Bronca del propietario de un carro panchero tras un robo

La destrucción de candados y pasadores de un carro panchero, así como el posterior robo de elementos que se encontraban en su interior, generó gran malestar en el propietario.
El caso sucedió a las 4.30 de la madrugada en Darragueira 967, según confirmó Eduardo Velázquez, titular de un carro panchero con el que trabaja en la puerta del boliche Paca.
El carro estaba en el patio delantero de la vivienda y Velázquez escuchó “el ruido de rotura de candado” mientras miraba televisión.
El hombre añadió que “me levanté y fui al living. Al mirar por la mirilla observé a una persona baja, un menor, al que le vi la cara cuando se dio vuelta. Grité: ´Qué pasa´ y salió corriendo”.
Inmediatamente el damnificado volvió a su habitación y llamó a la policía, “que llegó con tres patrulleros en menos de tres o cuatro minutos”.
Si bien en un primer momento parecía que no había faltantes, luego el damnificado comprobó el faltante de “dos envases de gas y algunos aderezos. Se los llevaron tras romper el candado y el pasador del carro”.
Se lamentó porque se trata de “material de trabajo que uno paga y gana día a día, sin molestar a nadie”.

En proceso
 
Velázquez dijo que “fue tan rápida la llegada de la policía que no se llevaron la garrafa en ese momento, sino que ya se la habían llevado. Eso quiere decir que si no escucho el ruido se hubiesen llevado el cariltero que tengo dentro de la panchera y otro envase de gas”.
Especuló que “si hubiera llamado en silencio a la policía, lo agarrábamos justo. Uno en ese momento no tiene la inteligencia suprema. Automáticamente decidí no salir por el riesgo de que estuvieran armado”.
El damnificado indicó que “radiqué la denuncia en la comisaría Primera, donde vi un montón de fotos y no pude identificar al autor. Opino que es un menor, por la cara y la estatura”.
 
Mensaje de bronca
 
Afirmó que “la sociedad ya sabe lo que está pasando. Aunque no fue un hecho de tremendísima gravedad, se metieron en mi domicilio. Uno tiene familia y empieza a pensar otras cosas que pueden pasar”.
Añadió que “estaba contento cuando me mudé porque es cerca de la avenida y hay muchas luces; pero se ve que no hay lugar donde uno esté a salvo”.
Planteó “como mensaje de bronca” dirigido “a los que ´trabajan´ a las cuatro y media de la mañana (los ladrones) que mi pancherita va a quedar en el mismo lugar, sin el candado que rompieron, y que el que avisa no traiciona. Acá estoy, vivo en el mismo lugar, soy la misma persona y tengo el mismo trabajo. El que avisa no traiciona”, reiteró.

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