Cerrarle la puerta a la cultura

Para que aquellos lectores que no hayan tenido posibilidad de encontrarse con la nota de la conferencia de prensa que se ofreciera con motivo de la no realización de estos tradicionales encuentros, se extracta a continuación los párrafos más sobresalientes: Señalaba El Eco de Tandil, el  4 de agosto ?Por la crisis económica y los recortes, se  caen la Feria del Libro y Festival de Cine.  Lo anunciaron en conjunto el Municipio y la Universidad. Ambos eventos requerían una inversión pública de apenas 80 mil pesos, pero creen que es ?un gesto? mientras se reduce la asistencia a sectores alcanzados por el desempleo. Durante una conferencia de prensa realizada en conjunto entre el Municipio y la Universidad Nacional del Centro de la provincia de Buenos Aires, se confirmó que se suspendieron hasta el 2009 la Feria del Libro y el Festival de Cine, los dos eventos culturales más fuertes de la agenda tandilense. La directora de Cultura Claudia Castro, el secretario de Cultura de la Unicén Julio Lester, y el vicedecano de la Facultad de Arte, Mario Valiente, argumentaron que la decisión se adoptó más como ?un gesto? hacia los sectores afectados por la recesión, más que por la inversión que debían realizar desde ámbitos estatales. Unos 10 mil pesos por institución en el caso del evento literario y unos 30 mil ?también desde cada ámbito- durante el encuentro cinematográfico, hacían un total de 80 mil pesos que debían financiarse para ambos proyectos?.
?Lamentablemente debemos anunciar que hemos decidido en conjunto posponer dos grandes eventos culturales como son la Feria del Libro y el Festival de Cine, debido a la situación financiera que atraviesa el país y en la cual Tandil no es una isla? aseguró Castro, acompañada por los funcionarios universitarios.
La responsable de Cultura y Educación del Municipio explicó que ?no parece sensato destinar esos recursos que no abundan? a la realización de las muestras, mientras reiteró que sí están abocados a ?priorizar otros programas que son de índole local?.
Lo cierto es que de todos modos, manifestó que existe ?compromiso para trabajar fuertemente en la edición del año que viene donde, por ejemplo, el Festival de Cine estará cumpliendo 10 años?.
El panorama hoy en día es el siguiente: si la situación económica mejora y las finanzas del Municipio recobran vitalidad, los eventos se reeditan; pero si se mantienen medidas de tipo restrictivas en el gasto, las primeras variables seguirían siendo este tipo de convocatorias artísticas.
?El financiamiento es relativamente bajo, se trata de una inversión y no de un gasto -10 mil pesos cada institución en Feria del Libro y 30 mil en Festival de Cine- pero creemos que es un gesto para quienes no la están pasando nada bien, con falta de fuentes de trabajo y todo lo que sabemos está sucediendo? completó Castro.
Minutos después, el responsable de Cultura en la Universidad, Julio Lester, interpretó del mismo modo una postergación que se preveía en el marco de las restricciones del gasto que se conocen desde hace un mes.
?En la Universidad y en el Municipio sabrán qué destino darle a esos recursos, entendemos que no es un gasto sino una inversión, pero no es para nada bueno hacer una fiesta cuando el vecino de al lado no la pasa bien: es como darle un cachetazo? resumió Lester, casi en el mismo tono que Castro…

 

 


 

 

