Con el oído agudo

Síntesis. De todo se escuchó el miércoles por la tarde en el Aula Magna de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires, cada vez que uno de los consejeros superiores tomó la palabra para argumentar su acompañamiento a las fórmulas electorales.
Pero el más original de esos fundamentos corrió por cuenta de un joven estudiante de Ciencias Humanas ?del peronismo en La Macaya- que, envalentonado con su discurso, comenzó a levantar la voz hasta que finalmente lo dijo: ?Por todo eso es que vamos a votar la fórmula (Roberto) Tassara?(Alejandro) Dillon?.
Claro está que al muchacho lo pudo el corazoncito y metió a los dos candidatos de procedencia justicialista en la misma fórmula, aunque en realidad el primero de ellos fue acompañado por Omar Lozardo (radicalismo azuleño), mientras que el otro secundó a Marcelo Spina (radicalismo olavarriense).
Cierto es que el auditorio estalló en risas y hasta el propio Dillon -que estaba en uno de los pasillos- se divirtió con el fallido del JP, cuando el destino de su fórmula parecía sellado, incluso, desde antes que comenzaran a deliberar los representantes de los claustros.

A media luz. No se trata de la popular poesía de Carlos César Lenzi (1925) y el tango que lleva ese nombre, sino de una de las argumentaciones del oficialismo a la hora de defender la cantidad de horas que trabajarían sus legisladores.
Todo sucedió el jueves en el recinto del Concejo Deliberante, en el medio de uno de los habituales cruces entre peronistas y radicales, cuando el presidente de la bancada UCR Gastón Morando se defendió diciendo que ?para comprobar nuestro trabajo sólo alcanza con pasar a la tarde y ver prendida la luz de nuestro bloque?.
Lo cierto es que los justicialistas le salieron al cruce, por el curioso indicador de labor parlamentaria que usó el legislador del radicalismo: ?O sea que si vienen para prender la luz y tomar unos mates, o dedican la tarde para operar con gente de la Franja Morada algunos votos dentro de la Universidad es trabajo?, ironizó uno de los más ácidos concejales K.
?Y todo a media luz, que es un brujo el amor, a media luz los besos, a media luz los dos…?

Mañana de ex. Tras lo que fueron semanas de muchas especulaciones en torno a la sucesión de Ernesto Palacios en reemplazo de Susana Ugarte al frente de la Dirección de Turismo, el concejal con licencia comenzó esta semana con una agenda un poco más visible, gracias a su cercanía al despacho del intendente Miguel Lunghi.
Lo cierto es que la movida que armó el nuevo funcionario L el viernes pasado en la Terminal contó con la presencia de Helena Berestain y Susana Ugarte, las dos mujeres que ocuparon antes ese cargo.
La segunda salió recientemente del esquema oficial del lunghismo mientras que la primera permanece ?resguardada- en la órbita de la jefatura de Gabinete que conduce Carlos Fernández, en donde se desempeña como asesora.

Tandilense ?for export?. Fiel a su estilo, esta sección dedica de tanto en tanto alguna línea a los tandilenses que se vinculan con diversos menesteres en otros puntos del país, sobre todo, si se trata de política y muy cerca de Tandil.
En este caso repara en el joven tandilense Gonzalo Bagú, que es uno de los nombres que disputan terreno en la conducción en el Partido Justicialista de Olavarría, como cuña en esa interna del ex presidente del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires, Alberto Hernández.
Bagú, de 34 años, partió muy joven de suelo tandilense para estudiar Comunicación Social y a los pocos años se convirtió en la mano derecha de Hernández, en una consultora política que trabajó en la concepción transversal del Frente para la Victoria.
Hernández pasó de ese organismo provincial a una secretaría que reporta al Ministerio de Salud de Graciela Ocaña, hasta donde lo siguió el tandilense que años atrás realizaba sondeos de opinión pública en Tandil y la región.
Ahora, el peronismo que no comulga con el intendente José Eseverri postuló a Miguel Santellán como presidente de esa fuerza, con Alberto Hernández como primer congresal y Gonzalo Bagú,  como secretario general.

Un tandilense que pierde. Pero no todos los tandilenses mantienen cuña en estos menesteres, gratos e ingratos según se dé el curso de los acontecimientos.
El que perdió peso en el círculo más íntimo del gobernador de Mendoza Celso Jaque fue el tandilense Diego Bossio, tras quedar en el medio de las críticas de la oposición por la impresión de una revista gubernamental en una imprenta que un familiar suyo tiene en Tandil.
Jaque quiere tener su propia fundación y para eso ya consiguió la personería jurídica que convertirá a la Escuela de Gobierno y Administración de Mendoza en una ONG. Esta comenzaría a llamarse FEGA y seguiría funcionando como hasta ahora, dando cursos de capacitación a agentes de la administración pública.
Para conducirla, el mandatario, a través de un decreto, designó al secretario de la Gobernación, Alejandro Cazabán, como director absoluto y dejó afuera a su antiguo conductor, el subsecretario de Gestión Pública, Bossio, quien pertenecía a la Fundación Contemporánea.
La salida de Bossio despertó todo tipo de rumores. Aseguran que éste sería un claro ejemplo de que Jaque le soltó la mano a Bossio, quien llegó al gobierno con todo el apoyo del mandatario pero que en la actualidad tiene un rol desdibujado en la gestión justicialista.
El subsecretario que también fue desvinculado de la Fundación Contemporánea, perdió su bajo perfil, cuando salió a la luz que se imprimía la revista Mendoza Cultural en Tandil.

Desembarco ministerial. El ministro de Asuntos Agrarios de la provincia de Buenos Aires, Emilio Monzó presidió días atrás la primera reunión de la Mesa Provincial Lechera, que se realizó en el casco Santa Rosa del Parque Pereyra Iraola, sede de la cartera agropecuaria.
Durante el encuentro, tanto el sector industrial como productivo plantearon la difícil situación por la que atraviesan y acordaron conformar un sistema de alertas tempranas a los efectos de mantener un contacto fluido y con información rápida para encontrar alternativas de solución.
El coordinador de la Mesa Nacional de Leche y productor de la Cuenca Mar y Sierra del sudeste, el tandilense Claudio Ersinger, también participó de la reunión.
En la oportunidad, se definió una agenda de trabajo y un nuevo encuentro a mediano plazo para reunirse en un período que no supere los 30 días que se realizaría en Tandil, encuentro en el que el ministro Monzó prometió estar presente.

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