Crece la escasez de monedas, una complicación para los trabajadores

Monedas, un gran inconveniente para todos aquellos que las utilizan en la cotidianidad. Comerciantes, remiseros, colectiveros e incluso, consumidores sufren día tras día la falta de circulante.
Algunas veces, los trabajadores que utilizan diariamente este recurso se encuentran frente al problema de la falta y se plantean medidas a tomar. Por ello, han inventado estrategias para rebuscárselas ante las dificultades que sufren a raíz de la ausencia de cambio.
La existencia de negocios en torno al metal, como la fundición, el canje, la acumulación con fines ahorrativos y hasta una cuestión cultural, son los motivos que aparecen a la hora de intentar explicar la escasez de monedas.
A propósito, el Banco Central puso en circulación 463 millones de nuevas monedas. De todas formas, la ausencia de dinero metálico se ve en todos lados. A la hora de dar un vuelto, de cobrar una compra, de poner precios a los productos, en las pérdidas y en el esfuerzo por conseguir ?de cualquier manera posible- algo de cambio.

Las estrategias de 
los comerciantes

Muchas veces, subir los precios excesivamente hasta lograr valores redondos no es la solución, puesto que con esta política se pierde lo más valioso que tienen los comercios: los clientes. Entonces los vendedores encontraron otras vías como ?dejarlo para la próxima? o devolver con un caramelo.
A pesar de todo, y en ocasiones, los comerciantes tienden a redondear los precios algunos centavos hacia arriba con el fin de hacerle frente a la situación, pero sin abusar demasiado. No obstante, se puede afirmar que las personas ayudan cada vez más, aunque hay veces que se muestran reacias a contribuir con monedas. ?Generalmente colaboran, si es que tienen. Pasa que a veces la gente es muy cómoda, por eso hay que pedirles, sobre todo a las mujeres, que siempre llevan algo en las carteras?, graficó Walter, dueño de un kiosco de la zona céntrica, sobre el escenario con el que se enfrenta día tras día.
Situaciones como estas se viven diariamente en los negocios. Por ejemplo, el comerciante sostuvo que ?no podés estar sin monedas en un kiosco?, motivo por el cual se las rebusca para conseguirlas en cualquier lado, incluso, le pide a los clientes o trata de ahorrar con lo que le sobra de una jornada. Además de tener una frase incorporada que repite todo el tiempo: ?¿Tendrás alguna moneda??, el comerciante agregó que ?a mis empleados les digo que peleen cada compra porque generalmente algo tienen?.
Además, el dueño del kiosco sentenció que ?si esto sigue así, vamos a tener que amoldarnos a las ciudades más grandes donde directamente ponen carteles que dicen que las compras se pagan con el dinero justo, aunque eso signifique pelearse con la gente y perder una brecha muy grande?.

La idea de
un negocio

En la ciudad existe un caso particular, el de P y C, un bazar céntrico, en el que sus dueños han decidido poner un cartel ante la falta de circulante y en él proponen un 10 por ciento de descuento en la compra ?mayor a 20 pesos y hasta 100- abonando la totalidad en monedas.
La estrategia resulta llamativa, y la encargada de la caja contó que el método ha funcionado muy bien y que hubo una chica que hizo una compra de 40 pesos y abonó el total en monedas.
Asimismo dijo que, pese al dinero metálico nuevo que circula, la falta se nota y agregó que el motivo, según cree, se debe a que la gente ahorra para las vacaciones, ?y se nota en el crecimiento en la compra de alcancías. Ahora van a empezar a aparecer las monedas?, precisó en relación a la temporada de verano que se avecina.
Por otro lado aseguró que las que más escasean son las de un peso, frente a la abundancia que hay de las de diez centavos, a diferencia de lo que pasaba unos meses atrás, punto en el que coinciden los consultados.
Por último, relató que hace unos días una chica se acercó al negocio para que le cambien 400 pesos en monedas de un peso ?y le daba vergüenza cambiarlas. Entonces, monedas hay?, concluyó.

La voz de
los choferes

Otro sector notablemente damnificado por la falta de cambio son los remiseros, trabajadores que están en contacto diariamente con monedas y que las necesitan para su trabajo. ?La situación está complicada? dijo Matías, chofer de una conocida empresa de remises de Tandil, quien desde su perspectiva afirmó que ?la falta de monedas se debe a que la gente empezó a ahorrar, las guarda o vende, pero el tema es que no hay y eso nos perjudica a nosotros y así no podemos trabajar?.
Estos trabajadores también encuentran alternativas para tratar de conseguir monedas, puesto que ante la falta y a la hora de dar los vueltos, el que termina perdiendo es el chofer. ?Junto monedas de donde puedo y así voy teniendo? agregó y contó que pide a los que cuidan autos o en algún comercio, ?pero siempre es difícil?.
Por otro lado, y en relación a las pérdidas que se producen en los viajes, aseguró que ?si sale uno en el que el monto es con setenta centavos, doy treinta y cinco de vuelto y pierdo yo. Y si en cada salida sumás todo lo que perdés, tenés una pérdida importante?.*

 

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