Cayó la imputada por el crimen de ?Tchami? Bazán que se había fugado en la previa al juicio

La captura se concretó en el departamento de Maldonado del vecino país oriental, tras varios días de búsqueda ante la fuga de la ciudad, primero, y del país después, para no estar en el juicio oral y público que se iba a iniciar para determinar su responsabilidad penal, junto a su hermano.

Como se informó oportunamente, el debate se frustró ante la ausencia de la mujer a la cita pautada, lo que generó indignación en los deudos de la víctima que acudieron a la sede judicial, donde buscan saber quién mató a su ser querido.

La insólita y grave situación se sucedió a partir de la condición en la que se encontraba la acusada. Para la jueza de Garantías, Stella Maris Aracil, no alcanzaba el grado de certeza para sindicarle el delito de homicidio, dejando la figura de encubrimiento para con la sospechada. Bajo esa figura penal y al considerar que no se corría riesgo procesal, le otorgó la excarcelación, muy a pesar del fiscal Marcos Egusquiza, quien había pedido su detención.

Excarcelada, Maldonado concurrió dos días antes del inicio del juicio a la sede tribunalicia, dando cuenta que se iba a hacer presente a la hora y día señalado, empero, al momento de comenzar el juicio estaban todos menos ella.

Sorpresa y enojo de los familiares que no entendieron semejante situación. Fastidio de los propios actores judiciales que de alguna manera barajaban la posibilidad de que la mujer acusada faltara a la cita y se fugase. De hecho, en la mismísima imputación que oportunamente elevó el fiscal hacía referencia a un testigo que daba cuenta de las intenciones de la mujer una vez anoticiada de las sospechas en su contra. Pero no fue suficiente elemento para la jueza de Garantías, que mantuvo la excarcelación.

 

La historia

 

La causa por el crimen de Walter David “Tchami” Bazán, hallado muerto en el arroyo Las Calaveras, en territorio de Villa Cacique, cuenta con la carátula de “Homicidio agravado por el vínculo”. La hipótesis acusatoria es que fue la mujer quien asesinó a Bazán en su casa y luego, en complicidad con su hermano, se deshicieron del cuerpo trasladándolo en un auto hasta el arroyo Las Calaveras, donde en días posteriores sería hallado circunstancialmente por unos pescadores.

Según este Diario tuvo acceso, el fiscal dio por acreditado que entre las 18 del 9 de septiembre de 2011 y horas previas a las 14 del 12 de septiembre del 2011, la sindicada, en el domicilio ubicado en la calle Paseo de los Niños 2037 o en inmediaciones del mismo, le quitó la vida a su cónyuge Walter David Bazán mediante un elemento punzo cortante o arma de fuego.

Según la pesquisa, posteriormente a quitarle la vida a su esposo, horas previas a las 14 del 12 de septiembre de 2011, la mujer con la colaboración del hermano (Alejandro Ignacio Lastra), y con la intención de hacer desaparecer toda evidencia del cuerpo de la víctima y del homicidio cometido, trasladaron el cuerpo sin vida de Bazán en un vehículo ajeno (un Ford Galaxy dominio TDT-502), propiedad de Daniel Marcos Emiliozzi, del cual se apoderaron ilegítimamente atento no poseían autorización de su dueño (rodado que le había sido dejado al Alejandro Ignacio Lastra para que le arreglara la instalación eléctrica), haciendo un uso ilegítimo del mismo, circulando en el rodado hasta el arroyo denominado Las Calaveras, del partido de Benito Juárez, lugar éste en el que amarraron el cadáver, previamente envuelto en nylon, a una viga de cemento con una cadena obtenida del baúl del vehículo hurtado, siendo hallado el cadáver el 16 de febrero del 2012 por ocasionales pescadores, en un avanzado estado de descomposición.

 

Pruebas

 

Para el ministerio público fiscal, la acreditación de la acusación devino de la recolección de pruebas incorporadas al expediente, como resultan testimoniales de distintas personas, peritajes y secuestro de elementos concretados en diversos allanamientos, detalles de llamadas telefónicas, acta de procedimiento en el lugar donde fue hallado el cuerpo de la víctima, informe de operación de autopsia, peritaje odontológico, peritaje de ADN, acta de recogimiento de rastros, copia de planilla de emergencia y atención médica de Ignacio Lastra y Graciela Maldonado en el Hospital local, y el peritaje psicológico psiquiátrico de Gabriela Mabel Maldonado.

Cabe consignar que, entre los indicios con que cuenta el fiscal, el auto en el que se trasladaban ambos hermanos volcó en plena ruta en el trayecto que une Tandil y Villa Cacique, justamente por aquellos días de la desaparición de Bazán.

 

El caso

 

El 16 de febrero de 2011 por la madrugada, dos pescadores hallaron un cadáver en avanzado estado de descomposición en el arroyo Las Calaveras, en territorio de Villa Cacique.

Según la primera información, el cuerpo del hombre se encontraba en el agua, y vestía pantalón tipo jogging Adidas, soquetes cortos Nike, un calzoncillo tipo boxer verde y, aparentemente, una remera roja.

El cadáver presentaba signos de violencia, estaba envuelto el bolsas de nylon, atado con una gruesa cadena, tenía cortes en distintos sectores y le faltaban las manos.

Si bien la Justicia demoró más de un mes en obtener las pruebas de ADN, la madre de Walter “Tchami” Bazán, que había desaparecido en octubre de 2011, no dudó en que el cadáver de Las Calaveras era de su hijo.

Incluso, Teresa Lezcano (ayer en la antesala del juicio) expresó ante El Eco de Tandil sus sospechas sobre la participación de la concubina de su hijo en el crimen y reclamó con insistencia que la Justicia ahondara en esa línea de investigación.

Como el cadáver apareció en el partido de Juárez, antes de avanzar en la pesquisa el primer paso fue resolver la competencia en el caso de la UFI 14 de Azul o de la UFI 16 de Tandil.

Finalmente, como hay fuertes indicios de que el crimen se habría cometido en esta ciudad y el cuerpo habría sido llevado hasta Las Calaveras, se determinó la intervención del fiscal Marcos Egusquiza. 

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