Al aguardo del cotejo de los rastros de sangre, reina optimismo en la pesquisa por el asalto a Sarasola

Con el paso de las horas, la pesquisa que busca esclarecer la identidad y paradero de los autores del grave suceso delictivo en la casa de 9 de Julio 933, avanza a pasos firmes -al decir de los investigadores-, a partir de datos concretos que ahora restan ser corroborados con diverso material probatorio que se fue reuniendo en el expediente.

Un par de allanamientos, y la información sobre los posibles autores del hecho, llevaron a fiscalía y policía a encaminar las diligencias en dirección concreta, tomándola como principal hipótesis hasta el momento, sospechándose de dos tandilenses con conocido prontuario delictivo, quienes a partir de aquel dato recibido de un informante los llevó a someterse al allanamiento donde residen, como así también a la extracción de sangre, en pos de poder cotejar con las manchas detectadas en la escena del violento suceso como así también en parte del trayecto que habrían emprendido el par de asaltantes en la fuga.

Como se había precisado, a partir de hallarse rastros de sangre que no eran compatibles con la víctima, se supo que al menos uno de los maleantes se había fugado con alguna herida sangrante. A partir de contar con la identidad de los posibles autores (por el dato de un informante de la policía), fue que ambos sospechosos fueron sometidos a la extracción de sangre. Ahora resta aguardar por el resultado del análisis que podría sellar la suerte procesal de los observados.

A más expectativas para los investigadores, ambos hombres que fueron sometidos a la extracción de sangre tenían lesiones llamativas. Uno en una de las muñecas, el otro con un corte en la frente (la víctima se resistió a golpes hasta que recibió los dos impactos de bala).

Los rastros de sangre no solo se encontraron en la casa del asalto, sino también los peritos rescataron manchas en la vía pública, lo que permite inferir por donde se fugaron. A más datos, una vez que saltaron por los fondos de la propiedad hacia Pasaje Newbery, habrían retomado la corrida a pie por Garibaldi y, a la altura del 900 los peritos hallaron el último rastro de sangre, por lo que se conjetura que desde allí subieron a un vehículo, con rumbo desconocido.

Las cámaras

A propósito de la huida ahora arriba de un rodado, la fiscalía solicitó el día del suceso por las imágenes del Centro de Monitoreo comunal, de aquellas cámaras emplazadas en manzanas aledañas a la fuga. Al cierre de esta edición, dicho registro fílmico no había sido remitido a la sede fiscal, por razones que aún tratan de establecerse.
Se especula que de contar con dichas filmaciones podría determinarse algún vehículo sospechoso en el que evidentemente se fugó el par de asaltantes.

Hasta aquí, las únicas imágenes que se hicieron públicas versan sobre el aporte de particulares, de vecinos que cuentan con cámaras de seguridad. En cuanto a las que cuenta la propia víctima en su casa, poco sirvieron hasta aquí ya que los sujetos actuaron con sus rostros cubiertos.

Otras diligencias

Respecto a otras diligencias, también se secuestraron los teléfonos celulares de ambos sospechados, los cuales fueron sometidos a un escaneo en pos de realizar las respectivas escuchas que permitan dilucidar qué hicieron, con quién se comunicaron y desde qué lugar, cuando se cometía el atraco.

En otro orden pero al unísono, se ordenaron peritajes de ADN, como así también se envió a la Asesoría Pericial de Azul las ropas encontradas en los techos por donde los ladrones huyeron, no sin antes cambiarse el vestuario.
Así las cosas, y a la espera de los respectivos informes de los peritajes propiciados, se avanza en la causa que por estas horas resulta más optimista que al inicio de la instrucción, a partir de datos concretos y aportes relevantes que hablan de indicios vehementes para encarar la hipótesis más concreta.

El caso

Como oportunamente se informó, el violento asalto ocurrió el lunes por la madrugada, en la vivienda de calle 9 de Julio 933, donde dos delincuentes encapuchados sorprendieron al propietario Matías Sarasola cuando se encontraba descansando.

La víctima se resistió al brutal ataque y recibió dos disparos de arma de fuego, heridas que milagrosamente no causaron el deceso fatal. Por su parte los malvivientes se dieron a la fuga con dinero en efectivo y un reloj de oro.

El hecho se desencadenó a las 3.30, cuando tras acceder a la propiedad por los fondos que dan al Pasaje Newbery y escalar hasta la planta alta, los ladrones rompieron una de las ventanas de la propiedad, sorprendieron a Sarasola, quien lejos de intimidarse, los enfrentó. Forcejeó con uno de ellos, mientras que el otro le disparó con un arma de fuego.

El damnificado recibió un disparo en el omóplato y otro en el esternón. Tras sustraerle algunos elementos de su propiedad y algo de dinero en efectivo, los asaltantes emprendieron la fuga, dejándolo maniatado.

A los pocos minutos, Sarasola logró desatarse y alertó de lo que le estaba ocurriendo mediante la alarma, y al llegar los uniformados pudo ser trasladado y atendido en el Hospital Municipal “Ramón Santamarina”, recibiendo el alta horas después.

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