La insoportable novedad del no hacer
El cine ha sido a través de mi existencia un hecho esencial, diría que  casi me ha enseñado andar en la vida, aprendiendo con los errores y subsistiendo con los pocos aciertos. Es por eso que, con cierta tristeza, recibí la noticia de la suspensión de la novena edición del Tandil Cine. Me gustaría explicarles a los que no lo entienden que un Festival bien intencionado se hace para mostrar las películas (verdaderos protagonistas ¿se entiende?), lo demás es un complemento que si está, puede servir, pero si no aparece es lo mismo. Ese circo que se arma con las actrices o directores son simplemente para que alguna gente cholula se sienta bien con su presencia, pero realmente no deja nada positivo para la cultura.
Uno que ha estado desde el inicio con esta idea, que surgió caminando con mi amigo Ernesto Palacios por calle Yrigoyen, que  luego fue tomada para llevarla a su concreción por Rubén Betbeder, este funcionario que en su momento realizó la última edición bajo su mandato  con situaciones que terminaron siendo paupérrimas por todo lo que se gastó, llegando  a unas deudas importantes en su momento. Por supuesto esa no era la idea primaria, ese ?señor? de la cultura hizo que casi muriera tempranamente algo tan digno y que los cinéfilos amamos tanto como son los festivales. En este tipo de acontecimientos se ven films que difícilmente se puedan observar luego en salas comerciales, porque muchos de ellos están fuera de distribución.
Después de la ida de Betbeder, llegó Claudia Castro y en la primera edición bajo su conducción se hizo todo con mucho esfuerzo y se logró tomar la senda que siempre debió tener. Seguramente se pudieron hacer mejor las cosas o no, vaya uno a saber, pero al menos se hicieron que es lo importante.        
Esta  es simplemente la idea de como fue pergeñado el Tandil Cine a través  de sus ocho años de existencia, y con qué pena uno recibe la noticia de la suspensión en este 2009.
Pienso que se podría rever la medida, sería un buen signo de los funcionarios actuales, porque si no lo hicieran estarían dejando una mancha muy grande, no se pueden borrar de un día para el otro tantas horas de esfuerzo y de sueños compartidos.
Personalmente he luchado por el cine desde el día que en Tandil desaparecían las salas comerciales, y hemos estado, desde el subsuelo de la Biblioteca Rivadavia, proyectando  películas para que no muriera algo que en su momento era un icono de la cultura tandilense; por eso me alegré cuando vi que lentamente todo ese esfuerzo era tomado por personas que lo podían ampliar y mejorar, pero lamentablemente, hoy me encuentro con esta noticia que la considero como un verdadero retroceso. Mi querido abuelo Juan Manuel, muchas veces me hablaba que el hombre en los momentos más difíciles sale a flote poniéndole el hombro a la adversidad y luchando con ahínco para poder seguir adelante. Eso es lo que debería ocurrir ahora y no hacer que la malaria nos gane.
Uno también sabe que se ha volcado mucho esfuerzo a lo que ha sido el problema de la gripe A. Pero si es importante cuidar lo que se refiere a la salud física, también es esencial mantener la salud mental de la población. Hemos sufrido durante la década infame de nuestro país el impedimento de poder observar las grandes obras de arte, quiero pensar que esas cosas no vayan apareciendo en estos días. Una película que no se pueda ver, un libro que no se pueda leer, estará afectando la salud intelectual del individuo.
También quiero referirme, por último, a quienes tendrían mucho anhelo de ver concretada esta novena edición, me refiero a los alumnos de la Facultad de Arte de la Universidad y a los presos de la cárcel de Barker, un hecho muy significativo para quienes están privados de la libertad.
Cambiar de opinión no es signo de debilidad sino de grandeza, es por eso que pretendo que quienes tienen la posibilidad de volver al camino de lo posible, lo concreten en realidad. (Jorge ?Beto? Alonso)       

?La única verdad es la realidad?,
dijo una vez ?el General?

