Dijo Ricardo Darín: ?Es un estigma siempre hago de ladrón, un escritor o un periodista?

Nos detenemos más en las cosas que nos separan que en las que nos unen, deberíamos borrar las fronteras”, afirmó Ricardo Darín, quien alcanzó fama internacional con el personaje de “El hijo de la novia”, la película de Juan José Campanella, candidata al Premio Oscar en 2001. Al igual que en “Nueve reinas”, filme que retrató con ácida ironía la decadencia de la Argentina de comienzos del presente siglo, en “El baile de la victoria”, Darín encarna a un ladrón profesional (Vergara Grey) que está empeñado en iniciar una nueva vida tras su paso por la cárcel.
“Es un estigma, siempre hago de ladrón, de escritor o de periodista”, comentó sarcásticamente este actor argentino, con 16 teleseries y una treintena de películas a su espalda. Darín confiesa que la actuación (en la que se inició a los diez años, junto a sus padres) es la pasión de su vida y admite que le gusta que le identifiquen con sus personajes, porque se siente orgulloso de ellos.
“Los actores vivimos un poquito en cada personaje que hacemos, muy poca gente sabe cómo somos”, por eso “cuando recibís algo amable como respuesta del público, sientes que el trabajo fue más allá de lo previsto y te cargás de energía”, explicó el otrora galancito. Estos días la gente le reconoce por la calle en Santiago y algunos se acuerdan de Juanjo, el galán que interpretó en la telenovela argentina “Estrellita mía”, protagonizada junto con Andrea del Boca y que fue emitida en Chile.
Aunque durante algunos días del rodaje de “El baile de la victoria” le dolió la espalda o le asaltó un dolor de cabeza que no le dejaba ni parpadear, Ricardo Darín está entusiasmado por trabajar con Fernando Trueba, “un tipo único, que rompió el molde cuando nació” y con quien ha trabado una sincera amistad. “En nuestro oficio hay que ser perceptivo y comunicativo para no quedarte aislado, aprendes a hacerte amigo de la gente con la que convives”, porque un equipo de filmación “es como una gran familia” y en algunas ocasiones “la relación se transforma en un vínculo de amistad”.
“El baile de la victoria”, que se estrenará en mayo del próximo año, es una versión de la novela homónima del escritor chileno Antonio Skármeta que obtuvo el premio Planeta en 2003. “Es una novela extraordinaria, arrolladora, vehemente”, describió Darín, con un guion escrito por Fernando Trueba, su hijo Jonás y el propio Skármeta, que hace que “la versión cinematográfica tenga su propio vuelo”. Actor, director y guionista, ha trabajado con destacados cineastas argentinos, como el hoy desaparecido Eduardo Mignogna (“El faro del sur”, “La fuga”), autor de la novela “La señal”, que Darín llevó a la pantalla grande en su debut como director.
A las órdenes de Juan José Campanella ha filmado “El mismo amor, la misma lluvia”, “El hijo de la novia” y “Luna de Avellaneda”, y ahora empezará el cuarto proyecto, “La pregunta de sus ojos”, la historia de un funcionario de juzgado que se empeña en escribir una novela. Es una especie de policial romántico de suspense con el que Campanella se adentra en un terreno que nunca había pisado antes”, explicó.
Pese a la dureza y el desarraigo que implica un rodaje y de haber “nacido” artísticamente en el medio televisivo, Ricardo Darín se siente atraído por el reto cinematográfico y no piensa volver a la pantalla chica por el momento. “La metodología de trabajo en el cine es muy rara, uno tiene que estar dispuesto a hacer la secuencia 8 y la 147 el mismo día con apenas 40 minutos de diferencia, cuando evidentemente el personaje y las circunstancias narrativas de la historia no son las mismas”, señaló.
Ricardo Darín está convencido de que hay elementos comunes entre los latinoamericanos, los españoles y los hispanos de Estados Unidos que tienen su cauce de expresión en el arte. Para él, Iberoamérica es una comunidad muy especial, dotada de “una gran sensibilidad y un talento que a veces no son suficientemente valorados”. (Terra)

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