Castigo a un ciudadano que cumple la ley

Señor Director:

Por edad tengo que renovar mi licencia de conducir cada año (12 meses).
El 27 de enero 2017 recibo con alegría un mensaje en mi celular donde me recuerdan: “Ya podés acercarte a renovar tu licencia de conducir, tenés tiempo hasta el 26/02/2017 para hacerlo. Política y Seguridad Vial/Buenos Aires Activa”. Dije, por fin nos acercamos al soñado primer mundo.
Precavido, decido ir a la Terminal a sacar el tuno 10 días antes del vencimiento. Allí me atiende una joven que amablemente me informa que ahora se hace por Internet (¡no podía salir de mi asombro por tantos adelantos!). Además, me dice que si recuerdo mi clave de mail lo podíamos hacer juntos desde la computadora del local. Asentí y pensé, estoy soñando.
Rápidamente avanzamos en la confección de las planillas, datos personales, impuestos a pagar, etc., todo perfecto.
De pronto la máquina informa: el turno más cercano es para el 2/3/2017, sorprendido le digo a la empleada, ¡mi carnet vence el 26 de febrero! Lo siento señor no hay turno antes y además luego de completado el trámite hay que esperar por lo menos una semana para que llegue el carnet. Pero entonces ¡tengo 10 o más días sin carnet! Sí señor, y no puede manejar. Ah, por suerte no tiene multas. Tímidamente acoto, ¡eso es inconstitucional!, lo comunicó el doctor Mauhourat (titular del Colegio de Abogados) en septiembre de 2016 en Eco TV. ¡Sí pero acá se pagan las multas o no hay carnet!
Con la guardia baja me retiré del local, no sin agradecer lo gentil de la señorita.
Reflexión: me presenté dentro de los plazos que me pide política de Seguridad Vial/ Buenos Aires Activa y la Dirección de Tránsito del Municipio Soñado de Tandil, me imponen el turno 4 días después del vencimiento. Con suerte me voy a juntar con mi nuevo carnet 15 días después del vencimiento y, como si fuera mi culpa, en ese lapso no puedo manejar! Además si pido el turno un mes antes pueden robarme hasta un mes ya abonado y así me quedan 11 meses de los 12 pactados. O sea me castigan por actuar en tiempo y forma según el pedido oficial. Ni siquiera una prórroga lógica del carnet vencido por la ineptitud del sistema vigente.
Me fui con la impresión de que el Tandil moderno, soñado y cavernícola a la vez, sigue vigente. Lamento tener la cultura de ser un buen contribuyente.

Pablo Maglione
DNI 5.381.769



¿Saber para poder o el poder ante el saber?


Señor Director:

Antes de las últimas elecciones me llamaron de un partido político porque decían que veían en mí cualidades que eran adecuadas para ocupar alguna función pública. Por supuesto que sería en la parte educativa, que es mi campo, porque si hay algo que tengo claro es que solo estaré en un área que conozco, no me parece adecuado entrar en zona desconocida, más siendo el representante del pueblo. Pero cuando me preguntaron qué pensaba del candidato a presidente por ese partido y mi respuesta fue sincera diciendo que no era fanática de él, porque había cosas que no convencían, me dieron las gracias por mi tiempo y no me llamaron más. Y fue ahí donde entendí qué pasa con los dirigentes de nuestro país.
Como ciudadana me gustaría ver cómo se eligen a los candidatos internamente. Es evidente que se postulan a los más altos cargos sea presidente, gobernador, intendente a las personas más populares del grupo porque todos quieren ganar, eso es una obviedad. Ahora a mí me llama mucho la atención cómo una persona pasa por distintos sectores como si mágicamente hubiera hecho un curso acelerado sobre ese campo de acción. En mi opinión, cada uno de nosotros tenemos fortalezas, debilidades y conocimientos y para un mejor provecho y utilidad pública deberíamos estar en la zona que conocemos, si no es difícil que se entienda la problemática en tan poco tiempo.
Otra cuestión que también me gustaría como ciudadana es saber los antecedentes de los cargos que tienen que ver con el manejo de fondos, tesoreros, secretario de hacienda. Y no me refiero a todos los títulos universitarios, ni masters, ni doctorados, me refiero a la calidad de ciudadano que tiene el candidato a ese puesto: cumplimiento de las obligaciones de todo tipo, honestidad, espíritu de trabajo, empatía social es decir cualidades claves para ocupar un cargo público, que debe ser público también su pasado que a mi modo de ver debería ser intachable o carca de serlo.
Lamentablemente en este gobierno no veo evolución. Quizás sea porque muchos de los puestos fueron otorgados de este modo, solo porque son súbditos del presidente, sin importar cuán idóneos para cada cargo son, como ya pasó en otros gobiernos y en otros anteriores y en otros y así desde hace años. Veo que se repite la historia de siempre, inundaciones, cortes de luz, paros, piquetes, inflación, en fin, todo igual y hasta un poquito peor. Lo único fue que destaparon todo un sistema de corrupción del gobierno anterior que quedó en evidencia pero aún ni hay presos, ni el dinero que se robaron o “tomaron prestado” volvió al pueblo. No hay avance, no salimos de donde estamos.
Me parece que la clase dirigente debería despertarse, volantear y cambiar la forma de manejar el país y el rumbo porque hay muchas áreas donde se deben hacer cambios drásticos y dos fundamentales son la justicia y la educación, dos temas que si el diario me lo permite, me extenderé en otra oportunidad.
Creo que todo va a cambiar cuando la política deje de ser una forma de ganarse la vida y pase a ser una forma de construir un país, con conciencia social, con ganas de involucrarse con los problemas de la ciudadanía, con ganas de jugársela por el otro y postergando las individualidades, al menos eso habría que hacer durante cuatro años. Al fin y al cabo, no es tanto tiempo, ¿no les parece?

