Bromatología recibió 17 mil camiones en 2015 y demanda la playa de transbordo de cargas

En referencia a los controles que a diario se realizan en la Dirección de Bromatología, el doctor Omar Olivera hizo un balance de los números que arrojó el trabajo desarrollado durante el pasado año.
Indicó que “en esta dependencia hay un puesto sanitario donde vienen y deben venir todos los vehículos que transportan productos alimenticios perecederos, principalmente locales y todos los que entran a la ciudad, con excepción de los que traen bebidas que directamente no pasan”.
Manifestó que “si se observan los números que hacemos anualmente, son entre 16 y 17 mil vehículos por año, lo que nos da una pauta de que por este puesto sanitario pasan entre 50 y 60 vehículos por día. A veces están dentro de la ley y a veces no; quien está fuera de la ley directamente se decomisa la mercadería y se le labra una infracción”.
Aseveró que “nosotros tenemos una Ordenanza 2728 que nos indica cuáles son las infracciones de Bromatología. Si uno va a un camión que debe tener 5 grados y lo encuentro en 15 grados, esa mercadería hay que decomisarla”.
En cuanto al destino de la mercadería que es decomisada, dijo que “se desnaturaliza y se lleva al Relleno Sanitario. Si son cárnicos, se lleva a algunos de los frigoríficos que tienen digestores y se tiran ahí. Porque es muy riesgoso que una carne o un producto perecedero se le haya cortado la cadena de frío, principalmente en los lácteos. Al suceder esto no es lógico que vaya a consumo, para eso se la dejaríamos al propietario. Si lo estamos decomisando es porque ese producto no sirve”.
Remarcó que “es distinto, hay una amplitud térmica para permitirle, pero igual en ese caso se lo infracciona por no llevar la temperatura, pero el alimento no se ha deteriorado. Por ejemplo, un camión que tiene que estar a 5 grados y está a 6 ó 7 grados”.

Control

La revisión de aquellos vehículos que llegan a la ciudad está muy aceitada. Cualquiera podría pensar que quien ingresa a la ciudad podrían dirigirse directamente al comercio en cuestión y evadir la inspección sanitaria. Al respecto, Olivera manifestó que “hay un doble y hasta triple control para que eso no suceda. El vehículo que viene tiene que pasar por Bromotalogía, presentar los papeles y dónde va a entregar la mercadería. A veces vienen facturados y otras veces con remito. Se sella cada uno de los papeles que nos presentan, además del resto del control que se le hace al transporte. Esa factura o remito sellado se lo deben entregar al comerciante, porque si los inspectores que están controlando los comercios piden el comprobante de un determinado producto, el comerciante debe presentárselo. Si tiene el comprobante sin sellar, tanto el comerciante como el transportista serán infraccionados. Esta situación a veces ha ocurrido en la ciudad”.
Aseguró que “para los camiones no es de lo más cómodo venir acá a avenida Colón y Las Heras, generalmente los camiones grandes vienen muy temprano. Abrimos a las 4 y cerramos a las 20, pero por ahí alguno cae al mediodía y a veces se pone difícil”.
Para salir de una zona que cuenta con poco espacio para el estacionamiento y es muy transitada, el director de Bromatología señaló que “estamos a la espera de que se haga el predio de transbordo de carga y cuando tengamos eso, ahí van a tener que llegar todos los camiones dado que no podrán entrar más a la ciudad los que superen los 3500 kilos de carga. Será más fácil el trabajo para nosotros y para ellos”.
Además, destacó que “en el transbordo podremos revisar toda la mercadería que hoy se nos complica. Si en la actualidad llega un camión cargado de medias reses, podemos mirar los laterales y el fondo, es imposible meterse al medio entre todas las medias reses. Lo mismo ocurre cuando aparecen cargados de cajas. No se puede vaciar un camión con la temperatura que hace, por lo que nos favorecerá mucho el control cuando se haga la playa de transbordo”.

