Dos delincuentes intentaron asaltar una dietética y una peluquería ayer por la noche

Ambos negocios están ubicados en el mismo barrio y con poca diferencia de cuadras entre sí.

El primer hecho fue en la dietética Bioalmacén Garibaldi, situada en la esquina de 25 de Mayo y 14 de Julio. Alrededor de las 20, dos jóvenes que iban a bordo de una motocicleta Honda Biz color rojo de 110 cc estacionaron el rodado en la puerta del comercio y el dueño de la dietética pudo ver que uno de ellos portaba un arma. Entonces, rápidamente intentó cerrar la puerta, para que no pudiera entrar. Los malvivientes empujaron la puerta pero el propietario del local se mantuvo firme, sin permitir que lograran abrirla.

A su vez, los dueños del restaurante que está frente escucharon los gritos de la víctima y salieron del local, lo cual asustó a los delincuentes, que se dieron a la fuga sin robar nada.

Ambos llevaban casco, por lo cual la víctima no pudo ver los rostros de los asaltantes.

Luego, se dirigieron a Alberdi 591, donde intentaron nuevamente perpetrar un asalto. En esta oportunidad, fue en la peluquería Elle. Allí también la dueña se resistió y logró impedir el robo.

En ambos casos las víctimas radicaron la denuncia en la Comisaría Primera.

 

“Yo interpreté que me estaba gatillando”

Marcos, el propietario de la dietética, contó que “cuando vi que estaba encapuchado, con toda la cara cubierta, cerré la puerta, no lo dejé entrar. Le tiré la puerta blindex encima, pegué un grito y se fueron”.

“El mozo del bar de enfrente cuando vio la moto salió a la calle para ver qué pasaba. Vio todo. El ladrón tenía un revólver. Yo no escuché ningún ruido pero me apuntó y me hizo una seña como que me estaba gatillando. Yo interpreté que me estaba gatillando”, aseguró en diálogo con El Eco de Tandil.

Describió que el que tenía el arma era un chico de 1,65 aproximadamente. “Yo le vi sólo los ojos, estaba muy encapuchado, creo que tenía un cuellito negro que lo tenía hasta arriba de la nariz. Pero no estoy seguro de nada porque fue todo muy rápido. Al que estaba en la moto casi no lo vi”, indicó.

 

Sin balas

En tanto, en el caso de la peluquería, la víctima fue Alejandra Alí, la dueña del comercio. El comisario de la Seccional Primera Carlos Villegas detalló que la mujer estaba “sentada en su sillón de peluquería mandando un mensaje de texto. El delincuente abrió la puerta, la encañonó con un arma de fuego y le dijo: ´Dame el celular, conch…´”.

“Cuando ella levantó la vista, miró el tambor del revólver y vio que estaba vacío. Entonces, se empezó a reír y le dijo: ´A quién vas a matar si no tenés balas, pedazo de pelot…´. En ese momento, entró la madre de ella y el ladrón se fue”, explicó.

De acuerdo al relato de ambas víctimas se trataría de los mismos malvivientes y la policía se encontraba al cierre de esta edición en pleno proceso de investigación, tratando de dar con los ladrones.

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