Claudia Sivo
DNI 20.673.091

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Señor Director:

El conocimiento y la educación es lo que hace crecer a la sociedad y erradicar los males que como tal tenemos, ¿lo hemos olvidado?

Como decía don Pierino Trento: cuando tenía veinte años quería salvar el mundo, cuando tenía cuarenta quería salvar el país, ahora quiero salvar mi pueblo.
Nos cuenta don Trento, estuve paseando por Argentina, llegué hasta La Rioja capital, atrajo especialmente mi atención ver circulando todas las motos con silenciador y sus tripulantes con casco, observo que un joven estaciona su moto, no instala candado, se saca el casco, lo saludo. ¡Buen día!, veo que todos los que manejan motos usan casco y silenciador, sí, aquí se cumple la ley, no hay vuelta, o la cumplimos o no más moto, te la sacan donde estés, los inspectores de tránsito aparecen de improviso en cualquier punto de la ciudad las 24 horas, así de simple. “Gracias joven , buena estadía, adiós”.
Don Pierino nunca estuvo en Tandil.
¿Qué hacemos con la rotonda de Ruta 30 y 226 que no está iluminada?
¿Así recibimos a nuestros turistas? Una familia viajando desde Pilar llegó por Ruta 30 a Tandil de noche, para conocer “el lugar soñado”, realizó dos vueltas a la misma sin encontrar la entrada, que también carece de cartelería vial. ¿Así queremos continuar? Así, no.
El coordinador de la ONG Tránsito para Todos, Juan Larraburu, informó para que puedan elaborar planillas para establecer en qué zonas ocurren los choques, cuáles son los lugares conflictivos, planificar de qué manera llegar a las escuelas, y a los padres que comiencen a trabajar en la conciencia vial. Valoró que se puede conseguir “algo”.
Lo que sabemos es que cada esquina de Tandil es peligrosa, en cualquiera puede ocurrir lo peor. ¿Elaborar planillas para establecer lugares conflictivos?¿Todavía no lo saben?
Valoró que se puede hacer “algo”. No saben. ¿Cómo es posible que con un problema tan grave que nos puede conducir directamente a la muerte o a la ruina física o personal se hagan estas declaraciones tan vacías de comunicación?. “Hacer algo”. ¿Llegar a las escuelas y a los padres para que empiecen a trabajar en la conciencia vial?
La escuela no es lugar para enseñar a la “conciencia” vial. Llegar a los padres. ¿Sabe el señor Larraburu cómo y de qué manera llegan algunos padres con sus niños a la escuela? De la peor manera que usted se puede imaginar, en moto con dos o tres niños abrazados con sus mochilas al hombro, a veces un niño tiene casco y los otros no, a veces nadie tiene casco, los padres que llevan sus niños en auto estacionan en el medio de la calzada, abren sus puertas y los niños corren gritando, los padres también gritan.
Tránsito y ruido, problemas de salud pública.
¿Qué hacemos con las motos tronando con escape libre especialmente de noche? El tartamudeo de los escapes libres (ilegales), atraviesan los muros de las propiedades e interrumpen hasta el diálogo dentro de las mismas.
También han proliferado los arrebatadores que siempre son dos individuos en una moto, sin cascos sin identificación del vehículo, trepan a las veredas y atacan de atrás especialmente a señoras pegándoles un violento tirón a sus bolsos o carteras en ocasiones las derriban causándoles severas heridas.
Desde muchos años, los vecinos soportan con profundo dolor los graves accidentes, casi todos los días producidos por jóvenes al mando de sus motos, en la mayoría de los casos causándoles la muerte.
Los autos “roncadores”, con tremendos caños de escape preparados (ilegales) emiten un sonido que te vuelven loco. Los micros internos de línea que no están equipados con cintas de frenos, frenan con los muñones sobre las campanas de las ruedas provocando un sonido penetrante que hace mucho daño.
Ruidos que nos lastima. La contaminación acústica aumenta año a año en forma sostenida con serias dificultades y sin soluciones permanentes, de muy difícil erradicación debido a la inoperante y débil gestión pública, tanto del Ejecutivo como de nuestros concejales, que nunca se los observa recorriendo las calles o dialogando con los vecinos. Eso demuestra carencia de conocimiento de los problemas que sufren, en este caso del ruido infernal que ocasiona el tránsito, de la gravedad que implica su permanencia, así como el desconocimiento general de los altísimos costos que ocasiona tanto individual como colectivamente, que implica interferencia en el compartimiento social.
Los vecinos están sometidos a niveles insoportables del ruido especialmente de las motos, que ocasiona en ellos agresividad e intolerancia.
La tolerancia al ruido se reduce durante la noche. Agresividad, protesta, impotencia, fatiga de audición. Alteración de sueño y todas sus consecuencias. Cambio de conducta en los niños.
Una moto en tránsito no debe sentirse a menos de 60 metros. Debemos atacar la realidad con firmeza o seguiremos siendo víctimas de individuos incapaces de vivir en sociedad.

Elías Estanislao Peuscovich

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