Algunas veces (bueno, ¡bah!: muchas?) la vida te tira circunstancias que ¡maldita la gracia! que le hacen a uno. Recordaría, por ejemplo, el bombardeo de población civil en Guernica, o, acá nomás, en Plaza de Mayo; los ?años de plomo?, la ¿venta? de ?las joyas de la abuela? en la década de los ?90, y así seguiría una lista más bien lunga, no?
Todas y cada una de esas circunstancias lo van configurando y modificando a uno, como diría Ortega. Y no queda más remedio que asumirlas y actuar en consecuencia lo más adecuadamente posible.
Parece que en el mundo ?al menos la parte occidental- hay una crisis económica más bien importante, con reducción del circulante ($), caída de ventas y por lo tanto de producción de bienes, obvio crecimiento del desempleo?
Este nuestro bendito país no es ajeno a esta malaria global: la Nación recauda menos y reduce o retrasa el apoyo a las provincias, las provincias recaudan menos y hacen equilibrios para sobrevivir y reducen o retrasan el apoyo a los municipios, y los municipios, obvio, recaudan menos tasas; las universidades, que no nacen de repollos sino en y de la sociedad, no son ajenas a tales realidades; el comercio es, en realidad, quien primero detecta ?y sufre- la malaria ambiente.
Esa es la realidad, ¿no? Que parece ser ?la única verdad?, como dijo una vez el General.
La Feria del Libro y el Festival de Cine Nacional no son eventos suntuosos para épocas de vacas gordas: son eventos maravillosos que en épocas normales rozan lo quijotesco, y hoy serían casi grotescos.
Repito: ?no queda más remedio que asumirlo y actuar en consecuencia lo más adecuadamente posible?.
Creo que los implicados en ambos eventos asumieron el tramo de realidad que les compete y actuaron en consecuencia. Aunque nos duela. Como nos duelen las dietas sin sal para bajar la presión, sin grasas por culpa del colesterol, sin azúcar por la diabetes. Como le jode ?a veces- al pelado su brillante calva o al petiso su poca altura.
Hasta podríamos recordar al gran Carlitos: ?Sufra y aguante/ que un hombre macho/ no debe llorar?. ¿No le parece? (Jorge Alvarez Lunghi)

Fomentar la lectura
Resulta un poco contradictorio, según lo poco que he leído (y sin tener información acerca de asuntos internos de esta resolución), que hayan decidido postergar la Feria del Libro aduciendo que la “realización debe implicar a un verdadero impulso a la industria editorial, a la promoción de la cultura y de los escritores locales y de la región…”
En los tiempos que corren, este hecho no hará más que engrandecer esta grieta cultural que viene padeciendo nuestro país en los últimos años.
Si no puede hacerse, deberían buscarse los recursos necesarios para fomentar la lectura.
Creo fervientemente que todo comienza en el seno familiar, que debemos proponernos fomentar la lectura, intentar de vez en cuando comprar algún libro en vez de un juguete a los niños, regalar un libro… pero sobre todas las cosas: leer. (José Cobrana, actor. Actualmente integrante de la troupe de Le Cirque du Soleil)
 

Un retroceso en la faz cultural
Mi apreciación es a título personal. Coincido plenamente en que la cultura no es un gasto y sí una inversión. No haciendo la Feria del Libro no se soluciona ninguno de los graves problemas que tiene la ciudad y se priva a la gente de un acontecimiento que, más allá de sus falencias, llena espacios vacíos de información, de educación, de entretenimiento, de intercambio de experiencias y, en general, de vivencias únicas e irrepetibles.
Como integrante de la Asociación Ferias del Libro en Tandil,  debo ser honesto y decir que fui uno de los que aprobó su suspensión, pero por motivos diferentes a lo económico. Fue mi pensamiento ?y creo coincidir con mis colegas- de que no estaban las condiciones necesarias para realizarla, ya que  todos los acontecimientos últimos fueron demorando su realización. En rigor, la fecha tradicional  para hacerla es en el mes de agosto. El año pasado, por el conflicto con el campo, se hizo en octubre pero esa fecha no resultó.  Volver a hacerla en octubre más con el poco tiempo para organizarla, sería condenarla al fracaso. La Feria necesita una reestructuración, pero la misma debe hacerse con el suficiente tiempo y para eso, es necesario, comenzar en febrero para hacerla en agosto.
En cuanto a lo económico,  no creo que tenga tanta incidencia en su realización. Siempre ha habido un retorno en relación a lo que se ha invertido y ya teníamos previsto (los libreros)  para este año -en caso de realizarse- contribuir a bajar los costos.
Pero  creo que la suspensión de la Feria, mas allá de las razones esgrimidas, implica un retroceso en la faz cultural, ya que ha costado hacerla, imponerla, consolidarla, no solamente en Tandil sino en otras partes, y lo que es peor aún se condena a la gente interesada a privarse de un hecho inédito, atractivo, entretenido y su reemplazo es quedarse en casa como opción  para enriquecer el espíritu. Considero que lo cultural no es simplemente un pasatiempo. Así como existen alimentos y medicinas para mantener el cuerpo, también hay fórmulas para mantener al ser humano despierto e instruido. Espero que en un futuro no muy lejano la Feria vuelva a tener el lugar que se merece. (Carlos E. Gastaldi)

