Delincuentes se alzaron con unos 40 mil pesos en mercadería de un local

El local de manicuría Julia Oses En Tus Manos, ubicado en Alem 66, fue blanco de un atraco, este lunes por la noche. Tras forzar la cerradura de la puerta de ingreso, delincuentes ingresaron y se alzaron con esmaltes y distintos productos. La titular del comercio, Julia Oses, valuó el botín en alrededor de 40 mil pesos.

Contó que el hecho se registró entre las 19 del lunes y las 9 de ayer, cuando ella se dirigió a su local como todos los días a iniciar su jornada laboral y se percató que le era difícil abrir la puerta. “Hoy (por ayer martes) arranqué el turno matutino con la clienta en la puerta, encontrándome con que me costaba entrar y abrir, e hice dos o tres maniobras hasta que entré”, comenzó relatando a El Eco de Tandil.

En ese momento le sorprendió que en el piso hubiera un hierro grande tirado y se preguntó qué era porque ella el día anterior se había quedado trabajando hasta las 19 y “habían estado unos chicos en el local”, por lo que pensó que lo habían dejado ellos tirado.

Sin embargo, cuando levantó la vista, se encontró con que el mueble donde exhibe sus productos estaba sin material, al igual que la otra estantería del costado. “Se ve que solamente querían esmaltes porque el resto del material que está a disposición no se lo llevaron, se llevaron esmaltes, la mercadería en cremas, exfoliantes, pinzas, limas y esas cosas que se podían vender”, detalló la dueña.

Advirtió además que los delincuentes “hicieron una selección de las cosas de más valor, tengo toda una línea de esmaltes marca Opi que uso para hacer la manicuría, se llevaron el semipermanente de esa marca que se puede llegar a vender y el resto de los materiales de Opi que uso para mí no creo porque estaban todos abiertos. Y después se llevaron toda la línea que compré y me había llegado ayer de la marca Make My Day”.

Admitió que si bien ella brinda un servicio y la pérdida es material, siente “mucha bronca” porque todos los productos que tiene son para trabajar y los compró con el esfuerzo de cada sesión que fue haciendo.

En medio de la angustia, dijo que ni bien llegó al local se acercaron las vecinas que viven enfrente y le comentaron que les llamó la atención que “anoche hubo mucho ruido de motos, una de las chicas vio que había una moto escondida en el garaje de enfrente chusmeando para este lado, ahora nos enteramos que al chico de enfrente también le robaron ayer a la noche”.

 

“Sensación de impotencia”

Informó que en el último mes ya le habían escrito el plotter del local, le robaron la planta que tenía afuera, ayer se encontró con el comercio abierto y todo eso le da una sensación “de impotencia, porque es mío”.

Sobre el movimiento del barrio, Oses relató que “siempre pasa gente chusmeando y trato de ser atenta a la gente que mira para adentro. Hay mucha pasada de chicos en moto”, pero estimó que también “puede ser alguien de las redes sociales porque comunico cuánto y qué tengo, cuánto sale, trato de ser muy comunicativa de todo lo que tengo y me da la sensación de que esta persona ya sabía que yo ayer recibía mercadería y justamente hoy a la mañana me encuentro con que no la tengo más. Entonces, puede que sea alguien del Facebook o Instagram. Es una sensación, uno no puede juzgar porque algo le parece raro o no”.

Pero expresó que sí tiene la sensación de que ya la vienen “mirando o queriendo invadir el espacio por lo que me ha pasado en el último mes”.

Un botín cercano a los 40 mil pesos

 

Respecto del botín, calculó que los delincuentes se habrán alzado con alrededor de “40 mil pesos” porque indicó Oses que “los esmaltes que uso para la manicuría son importados y tienen un valor súper elevado, y el resto de los esmaltes son nuevos y también de mucho valor porque en este último mes hice dos compras grandes”.

Informó que ya había hecho la denuncia en la comisaría Primera y agradeció a su clienta Carolina, que llamó a la policía porque admitió que ella lo primero que hizo cuando vio todo fue largarse a llorar y dar vueltas.

“Las ganas no me las van a sacar”

 

Tras lo sucedido, expresó que “gracias a Dios puedo seguir trabajando porque algo me dejaron, es la bronca e impotencia porque dejo a mis hijos para venir todos los días a  trabajar. Trabajo porque me gusta, amo lo que hago y gracias a Dios eso no me lo van a robar, lo voy a seguir haciendo con las mismas ganas”.

Agradeció a toda la gente que le mandó mensajes de aliento y solidarizándose por lo que le pasó, “gente que no me conoce, que me agradece por lo que hago y todos me recalcan las ganas que tengo y eso no me lo van a sacar. Esto me encanta y lo voy a seguir haciendo, es la impotencia material, que en realidad es una pavada, pero me lo gané con cada esmalte, con cada persona que vino, me lo gané con eso y me lo voy a seguir ganando. Los malos pasos comúnmente se saltan con más ganas y con más empuje”.

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