De irse los 17 inspectores, Tránsito quedaría prácticamente sin controles

Alejandro Sacco, delegado gremial de la Dirección de Control Urbano Vehicular, explicó que la iniciativa surgió porque afirman sentirse “cansados del maltrato psicológico que tenemos adentro del corralón, más allá del maltrato que tenemos en la calle”. Es decir, restando importancia al malestar que suelen experimentar mientras realizan sus tareas en la vía pública, donde algunos conductores son irrespetuosos respecto a la función que cumplen, lamentan que “el diálogo con Walter no está”. Se trata de una condición que consideran de importancia, ya que afirman que muchas veces conversar con la gente permitiría mejorar muchas cosas del área y que la inexistencia de un intercambio sólo genera malestar en la gente.

Asimismo, Sacco especificó que los pedidos de pase fueron acompañados por una nota avalada por el Sindicato en la que se pide una reunión con Oscar Teruggi, Secretario de Gobierno, y Mauricio Baldovino, director de Recursos Humanos del Municipio, con los 17 afectados. Con un plazo de cuatro días, si el día viernes no obtienen la reunión solicitada, se procederá a la presentación de una nota en el Ministerio de Trabajo para evaluar qué medidas directas se llevarán adelante. Son 27 los inspectores de calle, sin contar el personal administrativo, por lo que el traslado de los solicitantes reduciría significativamente el plantel de control urbano.

Por su parte, Walter Villarruel, director del área, insistió en dejar en claro las atribuciones de su cargo, en respuesta a la actitud autoritaria que le atribuyen los trabajadores que están a su cargo: “Mi rol es dirigir la Dirección, hacer cumplir la direccionalidad política que se pretende desde el Ejecutivo y desde la Secretaría [de Protección Ciudadana], donde se determinan las tareas y las funciones. El inspector de tránsito tiene el rol de cumplir y de hacer las tareas”. Aunque reconoció que los trabajadores tienen derecho a exigir lo que consideran mejor para su situación personal y laboral particular, pero resulta independiente de su desempeño.

De igual modo, a pesar de su función dentro del organismo, hizo hincapié sobre la valoración que siempre le atribuye al trabajo de los inspectores: “Soy un defensor de la función que cumple el inspector de tránsito, su trabajo es muy importante y lo hacen bien”. Por otro lado consideró que el sindicato es una herramienta democrática que todos los trabajadores tienen a su disposición, pero que debe intervenir “siempre con la verdad, sobre todas las cosas, y no a través de chantajes que se pueden llegar a hacer con una mala información”, protestó.

Finalmente aclaró que la decisión de traslado de un área a otra depende de cada inspector, según se sienta cómodo en un puesto u otro: “Cada uno tiene el derecho y está en posición de dónde quiere o no quiere trabajar, pero eso no depende de mí”.

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