Perdimos todos
Creo que es la peor noticia para la cultura tandilense de los últimos años. Es un golpe tremendo. Me parece que faltó voluntad o decisión política de parte de los organizadores para llevar a cabo este evento. Con un poco de creatividad se podía haber solucionado el problema económico que motivó la no realización de estos dos importantes eventos. Perdimos todos. Una verdadera lástima. (Doctor Juan Carlos Giménez)
 
Una mala señal
El tema da para un buen debate y para profundizar largo. De todos modos, creo que no habla muy bien de la gestión oficial que se hagan recortes empezando por la cultura; con el argumento de que hay menos recaudación. Se termina por afectar a otros sectores en beneficio de los que viven de la industria del asistencialismo, sin solución de continuidad y sin que en todos estos años se hayan desarrollado políticas para cambiar esa dependencia en autoproducción.  Es cierto que las Ferias deberían haber alcanzado mayor nivel, pero desactivarlas por un magro ahorro, no es una buena señal para la comunidad. (Mabel Labordiva, periodista y escritora)

Cultura de la solidaridad
Es cierto que vivimos una etapa crítica, difícil. Y como tantas veces los protagonistas de la cultura, ayudan -ante la suspensión de dos iconos locales- en perjuicio  de sus propios intereses. (Son incontables las veces que el arte colabora con entidades benéficas).  Si al fin de cuentas “cultura” es toda actividad del género humano. Lo bueno sería que las instituciones y empresas  que organizan ambos eventos, destinaran las inversiones que pensaban realizar en ellas, en favor de la gente necesitada y más humilde (Por ejemplo ver nota titulada “Derechos Humanos” de La Vidriera del 2 de agosto, de excelente fuste periodístico) y hacer realidad  de esta manera  la “cultura de la solidaridad”. Escritores, cineastas, vecinos… nos sentiríamos muy reconfortados con este tipo de acciones, en un momento -excepcional- que vive nuestro país. (Carlos Mansilla, periodista y escritor. Ganador del último Concurso del Municipio)
 

La cultura artística
en épocas de crisis

La cultura nos propone conocernos, indagando en propias capacidades. Advertir racional y críticamente, tradiciones, valores, creencias y normas de una sociedad que se debate permanentemente entre la cotidianeidad y los recursos éticos y estéticos, significativamente trascendentes para el hombre.
Pobre de aquella mente que relega su propia cultura en pos de otra civilización.
A veces es la civilización quien destruye a la cultura genuina, pura, sincera, simple, auténtica, nacida entre lo endógeno y exógeno de la sociedad.
El hombre, que jamás tuvo la posibilidad de leer a Borges, a Hesse, a Bioy, tiene su propia cultura. Aquel hombre alejado de la cultura artística dibuja con su pie derecho un agujero cuando entierra la pala angosta en la virginidad de la tierra.
Expresiones, maneras y formas.
La cultura artística ha sido salvadora de almas en épocas de contingencias. Desde hogares pobres y humildes nacieron expresiones artísticas ricas desarrolladas al amparo del fuego restaurador en leños inspiradores. Tías y tíos que cantaban, tocaban instrumentos, a veces fabricados por ellos mismos, leían en voz alta, creaban personajes fantásticos, contaban historias increíbles, recitaban, mientras las abuelas amasaban el nutriente del arte, a pesar de todos los pesares.

