El árbitro Diego Ceballos admitió que se equivocó en el penal

El árbitro Diego Ceballos admitió hoy haberse confundido en la final de la Copa Argentina que le dio el título a Boca ante Rosario Central donde hubo al menos tres jugadas que generaron polémica.

Al regresar de Córdoba y ante una gran cantidad de medios que lo esperaban en aeroparque, el referí afirmó que “si tengo que pedir perdón lo haré”.

“Muchachos me equivoqué y si tengo que pedir perdón lo haré. Por respeto a todos ustedes que están acá, digo que al mirar la imagen no es penal y no tengo nada más para decir”, afirmó.

Además, sostuvo que en la cancha estaba “convencido” que había sido penal cuando Paulo Ferrari lo sujetó de la camiseta a Gino Peruzzi, aunque la acción de juego se dio al menos un metro afuera del área.

“Mirando la imagen por televisión cobro una falta que no es tiro penal. Soy un ser humano, no un robot y me puedo confundir”, manifestó.

Ceballos aseguró estar mal “de ánimo” y “sin dormir” y no dudó en afirmar que esa jugada es “el error más grande de mi carrera”.

“La jugada más grosera fue la del penal. Creo que el asistente (Marcelo Aumente) acertó cuando anuló el gol de Ruben”, sostuvo.

Por último, expresó que respeta la opinión del presidente de AFA, Luis Segura, y evitó dirigirse al hincha de Rosario Central.

Una vez llegado a Aeroparque, Ceballos tuvo que soportar la ira de algunos hinchas, entre ellos una mujer que le deseó que no vuelva a dirigir nunca más, aunque el hecho no pasó a mayores.

A pesar que la Asociación del Fútbol Argentino evalúa sacar del partido Lanús-Sarmiento a Ceballos, él dijo no estar al tanto de la situación y reveló que “está designado” para ese encuentro.

Sin embargo, otro árbitro lo reemplazará mañana desde las 21.10 en el estadio del “Granate” y, si bien había trascendido el nombre de Mariano González, Patricio Loustau será el encargado de impartir.

El hijo de “Pichi” es uno de los mejores de la actualidad y tiene espalda para bancarse un partido que, tras la salida de Ceballos, tendrá especial interés.

En la final de la Copa Argentina, el referí tuvo tres jugadas polémicas: en la primera le anuló de manera correcta un gol a Marco Ruben por posición adelantada de su compañero Marcelo Larrondo, mientras que en las otras dos erró al sancionar un penal inexistente y al convalidar un tanto de Andrés Chávez, quien estaba en posición adelantada. NA

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