“Debería haber una inyección económica para ayudar a los músicos de Tandil”

El domingo fue a cerrar un festival de rock en Tapalqué, actualmente está tocando con Harley Napolitano, la banda tributo a Pappo de Tandil así como también es invitado permanente de las Sergeant Pepper´s. Fernando Badone dialogó con El Eco de Tandil sobre sus proyectos este año y la realidad de la música en la ciudad.

En primera medida manifestó que viene detrás de un proyecto personal con la grabación de nuevas canciones, pero todavía no tiene muy convencidos a los Marguerite ya que para grabar necesita músicos de sesión. “Tengo algunas cosas preparadas para que salgan a la luz pero que son individuales, no como un disco ya que requiere de una inversión muy importante”, destacó.

A pesar de llevar a cabo sus propios proyectos, no deja de pensar en los jóvenes que se inician en la música a quienes les aconseja que “si no hay plata para invertir se hace difícil, excepto que haya mucho talento”. El artista tandilense comenzó explicando que el ambiente está muy cambiado a lo que se veía hace 30 años cuando su camada se inició con la música ya que en esa época podían soñar con grabar un disco, producirlo o encontrar una persona para que ese disco fuera para adelante.

 

-¿Entonces hay falta de reconocimiento?

-Pienso que debería haber una inyección económica que pasara por el Municipio. A dos o tres bandas importantes de esta ciudad, que son nuevas y muy interesantes, las deberían apoyar porque han pasado 30 años desde que empecé a tocar y no hay forma de que un músico de Tandil sea reconocido a nivel nacional. Sin embargo, cuántos de Mar del Plata sí lo hicieron y eso es porque tiene una relación más con Buenos Aires en los veranos, entonces hace que algún músico pueda ir para allá. En Tandil es más complicado porque no hay necesidad de los porteños de nosotros.

Hay que reconocer el esfuerzo que hicieron durante muchos años grupos como Katarro Vandaliko, Toboganes a Marte, Decavendish y algunas otras bandas que lo han intentado; pero llegar a un consenso nacional a Tandil es muy difícil. No nos olvidemos de Facundo Cabral, Mario Clavel o personas que hicieron mucho por la música de esta zona, pero van a tener que encontrar una forma.

Es necesario incentivar no solamente a la grabación y a la difusión musical de los proyectos tandilenses sino a una inversión importante, aunque sea para dos o tres que se lo ganen porque hoy se volvió todo muy caro. Hoy tenemos opciones importantes de grabación en Tandil y están dadas las condiciones para que se grabe un disco bien hecho.

Todo esto si realmente importa que alguna banda tandilense alguna vez traiga mucha plata para Tandil, ya que realmente es mucho dinero si a una banda le va bien. Por eso la importancia de encontrar algún fondo para incentivar la actividad musical.

Es más, cuando aclaramos que es un banda local significa que es tirarlo para abajo y lo estás limitando y minimizando.

 

-¿Cómo sería el apoyo?

-Hay que encontrar la forma de insertar la música tandilense en las radios de Buenos Aires, que no se diga que es tandilense, pero que haya un espacio para ellos. Esto no sólo les daría una mano y haría crecer el mundo de la música propia para no seguir en lo mismo de siempre.

¿Hasta cuándo vamos a remixar a Federico Moura o a Luca Prodan y vamos a dejar el mundo de la creatividad de lado? Alguien va a tener que venir a hacer nueva música y que se abra hacia nuevos ritmos o de encontrar caminos nuevos. Eso sumado a que ahora hay muchos jóvenes que estudian y que Tandil es un semillero de escuelas, entonces porqué no aprovecharlos y ayudarlos a que crezcan todavía más.

 

-Cover vs. temas propios.

-Hay una guerra que fue instalada hace muchos años, a fines de los ‘80, cuando algunas bandas comenzaron a tocar temas de otros y notaban que eran más aplaudidas. Entonces hay que comprender que hay personas que hacen música para llenar su corazón y llenar su espíritu tocando música de otros; y otra que está tratando de trascender detrás de eso. Por lo tanto, creo que ahí debería estar el apoyo.

No podemos seguir cantando “Mil Horas” hasta el año 2080. Por supuesto que hay que escucharlo y conocerlo pero no podemos seguir cantando cosas de hace 30 años ¿Qué pasó en el camino? No le abrimos la puerta a la creatividad, sino que se la cerramos.

 

-¿Hacen falta espacios para tocar en Tandil?

-Hay que generar nuevos espacios no solamente para el rock sino para la música en general. Hay que hacerle pegar un salto al Festival de la Sierra y en algún momento también se necesita un polideportivo más grande.

Seguimos transitando los mismos problemas de hace 30 años. En algún momento hubo un esfuerzo para intentar acomodar las cosas y que tuvo que ver con la creación del Sindicato de Músicos, de una Unión de Músicos y se firmó un Convenio Colectivo de Trabajo por el cual los bolicheros estarían obligados a pagarles a los músicos y no cobrarles, pero nadie lo cumplió.

Ahora los músicos nos encontramos con otros problemas muy importantes ya que la música no la hacen los músicos sino que reina el karaoke. Por lo tanto no solamente tenemos pocos lugares para hacer música sino que cada vez vamos a tener menos porque la bizarreada nos mató y sigo pensando que eso tiene nombre y apellido: MHT (Marcelo Hugo Tinelli). Según esta lógica, es más importante lo que diga Federico Bal y no Charly García, por lo que tenemos que barajar y dar de vuelta.

 

-¿Y cómo te sentís con todo esto?

Yo tengo claro que el conocimiento se aprende. Hay que sentarse y esforzarse porque son muchas horas. Nosotros ensayábamos 10 horas por día cuando éramos chicos.

Soy un agradecido de la vida y me lo siguen reconociendo. Pasaron 30 años y de vez en cuando nos llaman, invitan o nos hacen parte; pero tengo claro que el rock es para los jóvenes, salvo para los Rolling Stones y el Indio Solari, que están en una dimensión desconocida.

Es muy raro el mundo de la música, pero hay algo que une a las personas y que tiene que ver con el espíritu, la entrega y el amor por lo que uno hace. Eso que a un pibe de 18 años le llama la atención y que uno de 50 siga creyendo lo mismo que ese joven. En cierta forma y respecto a la música, sigo siendo un adolescente residual y estoy orgulloso, porque si hubiera perdido eso, no me muevo más. Por supuesto que me costaron muchas cosas en la vida, pero está dentro mío y el púbico lo viene a buscar.

Hace dos meses atrás fui a cantar a un geriátrico y fue una experiencia inolvidable; lo mismo que cuando estuvimos en la cárcel, pero cumpliendo una tarea más social.

 

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