Reuniones familiares donde todos eran artistas y viajaban por ese extenso universo.
En las guerras y en los procesos genocidas fueron:  el arte cultural, la reunión amiguera, las bibliotecas clandestinas, los cafés literarios, los reductos minúsculos donde se pergeñaron ideas, creaciones, alternativas, sueños, como hospitales del alma.
Nadie y mucho menos instituciones representativas formadas por hombres y mujeres democráticos que trabajan muy bien, La Cámara Empresaria, la Municipalidad de Tandil, la Universidad Nacional del Centro y la Asociación Feria de Libros pueden destituir lo que el pueblo, a fuerza de altos valores económicos, sociales y espirituales supo conseguir.
Suponer que va a decrecer la pobreza o que más niños van a poder alimentarse con el presupuesto cultural desviado a ese cometido, es un absurdo.
El Municipio de Tandil, tiene una de las áreas que mejor funcionan, la Secretaría de Desarrollo Social. La demanda se ha visto incrementada en los últimos tiempos, sin embargo, continúa trabajando a destajo para paliar el momento actual. Es allí donde la gestión Lunghi ha demostrado fehacientemente que no sólo de pan vive el hombre. La creación de espacios destinados a la contención, esparcimiento, prevención, tiene una respuesta positiva, visualizada en la actualidad.
Las entidades mencionadas tienen la responsabilidad de ocuparse, producir, capitalizando lo obtenido y ofreciendo alternativas válidas para la realización de eventos que no pueden ni deben dejar de existir.
Es una obligación social que las entidades e instituciones públicas y privadas, las empresas, los grandes comercios, los productores independientes, agropecuarios, ganaderos, industriales, turísticos, que vivieron y viven muy bien de los resultados económicos, me refiero específicamente de quienes usufructúan y les va muy bien, debieran retribuir contribuyendo a financiar una política cultural artística que bien merece la ciudad toda.
Un ejemplo pequeño e inmenso al mismo tiempo. La Dulce es una localidad ubicada en el Partido de Necochea, tiene aproximadamente 1900 habitantes, una cooperativa de seguros tiene a su cargo financiero  la Fundación Cultural, con acceso a distintas disciplinas artísticas. La Dulce, esa pequeña porción argentina dispone de una de las salas de teatro más modernas y confortables de la región con acciones concretas y tangibles para el desarrollo intelectual .
Nuestra ciudad de Tandil, cuenta con un valiosísimo patrimonio artístico, producto de una historia rica de hombres y mujeres, gestiones y administraciones que supieron acrecentar el prestigio tan bien ganado. Frente a tormentas pasajeras no podemos claudicar, todo lo contrario.
La acción creativa es el barco salvador en medio de marea alta, en donde la desesperanza no puede tirar por la borda el trabajo, la dedicación, el esfuerzo y los sueños.
Frente a la crisis, la cultura debe resistir. (Alberto Guillén, periodista, director, actor y conductor del programa  Acuarela que se transmite por LU22, Radio Tandil)

Lamento que no se
apueste a la cultura

Este comentario lo realizamos en radio Pasión cuando nos enteramos que se suspendían el Festival de Cine y la Feria del Libro: Lamento que no se apueste a la cultura. En cultura jamás es gasto siempre es inversión. Treinta mil pesos en un presupuesto de 140 millones no es un porcentaje significativo. A eso agreguemos el presupuesto de la Universidad que tampoco es menor. Con ese criterio tampoco se debería haber gastado en afiches para la campaña política y de hecho se gastó y muchísimo y la crisis ya estaba. Por lo tanto los criterios utilizados para la suspensión no tienen, a mi leal saber y entender, sustento. Hubiera sido interesante plantear la gratuidad de las entradas a los efectos que todos tuvieran oportunidad de participar o que la entrada fuera voluntaria, pagando el que quiere o puede pero a voluntad. Hay mucha gente que espera todo el año estos festivales para disfrutar de ellos. (Sabina Sagrera, docente, ex directora de Cultura del Municipio de Tandil)

