El abogado constitucionalista Daniel Sabsay visitó Tandil y presentó un proyecto para frenar la reforma judicial

En diálogo con El Eco de Tandil, Sabsay agradeció la invitación para participar del congreso y resaltó la importancia que se efectúe en Tandil ya que especificó que el país sufre de centralización y todo lo que implique valorizar el interior es muy significativo. “El presidente de la Asociación de Magistrados Laborales de la Provincia me dijo que sobre 12 encuentros que se llevaron a cabo, cinco fueron en Tandil”, destacó el abogado.

En diálogo con este Diario, Sabsay presentó una iniciativa derogatoria de las tres leyes fundamentales de la reforma de la justicia y es justamente sobre esta temática que el abogado propone su proyecto.

“Yo desde el principio modifiqué el término de democratización de la Justicia ya que se trata del deseo de domesticación o dominación de la Justicia y una vez más el oficialismo estaba apelando a un término muy seductor pero que muy poco tenía que ver con el contenido, algo similar que ocurrió con la ley de medios”, explicó el abogado.

Modificaciones

El letrado remarcó que cuando se piensa en modificar la Justicia, lo primero es cumplir con el mandato básico de la Constitución que ya en el preámbulo dice que hay que afianzar a la Justicia, hacerla más independiente, más desligada de los órganos políticos para poder controlar y que se respeten los derechos de parte de todas las decisiones que toma el poder político.

“En ese punto creo que deberían modificarse temas vinculados con el acceso a la Justicia ya que los sectores más vulnerables están alejados de ella y no tienen un acceso real tanto desde las imposibilidades culturales como hasta las de situación. La Justicia está lejos en todos los sentidos, entonces ahí hay que ver de qué modo ese acceso se transforma en algo real para los más necesitados”, advirtió.

Manifestó la necesidad de modificar distintas normas de procedimiento como por ejemplo las de penal, que tienen que ver con la lucha contra la corrupción para impedir que sean eternos los juicios contra quienes cometen actos de corrupción desde los poderes del Estado. Asimismo, especificó que hay que modificar los tipos penales sobre todo elevando las penas ya que son “ridículamente bajas”; hay que hacer reformas a nivel estructural ya que los tribunales en este sentido están en su mayoría en “situación deplorables” e inclusive muchos no están informatizados.

Por otra parte, Sabsay destacó que en materia de defensa de los derechos sociales, hay que extremar las facultades que tiene el juez para realmente conducir el proceso y llegar a la búsqueda mucho mayor de la verdad para agilizar los medios de prueba, entre otras cosas. “Nada de esto ni siquiera se toca en la reforma de la justicia sino que al contrario, como que todo esto queda avalado”, dijo.

Por último, el abogado mencionó que también haría una modificación en los procedimientos del Consejo de la Magistratura el cual “a pesar que es muy cuestionable como institución”, para la mejor selección de los magistrados a través de la institucionalización de una escuela judicial que tome el modelo europeo. “Esto exige un trabajo grande pero llevaría no sólo a jueces mejores formados sino que la designación sería totalmente objetiva y surgiría un verdadero mérito a lo largo de años de trabajo”, vaticinó.

Presentación del proyecto

Sabsay está promoviendo junto al también abogado constitucionalista Iván Cullen, una iniciativa popular denominada “Por una Justicia independiente y en defensa de nuestros derechos”,  el cual es patrocinado por distintas entidades cívicas, empresarias y colegios de abogados.

Bajo la consigna “Firmemos por la Justicia. Sin Justicia no hay derechos”, buscan juntar más de 400.000 firmas para lograr que el Congreso de la Nación derogue las leyes de reforma las cuales restringen las medidas cautelares, la que crea tres cámaras de casación y la que reforma el Consejo de la Magistratura. “Para esto estamos haciendo uso de un derecho que tenemos los ciudadanos con el Artículo 39 de la Constitución y que nos va a dar la posibilidad a quienes firmamos una petición de este tipo en un número de por lo menos el 1,5 por ciento del padrón electoral de la última elección, a que se trate obligatoriamente el proyecto en el Congreso en un plazo máximo de un año”, detalló.

Sin embargo, el abogado advirtió que en muchas personas existe en alguna medida la idea que con lo que paró la Justicia ya el tema no tiene vuelta de página y es importante aclarar que este tema no está alejado de la vida cotidiana de las personas, porque hace a la diferencia de sus derechos. Por lo tanto “la única solución para terminar con esta suerte hoy de elefante dormido es derogarlas, pero no sólo pensando en el oficialismo actual, sino en otro oficialismo que puede verse tentado en despertar a ese elefante que es muy peligroso”, concluyó. 

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