Angel Sánchez disparó para todos lados

Sánchez, que actualmente se desempeña como profesor en la escuela de periodismo deportivo DeporTea, dijo que el nivel de los árbitros argentinos es regular, que se está en una etapa de recambio en la que muchos chicos jóvenes, como Darío Herrera (28), Fernando Echenique (33), Germán Delfino (35) o Mauro Vigliano (38), intentan afianzarse en la categoría, pero que para eso es necesario también que otros abandonen la profesión. “Pompei, Maglio y Pezzotta ya hicieron su carrera, su historia dentro del arbitraje. Tienen que dejar lugar a las nuevas generaciones para que empiecen a dirigir los partidos importantes ellos”, manifestó el ex referí, aunque reconoció que “va a costar mucho asentar a estos árbitros porque nuestro fútbol es muy complicado”.

“Esta camada carece de referentes claros como en otras épocas. Antes, los jueces con más experiencia en la categoría te ayudaban mucho, te preparaban para saber con qué te ibas a enfrentar”, contó. Además, confesó que uno de los valores más importantes que tiene un árbitro es la confiabilidad en quienes dirige. “Empezás a ganar un partido a medida en que los jugadores te empiezan a creer, y para eso pasa mucho tiempo, hay que ser confiable”, relató.

Sánchez aseguró también que los referís hacen lo que pueden, no lo que quieren, y que tratan de complicarse lo menos posible, y se mostró indignado con el nivel futbolístico argentino: “El nivel argentino es muy pobre. Antes, cuando aparecía un yerro arbitral, pasaba desapercibido porque era tanta la capacidad técnica que no pasaba a mayores. Hoy, cualquier error tiene una mirada trascendente y eso le genera mayor responsabilidad al árbitro. Somos la excusa perfecta y preferida de todos los protagonistas”.

El ex referí internacional de la AFA aprovechó la charla para desmentir que el arquero en el área chica no puede ser cargado. “Es un mito, un invento. No está en ninguna parte del reglamento”, contó y explicó que existen cargas legales e ilegales, pero que ningún jugador puede ser cargado ilegalmente en ninguna parte de la cancha. Manifestó también su enojo con uno de los relatores más importantes del país, que actualmente trabaja para la Televisión Pública, por su falta de conocimiento del reglamento. El periodista afirmaba que en los tiros de esquinas no había offside porque los jugadores se encontraban detrás de la pelota, pero la realidad es que no hay fuera de juego porque la regla 11 del reglamento dice: “No habrá offside en un córner”. “Tan burros son, tanto tienen de desconocimiento de las reglas de juego, que por ahí confunden a la opinión pública”, expresó.

 

“Parado”, por presión de Boca

“Una vez, un hombre en el Colegio de Arbitros me dijo que había dirigido bien, pero que me tenían que parar porque Boca estaba insistiendo. Entonces, para que no me quede sin dirigir, me mandaron a una división menor”, contó Sánchez, reconociendo que la presión de los clubes es muy importante en el fútbol y más específicamente, en el arbitraje de hoy en día.

Por otro lado, criticó al arbitraje actual debido a que muchas veces “toman un rol protagónico que no les corresponde. Sacan las tarjetas que parece que se las van a partir en la cabeza a algún jugador, gritonean, matonean”. Dijo también que le molestaba cuando un árbitro cobraba un penal y salía corriendo. “Cobraste un penal, no mataste a nadie”, soltó.

A la par de expresar que le gustaría que la AFA fuese más democrática, también se mostró disconforme con el sistema del bolillero, mediante el cual se designan a los árbitros para los partidos: “No se valoran las actuaciones. ¿Por qué no el mejor árbitro para el partido más importante?”.

 

El Beto y el mellizo

“El árbitro siempre prefiere quedar como el hijo de su madre y no como el tonto de la película que fue engañado”, dijo Sánchez, haciendo referencia a los jugadores mañeros, como el “Beto” Acosta, que ponía el brazo debajo del defensor y lo agarraba y hacía parecer que el jugador contrario lo estaba agarrando a él. “Cada vez que Acosta entraba al área era un milagro si acertabas con la decisión”, confesó el panelista de “90 minutos de fútbol”, aunque agregó que ante circunstancias de ese tipo es muy probable que, inconscientemente, el juez no cobre. De todas formas, aunque sospechen que el jugador se tiró, muchas veces no lo sancionan con una tarjeta por miedo a cometer un doble error.

Sánchez, quien declaró que un actual referí de la segunda división del fútbol argentino lo quiso sobornar, comentó que le gustaría que se implementara una nueva tarjeta: “No me parece bien que reciba la misma sanción un hombre que se saca la camiseta que uno que pega una patada. Debería haber una tarjeta intermedia para excluir momentáneamente al jugador del partido”.  Por otro lado, no apoyó la idea de que las mujeres dirijan el fútbol masculino: “No es por machista, sino porque no me parece lindo que la agredan o la insulten. Lo que me parece lógico es que arbitren el fútbol femenino”. Por otra parte, indicó que para él el superclásico lo debería dirigir Delfino, ya que es quien está en mejor nivel, pero que, por ser los candidatos al Mundial de Brasil, lo va dirigir Diego Abal, Néstor Pitana o Patricio Loustau.

Finalmente, contó anécdotas con Guillermo Barros Schelotto: “El mellizo era un tipo muy divertido, pero tenía sus cosas. Por ahí te decía: 'Hoy me porto bien'. Y a los dos minutos te armaba un quilombo tremendo. Una vez, en un Boca-Racing en la Bombonera, el juez de línea era Gerardo Bertone. Tiran un pelotazo cruzado, la pelota rebota en un jugador de la Academia y le cae a Guillermo. Gerardo levanta la bandera y, aparentemente, el mellizo protesta. Me llama Bertone y me dice: ‘Schelotto me hizo el gesto de la camiseta de Racing’. ‘¿Pero te dijo que tenés puesta la de Racing?’ le pregunté,  y me respondió: ‘No, no. Me hizo el gesto’. Entonces yo traté de ser más vivo y me di vuelta y le dije: ‘¿Por qué le dijiste que tenía puesta la de Racing?’. Y me dice: ‘No, le dije que había rebotado en el de Racing’. Y lo pude amonestar, pero me escracharon todos porque efectivamente le había hecho el gesto al asistente de que tenía puesta la de la Academia”.

 

Personaje

Narró, también, anécdotas con sus colegas, como cuando Gustavo Rossi y Estanislao Barrientos, sus asistentes, le cambiaron en broma las tarjetas de lugar y en vez de amonestar a un jugador, lo expulsó; o cuando en medio de un clásico, su asistente lo llamó y le preguntó adónde irían a comer esa noche. Angel sabía que todo el mundo había visto que lo había llamado y no sabía qué hacer, entonces se acercó al banco y le dijo al técnico que deje de hablar, porque sino lo expulsaría.

Además, se divirtió recordando su época como referí: “Siempre fui un árbitro medio payaso, un personaje, y me castigaban. Usaba tarjetas ovaladas y me cargaban con que eran ostias. Un día expulsé a un fotógrafo en la cancha de Independiente. Me suspendieron por una fecha”, contó Sánchez,  agregó: “En los amistosos me gustaba patear penales, era habilidoso. Uno a veces jugaba con cada burro que decía ‘¡mamita querida!, yo tengo que estar acá’”.

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