Comenzó el juicio contra el acusado de secuestrar y abusar de una menor

En el Tribunal Oral Criminal 2 de Azul comenzó a ser juzgado el tandilense Jorge Antonio Torres, ex testigo de Jehová, quien en agosto de 2013 fue acusado por una joven de haberla secuestrado cuando era menor de edad, de golpearla, violarla y someterla a la servidumbre durante dos años. Los hechos se desarrollaron en Tapalqué, donde el hombre es propietario de una fábrica de chacinados, y causaron gran conmoción. Incluso, los vecinos indignados ante la noticia quemaron la casa que compartía el empresario con la víctima.

En la primera jornada del juicio oral y a puertas cerradas, la denunciante -hoy tiene 20 años- se presentó ante los jueces Gustavo Abudarham, Alejandra Raverta y Carlos Pagliere (h). La mujer ratificó la totalidad de su relato y afirmó que vivió cautiva en la casa del imputado por alrededor de dos años.

En tanto, el imputado siguió el testimonio, que se extendió durante varias horas, desde una sala contigua a la que se llevaba adelante el debate.

Según fuentes judiciales a las que accedió el diario El Tiempo de Azul, se aguarda que el debate se extienda durante unas dos semanas debido a la gran cantidad de testigos que fueron citados para realizar aportes al caso.

 

Las posturas

 

En representación de Ministerio Público Fiscal, la doctora Laura Margaretic sostuvo la calificación de los hechos que había ratificado la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal al momento de confirmar la elevación a juicio del caso.

La titular de la UFI 2 de Azul acusó al tandilense por estupro agravado, por ser cometido por un ministro de algún culto reconocido o no; secuestro coactivo agravado por ser la víctima menor de 18 años; reducción a la servidumbre; abuso sexual con acceso carnal agravado por ser cometido contra una menor de 18 años con aprovechamiento de la preexistente situación de convivencia, por la participación de dos o más personas y el grave daño a la salud ocasionado a la víctima -delito continuado-, las tres figuras en concurso ideal entre sí; corrupción agravada por mediar violencia y amenazas y ser cometido por persona conviviente, todos en concurso real entre sí; y desobediencia, todos ellos en concurso real.

Marcelo Argeri, abogado del ex Testigo de Jehová, anticipó en su exposición inicial que probará que su defendido no es autor de esos ilícitos que le atribuyen y solicitará su absolución en el transcurso del debate.

 

La investigación

 

La Investigación Penal Preparatoria que llevó adelante el fiscal Javier Barda reunió elementos que demostrarían que la víctima fue captada por el encausado cuando era una adolescente menor de edad. También, que posteriormente el hombre la llevó a vivir a su casa y que en ese tiempo que estuvo con él, alrededor de dos años, permaneció como cautiva.

En la causa consta que en la casa de Tapalqué en la que vivía el acusado -la misma propiedad que fue incendiada por vecinos de esa ciudad cuando el caso tomó repercusión a través de medios periodísticos de Capital Federal- fue el lugar donde se produjo la mayoría de los hechos que ahora son juzgados.

Además, existen elementos que indican que el hombre abusó sexualmente de la joven en reiteradas ocasiones; que la sometió a brutales golpizas y castigos y que también la redujo a la servidumbre.

El encausado está detenido desde agosto de 2013 y se encuentra alojado en la Unidad 37, la cárcel del Servicio Penitenciario Bonaerense ubicada en la localidad de Barker.

A fines de agosto de 2014, la Cámara de Apelaciones y Garantías en lo Penal confirmó la elevación a juicio de la causa penal relacionada con los hechos que comenzaron a investigarse tras la denuncia que realizó la víctima.

 

El caso

 

En julio de 2013, la joven logró escaparse cuando el hombre la había llevado a limpiar la fábrica de chacinados. Inmediatamente, se hizo presente en la Estación de Policía Comunal de Tapalqué, donde relató el infierno que habría sufrido durante dos años y que se había iniciado cuando ella todavía era una adolescente. Horas después, Torres fue detenido en la pequeña localidad del partido de Azul.

En su declaración, la víctima había referido que el hombre la sometió a diferentes abusos, que la golpeó y la redujo a la servidumbre. Contó que sufrió todo tipo de abusos y vejámenes. Incluso, relató que fue obligada a mantener relaciones sexuales con desconocidos.

La chica habría sido captada por Torres cuando tenía sólo 14 años. A esa edad, según su testimonio, fue abusada por primera vez. Para diciembre de 2011 se fue a vivir con el hombre, hasta que el 17 de julio de 2013 logró escaparse.

Durante todo ese tiempo, la joven habría sido sometida a un contexto de encierro en el que, prácticamente no tenía contacto con sus familiares directos ni conocidos y hasta dejó de asistir a la escuela.

Y en esas circunstancias se convirtió en víctima de permanentes abusos, golpizas y brutales castigos que ahora se le imputan a quien fuera un reconocido ministro de los Testigos de Jehová en Tapalqué.

El aberrante caso había incluido, según la propia declaración de la joven, que el hombre la llevara a Azul en varias oportunidades para obligarla a mantener relaciones sexuales con desconocidos.

Además, habría sido obligada a realizar diferentes tareas que en la investigación están enmarcadas bajo la figura penal de “reducción a la servidumbre”.

También declaró que fue golpeada y maltratada en forma permanente, tanto de manera física como psicológica, por ese hombre que la había conocido en Tapalqué cuando ella era adolescente y él aún vivía con su esposa e hijos, aunque para el tiempo en que ella fue llevada a la vivienda el encausado ya se había separado.

Jorge Antonio Torres era considerado una de las principales autoridades en Tapalqué de los Testigos de Jehová. Pero para cuando el caso que lo involucra tomó estado público y su detención se hizo efectiva, representantes de ese culto informaron que ya no pertenecía a la congregación.

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