Continúa ?en estado crítico de suma gravedad? el niño de 11 años, víctima de agresiones y abandono

En tanto, ayer se conoció la voz de una de las partes en conflicto por la tenencia del menor. Se trata de Amanda Luro, responsable de la asociación civil Cocina Solidaria Ña’Amanda que distribuye alimentos y brinda capacitación en el barrio UOM, quien es abuela paterna del niño.

En principio Marta Brea, directora del centro asistencial pediátrico, indicó que “el estado de salud, según el informe que me pasan los médicos de terapia, es que está en estado crítico de suma gravedad, pero que comparado con el estado que tuvo de ingreso se puede decir que está mucho mejor. De todas maneras, el riesgo es muy alto hoy”.

El paciente se encuentra en coma farmacológico y con asistencia respiratoria mecánica, no presenta respuestas a estímulos externos, evidencia trastornos hemodinámicos y alteraciones de la coagulación.

En relación al origen del cuadro, la doctora Brea explicó que “no se sabe todavía. Están buscando. No se sabe si es una infección” y confirmó que ingresó con un yeso en la pierna “que fue sacado en la guardia. El chiquito dijo dos o tres cositas, estaba sediento y le dolía la pierna. Es todo lo que manifestaba con mucha dificultad”.

El pequeño fue llevado al Hospital por un familiar en una ambulancia privada el viernes, al caer la tarde. “Se lo compensa inicialmente en la guardia, en el shock room; pasa casi en forma inmediata a terapia, donde se trabaja en conjunto con los médicos de la guardia”, recapituló la pediatra, quien se mostró triste y preocupada por toda la situación. “Es terrible”, calificó.

El niño había sido atendido en el Hospital, donde le habían colocado el yeso en la pierna, que no presentaba fracturas. Sin embargo, no tenía el alta y regresó en estado delicado, con signos de evidente abandono y desnutrición.

Desde el centro de salud radicaron la denuncia en la Comisaría de la Mujer y dieron aviso al Juzgado de Familia a cargo de la doctora Silvia Monserrat.

 

Una trama familiar compleja

En tanto, la abuela paterna del menor, Amanda Luro, aclaró que su hijo no golpeó al pequeño, como informaron fuentes cercanas a la familia de la madre del menor.

Sumamente preocupada por la salud de su nieto, se dijo afectada porque “la gente miente totalmente” y negó que su hijo haya golpeado al niño que hoy lucha por su vida.

“Vengo a aclarar que este nene fue para el día de las elecciones (11 de agosto) a la casa de su abuelo materno y desde ahí vino golpeado. No era el mismo nene que fue, lleno de alegría, con ganas de jugar y de comer cosas ricas. A mi casa ya vino cambiado, con ganas de dormir”, expresó.

Agregó que durante los días de frío y viento, “traté de dejarlo en casa porque no se encontraba muy bien. Hablé a la Escuela 1 para avisarles a las chicas, como siempre. Seguía mal, entonces tuve una audiencia con las psicólogas del Hospital”.

La abuela manifestó que el 20 de agosto lo llevó al centro pediátrico, donde lo atendió un traumatólogo, le colocaron un yeso y le indicaron absoluto reposo a raíz de una lesión en la rodilla derecha, además de medicamentos.

“El golpe que le dieron es atrás en la rodilla, entonces las venitas de ahí se rompieron todas y empezó a sangrar por dentro, como una hemorragia interna”, señaló.

Amanda Luro tenía el resultado de la resonancia que le hicieron al niño el 21 de agosto, pero el traumatólogo esperaba verlo recién ayer y no habría conseguido adelantar la consulta.

“El viernes yo lo notaba muy blanquito, había tomado la leche y gaseosa. Vomitó”, dijo. Entonces, la mujer atribuyó la descompostura a la mezcla de ambas bebidas y optó por llevarlo a la guardia.

 

Una pena enorme

La abuela aseguró que durante varios días intentó que le contara qué había pasado en la casa de la familia materna. “Fue Claudia Basualdo, mi sobrina que trabaja con todos los chicos, quien empezó hablar con él. Le dijo que sí, que lo había golpeado el hermano, que le había pegado una patada en la pierna; que él a la mañana lo fue a despertar para ver cómo estaba y el hermano le pegó muy fuerte”, citó.

Y agregó que el pequeño confesó que el hermano “a la noche, en vez de darle la pastilla de ibuprofeno que tenía que tomar le dio una que le hizo sangrar la boca y la nariz, y que veía nublado”.

La señora Luro confirmó que declaró todos estos detalles ante la Justicia y que ahora sólo le queda rezar por la recuperación de su nieto.

La mujer sostuvo que desde que murió la madre del niño, hace 4 años, lucha por la tenencia y anhela que “se quede en el lugar apropiado. Le he dicho a la Justicia que si nuestra casa no es apta para que viva, que lo lleven a otro lado pero que esté bien.

Sobre la situación en el hogar del abuelo materno, describió que “la ropa que llevaba nunca la traía puesta, le ponían ropa toda sucia; seis camisetitas que en el invierno le compré nunca las trajo de vuelta; en la escuela le habían dado una computadora y nunca la vio. Todo lo que tenía se lo sacaban los hermanos más grandes”.

La abuela habló de un “decaimiento y malestar” que lo invadió desde el día de las elecciones. “Parecía un hombre viejo, una persona grande, que tenía penas y que no podía decir lo qué le pasaba”, expresó.

También relató que un hermano del niño se acercó a su casa y lo amenazó, presionándolo para que asistiera al cumpleaños de un tío, pero ella no le dio permiso para salir.

 

Defendió al papá

Amanda aseguró que su hijo, padre del menor, nunca lo golpeó, a pesar de que reconoció que es alcohólico y que se encuentra en tratamiento para superar la adicción.

“A nadie le he mentido. Está la doctora Castro, el CPA, Angel Orbea, el doctor Bracciale; toda la gente que sabe cómo va mi hijo, que está mejor” y volvió a negar que sea violento. 

 

“Acá lo único que importa son los derechos de los niños”

Amanda Luro pidió que “la Justicia se ponga las pilas, que se saque los tapones de los oídos” para resolver el futuro de su nieto, aunque hizo extensiva la solicitud para todos los menores que atraviesan situaciones similares.

También aportó una nota que presentó ante el Juzgado de Familia hace algunos meses, en la que requirió que “determine que (el menor) tenga un solo domicilio fijo; sea revisado por un pediatra, hay fundamentos; sepa asearse solo; concurra al catecismo porque lo desea; concurra al Registro Provincial de las Personas y tenga su documento al día; los días feriados que su abuelo o hermano lo vengan a buscar y lo dejen en el domicilio de su padre”.

En el documento, firmado por ella y su hijo, remarcaron que “si ninguna de estas condiciones se cumple no va a tener mejor calidad de vida y además, está a tiempo de disfrutar de su niñez. De ser esto posible, este niño vivirá con su padre y con su abuela paterna. De ser así, tiene derecho a entregarle a su tutor toda la documentación de la salud, con antecedentes de sus operaciones que siempre le ocultaron”.

Por último, aseguró que “esta es la realidad sobre este caso, todo es verdadero, y si estamos equivocados y la Justicia tiene algo para hacernos cumplir, con humildad, pedimos disculpas” y bregó para que “ayuden a los niños desprotegidos, que en esta ciudad hay muchos”.

Concluyó que “acá lo único que importa son los derechos de los niños. Hablo del niño de nosotros y de muchos otros en Tandil que están pasando por lo mismo o peores situaciones que estas, y que nadie escucha”.

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