas y construcciones conjuntas posibles para dar una respuesta a esta situación”.

Resaltó que “nosotros siempre planteamos que la Economía Social y Solidaria, que se desarrolla como una propuesta de economía distinta, no debe ser un paliativo o una rueda de auxilio al sistema tradicional, más bien debe con sus valores empapar a la economía toda. Lo que sí sucede, naturalmente, es que en contextos de crisis el trabajo autogestionado crece y también el desafío fundamental es poder hacer un acompañamiento lo más fuerte posible, la Universidad y el resto de los organismos del Estado, para que sea en las mejores condiciones de trabajo”.

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