Carta de lectores

La odisea de recuperar una moto

Señor Director:

Después de haber sufrido el robo de la moto de mi hijo que usaba para trabajar, decidí comprarle otra en su reemplazo, la cual quedó a mi nombre. Al tiempo en un accidente de trabajo mi hijo se lesionó un tobillo y tuvo que inmovilizar el pie y como tenía que seguir trabajando cometió el error de ir con la bota ortopédica en su moto a trabajar. Lo paran los agentes de tránsito y él comete el error de querer eludirlos y es secuestrada su moto.

Hasta acá todo correcto. Con el tiempo y a pie (10 meses) juntó la plata para la multa que con los agravantes llegaba a casi el valor de la moto. Paga la multa, para lo cual tuvo que pedir la mañana en el trabajo para hacer los trámites para pagar. Cuando la va a retirar le dicen que debe hacer el trámite el titular, o sea yo. Por lo tanto me presento con los papeles al juzgado y se me indica que debo llevar una serie de papeles entre los que están seguro, comprobantes y la patente de la moto porque no la tenía colocada al momento de la detención. Como la patente estaba en el baúl de la moto porque se le había roto el soporte fui a tránsito para poder acceder a la moto para sacar la placa, presentarla en el juzgado de faltas para que liberen el retiro de la moto. Hoy vuelvo al juzgado de Faltas para que la juez autorice acceder a la moto para retirar la placa y me hacen presentar una nota escrita para realizar el trámite, pero no lo hacen inmediatamente, sino que lo debe retirar personal de tránsito, pero como la gente de tránsito retira los papeles del juzgado alrededor del mediodía, no podré acceder a la moto hasta pasado el mediodía, cosa que no sería importante si el Juzgado de Faltas no finalizara sus tareas a las 12.30. De modo que si nada sucede después de las 18 (horario fijado por Tránsito para acceder a los vehículos secuestrados) iré a tomar posesión de la placa de la moto y mañana iré de nuevo al juzgado con la placa y todos los papeles para que su señoría libere la moto para ser retirada del corralón municipal al otro día.

La suerte que tiene mi hijo es que la moto esté a mi nombre, pues si él fuera el titular de la moto seguramente perdería el trabajo por cumplir los trámites para retirar el vehículo que usa para su trabajo. Resulta paradójico, resulta ridículo, resulta gracioso (desde afuera, claro) pero tal vez eso explique por qué hay tantas motos secuestradas que nadie retira. No es el valor de la multa, es el riesgo de perder el trabajo por cumplir los requisitos burocráticos.

Los empleados municipales, pobres, son los que ponen la cara, solo cumplen con las normas y los que reciben nuestros reclamos o insultos, según con qué humor nos levantemos. Los que idean esto, no sé si es el Municipio, el Concejo, el Juzgado de Faltas o su coordinación, deberían ser un poco más inteligentes, un poco más expertos, un poco ponerse en el lugar de quien debe hacer los trámites y sus implicancias. Si lo hicieran, todos podríamos estar un poco mejor. Buenos días.

Héctor Daniel Malinarich
DNI 13.320.660

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