De mayor a menor, Santamarina sumó otro triunfo en casa

Los aurinegros estiraron a cinco la racha de triunfos consecutivos y se afirman en lo alto de su grupo.
Desplegaron una producción de alto vuelo en la etapa inicial, yéndose a los vestuarios con diferencia mínima e injustamente exigua de acuerdo con el trámite, y experimentando cierta merma en el complemento, con la cual mantuvieron en vilo a la concurrencia del San Martín.
Es que el 2-0 anotado por Prudencio se hizo desear y llegó recién al minuto 93, escasos segundos después de un manotazo salvador de Bertoya en el otro arco.
Fue una zozobra que pocos imaginaban luego de lo visto en la etapa inicial. En ella, Santamarina borró de la cancha a su rival, llevando el peso del partido con una agresividad sustentada en la capacidad técnica de sus intérpretes.
El aurinegro monopolizó el balón, apeló a la rotación para hallar espacios, y la paciencia para maniobrar por lo bajo hasta que al rival se le caiga la estantería fue una de sus principales virtudes.
Michel generó mucho juego retrasándose en pos de tener un contacto fluido con el balón, Bucci hizo pesar su zancada sobre el costado izquierdo, Galeano, recostado a la izquierda, generó estragos con su habilidad y hubo además un invalorable aporte de un doble cinco de lujo integrado por Monay y Emmanuel Giménez, con este último más suelto, pisando el área adversaria muy a menudo y el rafaelino erigido en estandarte con una capacidad de corte combinada con su precisión y claridad conceptual para desprenderse de la pelota.
Pero el local no sólo establecería diferencias a partir de la jerarquía de sus individualidades, sino también desde un andamiaje colectivo aceitado y en función de cierta actitud que le permitió prevalecer en buena parte de los balones divididos y propiciar superioridad numérica en varios sectores del terreno.
Por decantación, fueron gestándose las acciones de riesgo en las inmediaciones de Cruset. En la primera a fondo, Cristian Pérez falló de manera increíble desde el área chica luego de que Michel le ponga la cabeza a uno de los primeros desbordes de Bucci.
Y antes del cuarto de hora, se quebró la resistencia linqueña. Michel, protagonista en cada avance aurinegro al cabo de la primera media hora, recibió en tres cuartos y sacó un potente derechazo ante el cual Cruset se vio obligado a emitir un rebote hacia su izquierda. Lo capitalizó Gáspari, quien abrió el pie derecho para ubicar la pelota junto al palo zurdo y decretar la apertura.
Consciente de sus limitaciones, Rivadavia lejos estuvo de potenciar su audacia para recuperarse de la desventaja. Acaso sabiendo que ayer, ante este rival, no tenía cómo. Con la tranquilidad lógica de la ventaja, Santamarina continuó siendo el propietario de la posesión y el más punzante de los dos. 
A los 21’, una espléndida acción colectiva urdida entre Gáspari y Galeano desembocó en un derechazo alto de Giménez desde el punto penal, luego Michel llegó exigido para puntear en el primer palo ante la salida del arquero e hizo rebotar el balón en la parte externa de la red, y el mismo desenlace hubo poco más tarde cuando el ex Grupo Universitario “primereó” a Cruset, de mala salida. También hubo una aparición providencial de Colapietro, para abortar el grito de Galeano, tras otra aparición filosa de Bucci en la izquierda.
A esa altura, la visita esperaba con ansias el descanso, rezando para no recibir otro impacto de un adversario que lo dominaba claramente en el desarrollo y lo agredía con relativa asiduidad.
Las esperanzas de Rivadavia quedaron supeditadas a alguna pelota detenida o acción aislada en la que su adversario cooperase, como aquéllas del inicio del partido, en las que estuvo cerca de abrir el marcador, primero con un remate de López Quinteros controlado por Bertoya y luego con un disparo desviado de Blanco. 
Antes de cumplirse el cuarto de hora del complemento, la visita ya había agotado sus variantes, sin que ellas le allanen demasiado el camino hacia Bertoya.
Sí lograron los de Kergaravat amainar los embates de un rival que sufrió una merma lógica luego de 45 minutos de una búsqueda prácticamente incesante.
Entre la necesidad de tomarse un descanso y lo favorable del resultado, Santamarina comenzó a regular y todo se volvió más parejo.
Lo corto de la diferencia se volvía peligroso, pero a su vez Rivadavia demostraba no tener argumentos para ilusionarse con llevarse algo de Tandil. Y todo se le volvió muy cuesta arriba con la expulsión de López Quinteros (a los 19’).
Los espacios lógicos brindados por un equipo que, en inferioridad numérica, debe echar el resto en busca del empate, le abrieron los caminos hacia la segunda conquista a la escuadra de Botella. Pero Prudencio se tropezó solo cuando apenas debía patear para ponerle el moño a una acción armada entre Bucci y Michel, luego el mismo delantero volvió a fallar al llegar exigido a un pase de Strada, de notable ingreso. Además, a Michel se le fue por muy poco un derechazo combado al segundo palo y Strada cerró un contragolpe con un derechazo que explotó en el cuerpo de Cruste en el mano a mano.
Los tandilenses perdonaron y no estuvieron lejos de pagarlo caro. Perdido por perdido, Rivadavia avanzó y puso en aprietos a Bertoya, transitando con mayor fluidez que otrora la zona media al aprovechar la salida por lesión de Monay, bastión en ese sector.
Iban 44’ cuando el tiro libre -apenas por encima del travesaño- de Verón silenció a todos en el San Martín y 48’ en un desesperado manotazo de Bertoya para alejar el balón tras una definición defectuosa de Tolosa. La acción derivó en una inmediata réplica conducida por Strada, quien abrió a su izquierda para que Prudencio toque con el arco vacío y propicie el desahogo general.
 
 
 
 
SANTAMARINA 2
 
(7) Daniel Bertoya
 
(5) Cristian Vega
(6) Federico Azcárate
(8) Emiliano Capella
(6) Cristian Pérez
 
(6) Juan B. Gáspari
(8) Miguel Monay
(7) Emmanuel Giménez
(8) Diego Bucci
 
(7) Diego Galeano
(7) Martín Michel
 
Duilio Botella
 
RIVADAVIA 0
 
Emilio Cruset (5)
 
Gastón Diellos (4)
Joaquín Colapietro (4)
Carlos López Quinteros (5)
Lucas Macías (5)
 
Matías Caro (7)
Esteban Castaño (5)
Juan Gutiérrez (5)
Carlos Villagra (4)
 
Juan Tolosa (5)
Martín Blanco (6)
 
Ricardo Kergaravat
 
Cancha: estadio San Martín. Arbitro: Sergio Testa, de Bahía Blanca (4). Goles: PT: 14’ Gáspari (S). ST: 48’ Prudencio (S). Cambios: en Ramón Santamarina: ST: 20’ Angel Prudencio por Galeano y 29’ Román Strada por Monay. En Rivadavia: PT: 39’ Brian Visser (5) por Blanco. ST: 0’ Nicolás Camerlinckx (5) por Villagra y 14’ Nicolás Verón (5) por Gutiérrez. Incidencia: ST: 19’ expulsado López Quinteros (R).
 
La figura
Emiliano Capella
Soberbia labor del central aurinegro, desbaratando innumerables avances de los linqueños. Atento al anticipo, firme en el juego aéreo y con salida prolija. 
 

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