Capturaron a Martín Lanatta, aunque primero informaron que los tres prófugos habían caído

Ayer por la mañana la policía santafecina logró capturar en cercanías de la localidad de Cayastá a Martín Lanatta, tras haber volcado con una camioneta robada, y minutos más tarde se anunció que tras esa captura también se había logrado atrapar a su hermano Christian Lanatta y a Víctor Schillaci.
Sin embargo, autoridades policiales de Santa Fe detallaron horas después que el único detenido por agentes de la Fuerza era Martín Lanatta y entonces comenzaron a surgir dudas hasta que finalmente el Ministerio de Seguridad de la Nación confirmó al juez federal Sergio Torres que Christian Lanatta y Schillaci seguían prófugos.
Ambos delincuentes, condenados junto a Martín Lanatta por el triple crimen de General Rodríguez de 2008, habrían logrado huir aparentemente de a pie de los efectivos policiales que los perseguían en cercanías de Cayastá, a unos 80 kilómetros al norte de la capital santafecina.
En tanto, fuentes policiales indicaron a NA que la policía de Santa Fe fue la que informó primero la captura de Martín Lanatta y luego la de los otros dos prófugos, aunque el ministro de Seguridad provincial, Maximiliano Pullaro, lo negó.
En el medio de tanto revuelo, el Gobierno nacional, con el presidente Mauricio Macri a la cabeza, celebró por anticipado la supuesta detención de los tres criminales, de igual modo que la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal.
La captura de Lanatta se produjo en horas de la mañana después de que resultara herido en un vuelco con una camioneta Volkswagen Amarok ploteada en forma similar a los vehículos que habitualmente utiliza personal de Gendarmería nacional.
Según pudo reconstruir NA, en ese vehículo Lanatta y sus dos secuaces presuntamente intentaban huir del asedio policial, pero al desconocer los caminos de la zona se accidentaron a la altura del kilómetro 37 de la Ruta Provincial 1, tras haber logrado sortear al menos dos retenes al parecer.
El tumbo con la camioneta obligó a los prófugos a continuar su marcha de a pie por una zona rural, hasta llegar a una finca en la que sustrajeron otra camioneta.
El hombre al que robaron, que se identificó como Héctor Ferreira, señaló que los delincuentes iban vestidos “como militares” con uniformes color verde y armados, y que luego de intentar llevárselo como rehén quisieron matarlo, pero Martín Lanatta convenció a sus compañeros de no hacerlo.

Lanatta fue
a pedir agua

Los fugitivos más tarde se empantanaron presuntamente con la camioneta recién robada debido a la inundación de caminos de la zona, por lo que continuaron con el escape de a pie una vez más y en ese contexto, un grupo de lugañeros desempeñó un papel clave en la detención de Lanatta.
Ocurre que el criminal se acercó hasta una finca solicitando agua y fue reconocido por los cuidadores de ese campo, quienes dieron la voz de alerta a la policía de Santa Fe y colaboraron así con su captura: se desconoce por qué Lanatta se había separado de sus dos compinches.
El prófugo fue trasladado poco antes de las 11 a la Seccional de Cayastá, donde fue atendido por una ambulancia del Sistema Integrado de Emergencia Sanitaria (SIES) debido a las heridas que le había ocasionado el accidente automovilístico en la Ruta Provincial 1.
Durante 13 días los delincuentes fueron acusados de haber robado automotores en su intento por escapar de las autoridades policiales -unos 600 efectivos en total- y de haber mantenido a por lo menos dos personas como rehenes: el chacarero al que le sustrajeron una camioneta y presuntamente a un joven ingeniero agrónomo en la mismísima ciudad de Santa Fe.
También se los acusó de haberse tiroteado con los policías bonaerenses Fernando Pengsawath y Lucrecia Yudati, el 31 de diciembre pasado en cercanías de la localidad de Ranchos, y el jueves pasado con un grupo de gendarmes en las inmediaciones del pueblo San Carlos, al sur de la capital santafecina.
Además, se los vinculó en las últimas horas con un tiroteo que dejó como saldo una persona muerta y dos heridas, cuando tres criminales intentaron robar una finca en la localidad santafecina de Recreo, a unos 17 kilómetros de la capital provincial.

La fuga

Los tres condenados por el asesinato de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina en lo que se conoció como el triple crimen de la efedrina en 2008 se fugaron el último 27 de diciembre del penal de máxima seguridad de General Alvear, donde cumplían condena.
El escape fue una noticia de alto impacto político al transformarse en el primer gran desafío para la recién asumida gobernadora bonaerense, Vidal, pero también por la denuncia que uno de ellos, Martín Lanatta, había realizado contra el ex jefe de Gabinete Aníbal Fernández.
Durante la campaña electoral para las elecciones primarias, el condenado había señalado a Fernández -por entonces candidato a gobernador- como partícipe del negocio del tráfico de efedrina e instigador del triple crimen. (NA)

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