Por un pueblo feliz
Particularmente la noticia no me ha sido del más mínimo agrado. No sé si  alguien tiene idea de lo que significa para los autores tandilenses la pérdida del tradicional encuentro donde podíamos presentar nuestras buenas o  malas creaciones, elaboradas con mucho esfuerzo y la mayoría costeadas por nosotros mismos. ¿Qué la del año pasado no fue buena? Pues a trabajar para mejorarla y saber cuáles fueron los puntos negativos. ¿Que hay crisis y  gripe A? Desde que el mundo es mundo hay hambre, guerras y epidemias. Acá se dijo no, y basta. Dijo el General San Martín: “La cultura es la llave maestra que abre las puertas de la abundancia y hace felices a los pueblos”. (Marcos Vistalli, periodista y escritor)

 

La función debe continuar
Realmente no conozco las causas por las cuales se tomó esta drástica decisión de suspender Feria y Festival,  aunque entiendo las responsabilidades de las grandes instituciones de la ciudad en otros temas específicos, que por momentos parecerían superan la prioridad de la cultura.
En cuanto a nuestro Tandil Cortos, en su sexta edición, nosotros sí lo hacemos, ?contra viento y marea? como lo hemos realizado desde su comienzo. El Festival está en su mejor momento y es por eso que no podemos bajar los brazos ahora, si siempre luchamos contra la adversidad, en estos momentos de crisis es cuando más se debe apostar a la cultura y la educación. Como se dice ?la función debe continuar?, y como trabajador de la cultura de mí ciudad y habitante de la misma, estos hechos entristecen mucho.  (Luciano Majolo, director Tandil Cortos y presidente Asociación Cine Tandil)

 

Sorpresa poco grata
Víctor Laplace, padrino del Festival Tandil Cine consultado por La Vidriera sobre estas suspensiones, tuvo un primer momento de asombro que lo hizo hablar con su amigo ?El Colorado? Lester, quien le explicó el porqué de las medidas tomadas. Víctor no vive ajeno a su ciudad y conoce muy bien la crisis que atraviesa toda la sociedad argentina a la que Tandil no le escapa, sin embargo no pudo dejar de lamentar la suspensión. Y si bien el actor y realizador tandilense, admitió que el encuentro no tenía la misma mística de las primeras ediciones y que tal vez se había dejado de apostar el federalismo, ?al cine bien nuestro?, agregó que la noticia lo había entristecido porque el Festival fue un producto de sus sueños y que si bien la relación con la directora de Cultura, Claudia Castro, era muy buena, las personas que había designado para trabajar en el encuentro últimamente poco y nada lo consultaban. Frente al hecho consumado de la suspensión agregó que ?si se piensa seguir haciendo el Festival en el futuro habrá que trabajar sobre los errores y aciertos para volver a brindarle al público lo mejor de nuestro cine nacional. Finalmente dijo, ?no fue una grata sorpresa?.

Pensemos en el reencuentro
Siempre que exista la posibilidad de mostrar la literatura en un mundo que no invita a leer es una especie de milagro, pero  que se cierren las puertas de una Feria de tanto prestigio y proyección, como la de Tandil, es un dolor, una sombra. Pero lo que hay que hacer, justamente, es reforzar la actitud y tratar siempre de generar el mensaje: que si el mundo no invita a leer busquemos la manera de sentarnos en un sillón encontrando las mejores historias para poder leer. Y habiendo tanta gente sensible con acceso a ciertos lugares muy importantes, seguramente podrían ayudar para que la Feria del Libro de Tandil pueda volver y  va a ser una noticia que nos va a calmar este dolor y la sensación de desprotección que nos ha generado.
Cuando se recorta  por el lado de la cultura debemos pelear para que las personas que deciden no tengan esa conducta porque la importancia de acumulación de conocimientos de otras miradas, de leer una historia y poder compartirla con la gente genera también una mejor calidad de vida. Ojalá lo entiendan quienes tienen poder de decisión y podamos reencontrarnos con mejores noticias que ésta, de la que me acabo de enterar?. (Alejandro Apo, periodista deportivo y escritor)

 

 


Queda la esperanza

 

Se escucharán por un tiempo las voces en contra y a favor de este recorte cultural que no entendemos. ¿Qué más se puede decir después de lo que han expresado representantes de distintas ramas del arte?
Sólo nos queda esquivar el olvido y hacerle un lugar a la esperanza (APP)

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