Christian Raspanti y la satisfacción del deber cumplido

El 29 de mayo, en Florianópolis, Christian Raspanti logró por séptima vez la clasificación para el Iron Man de Hawaii, la cita máxima del triatlón mundial, que se desarrollará en octubre en Estados Unidos.

Dejó atrás 4 kilómetros de natación, 180 de bicicleta y 42 de pedestrismo para cumplir nuevamente su gran objetivo.

A días de la prueba disputada en Brasil, Raspanti dialogó con El Eco de Tandil:

“En mi grupo de edad, de 40 a 44 años, había trece plazas en juego y llegué 13ro., tomé la última. He logrado llegar a Hawaii en todas las franjas de edad en las que participé. Empecé en la de 20-24 en 1995, en el ’97 fui en la de 25-29, después clasifiqué en 30-34 en ’04 y ’05, y en 35-39 durante ’09 y ’12. La mejor marca la hice en ’12, con 9 horas y 49 minutos. Cada año se utiliza el mismo circuito, lo que te da la posibilidad de comparar tus marcas”, comenzó explicando el tandilense.

-¿Cómo fue la carrera en Brasil?

-Dura, porque llovió todo el día. En el agua hice 1 hora y 7 minutos, en la bicicleta 4h.58′ y a pie tardé3h.26”.

-¿Dentro de lo que esperabas?

-Sí, estuve alrededor de las 9 horas y 35 minutos, que era lo que planeaba. Estoy contento porque pude correr bien a pesar de la caída que sufrí en la bicicleta. Faltando dos kilómetros y medio se me pinchó la goma de adelante y me fui al piso. Seguí así hasta el final porque no me convenía parar a reparar, ya que iba a perder mucho tiempo y ya estaba cerca del parque cerrado. Ese es el problema que te genera la lluvia, que podés tener alguna caída en la bicicleta. Después, no influye demasiado, salvo que el mar esté muy picado o haya sudestada.

-¿Cuál era tu objetivo?

-Clasificar a Hawaii. Sabía que era complicado porque en mi categoría sólo 13 lo lograban, entre unos 400 corredores. Calculá que son unas 60 carreras clasificatorias,  a 2.000 corredores entre todas las categorías por cada una, son 120 mil personas tratando de lograr un objetivo. Y solamente vamos 2.000. Ir a Hawaii es el premio a todo el esfuerzo, a haber hecho las cosas bien.

-¿Es preferible la lluvia a un calor que pueda mermar tu rendimiento?

-Sí. Igual, yo soy partidario de que la carrera se haga en condiciones normales. La lluvia, en un circuito como el de Brasil, te obliga a tener muchísimo cuidado con la caída en bicicleta, hay lugares en los que bajás muy rápido. En mi caso, me caí en una curva, entrando a una avenida principal. Me pegué un porrazo importante, había gente de la organización que vio que acomodé la cadena, me paré enseguida y seguí. Me raspé el codo y la cadera, lo bueno es que no me lastimé la clavícula, que es con lo que apoyás generalmente.

-¿Ante estos desafíos respetás siempre el mismo plan de preparación?

-Sí, tengo un esquema que voy ajustando de acuerdo con mi disponibilidad de tiempo. Trato de respetar algunos entrenamientos que son los que me permiten llegar bien a la carrera. Durante todo el año estoy entrenando, pero la intensidad está tres o cuatro meses antes de la carrera, en los que me enfoco bien en lo que voy a hacer.

-¿Qué objetivos trazás para Hawaii?

-Primero, ir. Es complicado lograrlo, yo no dispongo d un  sponsor. Tengo que organizar un montón de cosas, recién me quedaré tranquilo una vez que me suba al avión. Por suerte, he podido ir las seis veces que clasifiqué. He hecho el esfuerzo porque no sé si alguna otra vez lo voy a repetir. No es fácil lograr el objetivo.

-¿Pensás en bajar la marca de ’12?

-No estoy pensando en eso, ya tengo cuatro años más encima y se siente. En ese momento tenía 39, era mi pico de rendimiento. Sabía que ese era mi mejor año. Ahora, pienso en hacer lo mejor que pueda dentro de mis posibilidades.

 

Agradecimientos

 

“A Hugo, mi amigo que me presta las ruedas de competición para las carreras, dado que yo sólo tengo de entrenamiento. El apoyo de mi señora también es fundamental para que yo pueda progresar en esto. Mi hermano me ayuda entrenando conmigo, él también hace triatlón aunque en una distancia menor. También está Balneario del Sol, que durante el verano me presta su pileta para entrenar, al igual que en invierno lo hace el Polideportivo Municipal de Rauch. Además, hay gente que se prende a entrenar conmigo y eso es importante para mí, que a veces tengo que transitar solo muchas horas. Estoy contento con lo que tengo, soy profesor de educación física y agradezco tener trabajo”.

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