Culminaron dos obras en el polo sanitario

Tras los reclamos de la planta municipal, como el personal de orientación y los profesionales de la Cicop, el intendente Lunghi remarcó que “en todos estos años hemos avanzado como nunca antes en materia de salud pública, con nuevos hospitales, aparatología, cantidad de profesionales y modernización del Hospital Santamarina. Todo esto nos permitió que hoy Tandil tenga un sistema de salud de excelencia, que es realmente un orgullo para todos”.
“Por eso como hemos anunciado seguimos trabajando día a día para consolidar a Tandil como ciudad saludable, realizamos la ampliación del servicio de neonatología, la remodelación integral de los sectores de cirugía y traumatología, la modernización del lavadero centralizado y el nuevo depósito de residuos patogénicos, que nos permitirá afianzar el Polo Sanitario”, puntualizó.
Los trabajos en el edificio donde funcionará el lavadero centralizado ya están finalizados y tienen como objetivo reforzar el servicio de higiene y limpieza de los hospitales públicos que conforman el polo sanitario de la ciudad.
Con una inversión pública de 500.000 pesos aproximadamente, las labores comprendieron la ampliación del espacio del lavadero centralizado existente, sumando más de 100 metros cuadrados de nueva superficie, además de diversas refacciones como el cambio de cubiertas, reparación de revoques exteriores, cambio de carpintería y adecuación de las instalaciones de vapor.
El proyecto también contempló la renovación de las máquinas de lavado y secado, lo que posibilitará reforzar y mejorar el servicio para atender las necesidades tanto del Hospital Central como del Hospital de Niños Debilio Blanco Villegas y del Centro de Salud Mental con internación, que integran el Polo Sanitario.
Al respecto,  el secretario de Obras Públicas, Mario Civalleri, explicó que  “que los trabajos incluyeron el levantamiento de todos los pisos, construyendo contrapisos y pisos nuevos, revocado de paredes, renovación de todas las instalaciones eléctricas, de gas, de agua y cloacal, se colocaron revestimientos en todo el sector, se hicieron nuevos cielorrasos, además de la pintura y la  instalación y puesta en funcionamiento de las máquinas”.
“A pesar de algunos inconvenientes en el inicio de la obra por la complicada tarea de retirar las grandes máquinas que estaban en desuso, que nos significaron una demora, hoy el lavadero centralizado  está terminado y en condiciones de comenzar a funcionar”, agregó.
Además Civalleri detalló que “todo el costo de la obra del edificio fue financiada por el Municipio, con una inversión de 500.000 pesos, y permitirá brindar óptimas condiciones de trabajo, comodidad, funcionalidad y prestancia para las tareas de higienizado de la ropa del polo de salud”
“Estas reformas y las nuevas máquinas no solo incrementarán la calidad del servicio del lavadero, también darán mejores condiciones laborales a los trabajadores de ese sector, al igual que ocurrió con muchas obras que se realizaron en el Hospital, que es un orgullo para la ciudad”, resaltó.
Las Damas del Hospital donaron 2 secadoras, con una inversión cercana a los 50.000 pesos, mientras que la Fundación del Hospital de Niños adquirió lavadoras por un valor aproximado de 200.000 pesos, para equipar el lavadero modelo según los estándares existentes.
El nuevo lavadero tiene dos sectores totalmente separados, uno donde ingresa la ropa sucia, allí ingresa en las lavadoras y es retirada totalmente limpia desde la otra habitación, donde se centrifuga, se seca y se plancha.

Nuevo depósito de residuos patogénicos
 
En el mismo predio, también se terminó la obra de construcción del nuevo depósito de residuos patogénicos para los Hospitales Ramón Santamarina, Debilio Blanco Villegas y el Centro de internación de Salud Mental, que demandó una inversión de 150.000 pesos.
La misma se planificó a partir de la necesidad de reubicar el servicio de residuos patogénicos del sistema de salud pública, por encontrarse en una zona considerada de alto de riesgo de contaminación.
El proyecto del nuevo espacio incluyó la readecuación y puesta en funcionamiento del edificio, en una ubicación estratégica para nuclear y recolectar los residuos provenientes del Hospital Central, el Hospital de Niños y el Centro de Salud Mental.
La obra permitirá dar mayor funcionalidad al servicio, con una planta baja con paredes totalmente revestidas con cerámicos y nuevo piso alisado de cemento, mientras que en la planta alta un lugar para acopio de enseres o deposito de material.
El nuevo depósito se ajusta a los requerimientos mínimos necesarios establecidos por las normativas vigentes de salud, ya que cuenta con un sector de lavado, ventilaciones y montacargas para transportar los contenedores desde planta baja a planta alta. También se brinda libre acceso para la carga y descarga, con un espacio de maniobra techado, a fin de resguardarse de las lluvias y realizar las tareas sin inconvenientes.

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