Amenazan con balear a un médico durante un violento asalto en Gonnet

Los integrantes de la familia vivieron dos horas de miedo y extrema tensión dentro de su casa, luego de que fueran sorprendidos por los ladrones en el momento en que entraban a su domicilio.
Los asaltantes, que cubrían sus rostros con pasamontañas, ataron a sus víctimas con precintos plásticos y valiéndose de todo tipo de amenazas, hasta las más cruentas, lograron darse a la fuga con dinero y otros elementos de valor.
“Cuando nos dimos cuenta, ya era demasiado tarde”, expresó en declaraciones al diario El Día de esta ciudad una de las víctimas, Pedro Alvarez, quien recordó el traumático episodio que le tocó vivir junto a su familia el fin de semana pasado.
En base al relato del profesional, apenas llegó a su vivienda, ubicada en las calles 495 y 21, junto a la esposa y su hijo, alrededor de las 3:45 de la madrugada, tras disfrutar de una cena en la casa de un amigo, se desató la pesadilla. Siempre de acuerdo con la versión de Alvarez, entró su automóvil al garaje sin notar nada extraño, pero cuando se bajó del auto y se disponía a ingresar al inmueble, los ladrones ya estaban allí.
Según trascendió, los delincuentes ingresaron al jardín que la finca tiene sobre el frente, tras cortar un alambre y allí esperaron escondidos a sus víctimas de turno. “Eran cuatro, usaban pasamontañas y estaban todos armados”, explicó el propietario de la vivienda.
De los atacantes, según pudo contar el médico, sólo uno hablaba, mientras que el resto se manejaba por señas. Alvarez, según fue su relato, terminó atado, al igual que su mujer y el hijo de ambos, con precintos y cables de electrodomésticos.
“Uno se quedó vigilándonos, mientras que los otros tres revisaban toda la casa”, expresó el damnificado, todavía conmovido por el terrible episodio. Según el relato del propietario, uno de los asaltantes, el que parecía tener el manejo de la situación, lo amenazó verbalmente en reiteradas oportunidades, exigiéndole que le entregara más dinero.
“Me mostraba las balas y jugaba con el arma alrededor mío. En un momento me puso un almohadón en la rodilla y me apoyó el revólver, yo creí que ahí me disparaba”, expresó Alvarez angustiado.
En base a la versión a la que pudo acceder El Día, los delincuentes habrían logrado escapar del domicilio del médico con alrededor de 800 pesos, cámaras digitales y algunas prendas de vestir.
“Ahora va a venir un auto a buscarnos y por 20 minutos no quiero ver patrulleros”, habrían sido, según los damnificados, las palabras de los asaltantes antes de darse a la fuga.

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