Día de la Tradición, la identidad en las costumbres

Está claro lo que es la tradición y el precepto no se discute: ?Es el conjunto de costumbres, creencias y relatos de un pueblo, que se van transmitiendo de padres a hijos. Cada generación recibe el legado de las que la anteceden y colabora aportando lo suyo para las futuras. Así es que la tradición de una nación constituye su cultura popular y se forja de las costumbres de cada región.
El conjunto de las tradiciones de un pueblo está integrado por festividades religiosas, ritos indígenas relacionados con las leyes de la naturaleza, supersticiones, cánticos, bailes, vestimentas, juegos, músicas, comidas?.
Pero es en Martín Fierro donde se agrupan todas estas cuestiones sociales contadas desde los versos del poeta José Hernández, obra representativa de la literatura gauchesca.
?En el Martín Fierro, por primera vez un escritor aborda la temática gauchesca desde un punto de vista social. Hernández lo hace desde su propio conocimiento, porque en el campo, desde chico, realizaba todas las tareas propias del gaucho?.

Fortalecer las raíces

Recientemente asistimos a la Fiesta del Hombre de Campo que culmina en la Semana de la Tradición, allí ?como decíamos en ediciones anteriores- de una manera didáctica y entretenida los organizadores explicaron las actividades, el trabajo del gaucho, que bien vale recordar en este día tan especial para nuestras raíces.
Doma: trabajo de amansar potros salvajes convirtiéndolos en animales domésticos.
Yerra: es la marcación del ganado con un hierro caliente al rojo vivo. Se ata a los animales y se los sujeta hasta marcarlos con una insignia representativa del establecimiento al que pertenecen, para poder diferenciarlo del ganado ajeno.
Manga: es una especie de pasillo contiguo al corral por donde el animal entra sin espacio para moverse. Así es fácil marcarlo, y vacunarlo, sin necesidad de sujetarlo y atarlo.
Esquila: es la actividad de pelar al ganado ovino (ovejas) para convertir los vellones en lana.
Carreras cuadreras y de sortija: Son competencias ecuestres que se realizan en las fiestas. Las últimas requieren cierta habilidad para tomar la sortija en pleno galope del animal.
Pulpería: era el lugar de reunión y divertimento del gaucho (el bar o el pub de ahora). En estos pequeños comercios se vendía aceite, yerba, grasa, vino, caña, cigarros, velas y demás cosas. Allí los gauchos pasaban horas tocando la guitarra, payando, jugando al truco y a la taba.

Una reflexión

Vivimos en un mundo globalizado, pero ¿eso significa que de a poco iremos perdiendo nuestra propia identidad? Al respecto hay mucha literatura y opiniones encontradas; sin embargo, no hay que olvidar que el perfil de un pueblo depende de muchas cosas, entre otras no olvidar sus raíces y ponerlas en práctica, privilegiando lo autóctono a lo foráneo en cuanto a las costumbres sociales que nos han sido legadas. De este modo, nuestras características, el gusto por nuestra música, nuestras danzas, el placer por nuestra gastronomía minimizarán los efectos de vivir en un mundo que ha perdido sus fronteras.


?Rezongando?

Creo que al hombre argentino
le está faltando guapeza.
Parece que la entereza
fuera cosa que hace daño.
Preferimos el engaño
o correr tras la ilusión
que nos muestra el relumbrón
de cosas que no son buenas
y nos van quedando apenas
la fama y la tradición.

Necesitamos volver
Al empuje permanente,
Siempre bien alta la frente
Y enderezando al montón.
Coraje en el corazón,
La mente limpia y alerta,
Dejarle abierta la puerta
A las mejores pasiones,
y que promesas de acciones
no queden en letra muerta.

Mantengamos el orgullo
que tiene el hombre derecho
que no aloje nuestro pecho
ni duda ni mezquindad,
prestigiemos la amistad,
en cualesquier ocasión.
La palabra del varón
tiene que ser documento
y entonces gritar contento
¡Viva mi gaucha Nación!

Jorge A. Villalba (1988), presidente de la Agrupación Tradicionalista José Hernández

 

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