Condenado tras protagonizar varios hechos delictivos

En un juicio abreviado las partes congeniaron la pena a imponer a un joven que había quedado detenido tras protagonizar varios sucesos delictuales.

A más precisiones, el acusado hurtó dos televisores de un par de propiedades y las llevaba en un remís que había solicitado, hasta que un vecino alertó la maniobra delictual y lo fue a increpar. Ante la situación, el ladrón se bajó del remís y emprendió la fuga a pie, ya sin los elementos sustraídos.

Más tarde, en oportunidad que divisó que la policía estaba tras sus pasos, irrumpió en otra vivienda y obligó a una pareja que le diera ropa para cambiarse. Una vez logrado el cambio de vestuario y con los efectivos soplándole la nuca, intentó escapar por los fondos de la casa asaltada, pero la fuga se frustró. La policía logró aprehenderlo.

Una vez detenido, fue reconocido por varios de los damnificados y ahora quedó preso del reproche penal.

En efecto, el acuerdo fue sellado por el juez Pablo Galli, quien resolvió consecuentemente condenar a Alfredo Emanuel Quinteros, a la pena única de cinco años y seis meses de prisión, por resultar autor penalmente responsable de los delitos de “Robo agravado por efracción en tentativa y violación de domicilio (dos hechos), hurto, robo y daño, todos en concurso real.

Los hechos

Al decir del fallo recientemente ventilado, se acreditó que el 26 de septiembre de 2014, alrededor de las 10.30, Alfredo Emanuel Quinteros se hizo presente en el domicilio de calle Sandino 357 Depto. 1, y previo arrancar la persiana y forzar la puerta balcón ingresó al lugar y se apoderó ilegítimamente de dos televisores LCD.

Cabe consignar que uno de los vecinos, que hizo luego las veces de testigo supo relatar que se encontraba trabajando cuando recibió un llamado por parte de su esposa, la cual le manifestaba que en la medianera del vecino andaba un chico con un televisor y que creía que le estaban robando, por lo que el testigo se acercó a su domicilio, momentos en los que al llegar al mismo puede constatar la presencia de un automóvil de color blanco perteneciente a la empresa de remises con el chofer en su interior, estacionado frente al complejo de departamentos. Que al acercarse al vehículo, pudo ver que del pasillo del complejo, ve salir caminando a una persona joven con un televisor en la mano, momentos en los cuales él le manifiesta al masculino “¿A dónde vas con ese televisor?” (sic), respondiéndole éste – “Soy del dos”, y procedió a subirse a la parte trasera del remís.

Ante esto el vecino se acercó y por la ventanilla del auto le dijo -“vos no sos del dos, no sos del barrio. Sos un chorro” (sic), por lo que el intruso le manifiesta desesperado al chofer del remis: “¡Mové, mové que soy del dos”, pero el vecino le pide al chofer que no se vaya porque era un chorro, lo que obligó al extraño a descender del auto para darse a la fuga, corriendo por calle Sandino en dirección a Avellaneda y dejando el televisor en el interior del vehículo.

El comprometido testigo persiguió al ladrón por media cuadra, perdiéndolo de vista luego de que el delincuente doblara en calle Callao.

Otro hecho

Asimismo, se dio por acreditado que poco después de las 15 del 8 de diciembre de 2016, otra vez Quinteros ingresó al domicilio de calle 25 de Mayo 178 y contra la voluntad de los mismos que allí se encontraban, se apoderó de manera ilegítima de un teléfono celular, 700 pesos y un par de zapatillas, huyendo del lugar con los bienes mencionados.

A continuación y transportando parte del botín sustraído, el acusado ingresó a la vivienda de Estrada 27 contra la voluntad de su morador. En dichas circunstancias, exigió de modo intimidatorio e imperativamente al propietario y su novia que le hicieran entrega de ropa en virtud de haberse peleado con la policía, apoderándose así de manera ilegítima de un buzo verde, un jeans y un par de zapatillas de color negro.

Luego, Quinteros huyó rápidamente del lugar a pie escalando uno de los muros del patio hasta llegar al domicilio de Vélez Sarsfield 89, al que ingresó contra la voluntad de su propietario, donde finalmente fue aprehendido por una comisión policial.

Por último, el mismo día de los hechos, siendo alrededor de las 16 y encontrándose Quinteros aprehendido en la Comisaría Primera, golpeó intencionalmente con ambas manos y las esposas de sujeción la puerta de la oficina de judiciales sita en el pasillo público de la dependencia, provocando así la rotura del segundo cristal del lado derecho.

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