En los minoristas

Olivera remarcó que “otro control que hacemos es al minorista de lácteos y fiambres que sale a repartir y tiene que pasar por Bromatología. Carga su camioneta y tiene que venir con la boleta sellada del mayorista que le mandó el producto y nosotros le sellamos a ellos los remitos que van a entregar en cada una de las despensas. Cuando vamos a las despensas, sabemos que esa mercadería tuvo un doble o triple control”. u

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Los números de 2015

La tarea realizada durante 2015 arrojó que circularon por la Dirección de Bromatología alrededor de 17 mil vehículos y se decomisó un total de 43 mil kilos de productos. “Nuestro trabajo es una barrera para que esa mercadería potencialmente peligrosa no llegue a la mesa”, afirmó Omar Olivera.
Explicó que “son números bastante importantes, creo que venimos haciendo un trabajo de hormiga que fue creciendo y para lograr esto cuento con una cantidad importante de profesionales, informados y con muchos años de carrera. Hay casi diez grupos de inspectores que salen a la calle, tengo gente idónea en el laboratorio también, la mayoría son del Laboratorio Docentes Universitarios, trabajan en materias afines a alimentos, con muy buena formación, y eso hace que la tarea sea más fácil”.
Según los datos oficiales se hicieron 8.300 inspecciones en comercios y establecimientos. El informe anual presentado también marca un incremento del 30 por ciento en el número de castraciones, que durante el año pasado fueron 3.247.
A lo largo de 2015, Bromatología realizó 8.382 inspecciones, se confeccionaron 168 actas de infracción, se decomisaron 43.560 kilos de alimentos y se realizaron 14 clausuras.
Entre las taras desarrolladas también se destaca el monitoreo de unos 7 millones cien mil kilogramos de lácteos, la realización de 15.483 análisis de laboratorio y el visado de 16.049 vehículos de transporte de productos alimenticios, con un promedio de 53 por día.
El detalle reporta que 4.506 reses fueron inspeccionadas por matadero, 61.483 medias reses bovinas fiscalizadas (introducción) y 7.679 porcinos y ovinos fiscalizados por matadero.
En cuanto a las aves fiscalizadas, el número asciende a 3.138.845. Los kilos de fiambres fiscalizados fueron 1.454.699 y la carne trozada y menudencias alcanzó los 691.942. Las docenas de huevos controladas fueron 92.585, mientras que 112.307 kilos de pescado y 1.454.658 de porcinos fueron fiscalizados. En cuanto a los ovinos, se analizaron 1052.
Se habilitaron o rehabilitaron 511 vehículos de transporte alimenticios y se realizó asesoramiento y trámite de inscripción de productos nacionales y provinciales en 414 oportunidades.
En tanto, como parte de los programas permanentes implementados, se concretaron 3.247 castraciones de mascotas, un 30 por ciento más que en 2014; se practicaron 1.582 observaciones antirrábicas, 1.232 tareas de saneamiento y control de plagas y se vacunaron y patentaron 5.422 mascotas. u
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El mensaje para el ama de casa
es no cortar la cadena de frío

Cortar la cadena de frío de un alimento es el principal inconveniente que puede ocasionar distintas complicaciones y más en esta época que estamos transitando, de altas temperaturas. Desde la Dirección Bromatología buscan seguir concientizando principalmente al ama de casa, para que tome nota a la hora de ir a realizar las compras.
Omar Olivera señaló que “la cadena de frío nunca hay que cortarla, ni siquiera cuando se va al supermercado. Cuando una señora concurre a hacer las compras, suele mirar distintos productos y cuando quiere acordar está una hora y media dentro del comercio”.
A modo de recomendación sugirió que “si una mujer es de tomarse su tiempo en mirar distintos productos, lo que tiene que hacer es dejar para lo último la compra de todo lo que merezca frío, principalmente los productos congelados. Lácteos, carne, fiambres, se compran a lo último y se llevan rápido a cada hogar”.
Remarcó que “nosotros damos un curso de manipuladores de alimentos para los comerciantes y siempre le hablamos de las temperaturas críticas que es entre 5 y 65 grados. Hasta 5 grados no hay reproducción bacteriana, es decir, si hay una bacteria si se mantiene hasta 5 grados, supongamos en un cárnico, habrá sólo una bacteria. A medida que va aumentando la temperatura pasando de 5, las bacterias se van reproduciendo geométricamente. La temperatura ideal es la del cuerpo humano, alrededor de 38 grados. Los productos de mayor cantidad de humedad y proteínas son los más peligrosos. Por eso se menciona la cadena de frío, y más de 65 grados la mayoría de las bacterias se destruyen, aunque a veces quedan las toxinas de las bacterias que no se destruyen. De cualquier forma, siempre hay que mantener la cadena de frío”. u

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