Así eran, cuando jugaban, los entrenadores de Tandil

El fútbol de la Unión Regional Deportiva va cerrando otra temporada. Con suerte diversa, trece equipos tandilenses toman parte de la competencia que también incluye a Ayacucho, Benito Juárez y Rauch.

En este informe, haremos un breve repaso de los entrenadores principales de los equipos de Tandil en primera división. Por orden alfabético, sin una rigurosidad extrema y con posibles omisiones en cuanto a detalles, pero como testimonio para recordar tiempos pasados de protagonistas actuales.

Alberto Arozarena. El entrenador de Unión y Progreso es un símbolo de Ferrocarril Sud. “Diente” defendió la camiseta del equipo de la Estación en la década del ’70 y jugaba como volante de marca. Otros clubes que lo tuvieron en sus filas fueron Talleres de Remedios de Escalada, Racing de Olavarría, Independencia de Gonzales Chaves y Sierra Chica de Olavarría. Integró el plantel tandilense subcampeón en el Campeonato Argentino de 1973, en Río Cuarto. Durante su etapa como jugador, empezó a volcarse a funciones dirigenciales y a la dirección técnica.

Walter Cantero. Un producto de las categorías formativas de Independiente, que fue su único club como futbolista. Surgió como marcador de punta por derecha, con mucho despliegue y aporte en ataque; y también jugó por el otro sector y de zaguero. El entrenador de Unicén es un símbolo de la divisa rojinegra, que defendió en la categoría superior desde 1983 hasta 2000. En ese lapso, hubo tres vueltas olímpicas de los de avenida Avellaneda, en 1985, 1989 y 2000.

Claudio Danderfer. De la cantera de Independiente, fue incorporado para las categorías formativas de Estudiantes de La Plata, donde se destacó en la clase ’73 hasta volver a Tandil por un problema de salud. De vuelta en la ciudad, defendió con éxito las camisetas del rojinegro, Ferrocarril Sud, Gimnasia y Esgrima, Grupo Universitario y Villa Aguirre. El actual DT del “Lobo” fue un defensor con mucha técnica y gran cabezazo, que se adaptó a distintas funciones.

Oscar López. Es difícil limitar a pocas líneas una trayectoria como la de “Amarillo”, un creativo de zurda brillante que se lució desde su debut, en 1982 en Ferro, con 15 años de edad. Su club es el tricolor, al que dirige, donde cumplió cinco ciclos como futbolista hasta retirarse en 2003. En el medio, jugó en Gimnasia y Esgrima La Plata, Liniers de Bahía Blanca, Los Andes, Zuñiga y Melgar de Perú, Santamarina, Independiente de Lobería, Defensores de Cambaceres, Grupo Universitario, Sarmiento de Ayacucho, Huracán de Gonzales Chaves e Independiente de Tandil. Fue gran figura en el título del tricolor en 1995 y dio la vuelta olímpica en el rojinegro en 2000.

Juan Luis Moreno. Su único club como futbolista fue Grupo Universitario. De la camada integrada por Pablo Cerfoglia y Martín Michel, entre otros (clase 1983), cuando solía desempeñarse como “5”. Ya entre los grandes, fue un zaguero que se adaptaba a distintos esquemas defensivos, con gran juego aéreo, que lo llevó a destacarse en el nivel local (entre 2000 y 2008 en primera división, campeón en 2006) y en el Argentino B durante la década pasada. Perseguido por lesiones, dejó de jugar a los 24 años. Es director técnico de Excursionistas.

Nazareno Rebollo. El actual DT de Velense dio sus primeros pasos como futbolista en Jorge Newbery, donde llegó a debutar en primera división como delantero. Sin embargo, en la mayor parte de su trayectoria fue un volante por derecha o central, con la garra y la muy buena pegada como atributos salientes. Se destacó en Grupo Universitario, donde se retiró en 2010; y también pasó por Santamarina y Gimnasia.

Silvio Río. Gran parte de su vida pasó en Santamarina, club al que dirige en primera división. Apareció en 1987 y rápidamente se mostró como un mediocampista creativo, cerebral, de esos que juegan y hacen jugar. Fue campeón en el aurinegro, en Grupo Universitario (ambos dos veces) y en Ferrocarril Sud. Defendió también las camisetas de Loma Negra, Excursionistas y Sarmiento de Ayacucho. Volante fino y prolijo en el manejo de la pelota, “Tato” le dio mucho juego a los equipos que integró.

Mauricio Roldán. El técnico de Villa Aguirre cerró su trayectoria dentro de la cancha en ese club, en 2012. Antes, había sido uno de los grandes productos de la cantera de Independiente y se destacó en el equipo rojinegro en dos ciclos: 1994-2001 y 2003-2006, coronado con cuatro títulos locales. Fue un mediocampista con mucha precisión en el manejo de la pelota y excelente pegada, tal como su padre Raúl Alejo, del que también heredó el apodo de “Cacheta”. Además, jugó en Gimnasia y en Unicén.

Luis Ruarte. Un símbolo de Defensores del Cerro, club al que dirige y donde jugó en los campeonatos de fútbol libre, desde mediados de los ’80. “Pipo” era un enganche habilidoso y que no le escapaba al roce, tal las características que predominaban en aquellos torneos. También jugó en otras posiciones del mediocampo y en el fútbol agrario, en La Numancia y Las Toscas.

Javier Sarmiento. El entrenador de Loma Negra surgió en las categorías formativas de Ferrocarril Sud. Tuvo pasos por Boca de Balcarce y Once Corazones de Indio Rico, aunque su mayor relevancia la alcanzó en el fútbol agrario, donde se destacó como delantero y convirtió muchos goles. Boca de la Base Aérea es el club con el que está identificado.

Jorge Solimanto. Surgió en Santamarina, a comienzos de los ’70, y se destacó como un marcador de punta que podía desenvolverse por cualquiera de los costados. Integró el equipo de Excursionistas campeón local de 1975 y el seleccionado tandilense subcampeón en el Argentino de 1976. Una seria lesión frustró lo que era una trayectoria promisoria, en un amistoso entre la selección local e Independiente de Avellaneda. Se dio el gusto de volver a jugar nueve años después, en Independiente de Tandil.

Sergio Toth. Uno de los mejores arqueros de Tandil en la década del ’90, junto a nombres como los de Hernán Coldeira, Juan Manuel Ijurco, Fabio López y Hugo Quintas. El “Loco” surgió en Independiente, a fines de los ’80, y atajó también en Juarense, Alvarado de Mar del Plata, Ferrocarril Sud (en el recordado título del ’95), Once Corazones de Indio Rico, Huracán Ciclista de Gonzales Chaves (en ambos fue campeón de la Liga Tresarroyense), Santamarina, Excursionistas, Gimnasia, Villa Aguirre (ascendió en 2006) y Grupo Universitario, donde se retiró en 2010 y club que dirige.

Gerardo Villar. El actual técnico de Independiente surgió en el rojinegro y desarrolló ahí casi toda su campaña, que en la categoría superior se extendió desde 1998 hasta 2010. Unicén y San José fueron sus otros clubes. Fue un aguerrido marcador de punta por izquierda, que también supo desempeñarse como volante. Participó en la campaña de la entidad de avenida Avellaneda que desembocó en el ascenso al Argentino B en 2009. Su padre, del mismo nombre, fue un destacado volante de los ’60 y ’70.

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