El concesionario del kiosco de la cima del Parque pugnará por terminar el contrato

El anuncio del Municipio sobre el inminente llamado a una nueva licitación para el restaurante y kiosco del Parque Independencia causó la reacción de Enrique Andrés Irastorza, quien resultó adjudicatario de uno de los locales y lo explota desde el 10 de diciembre de 2005. En litigio judicial con la comuna, el comerciante sostuvo que 16 meses antes de que venciera el plazo le avisó al Departamento Ejecutivo su decisión de extender el contrato por otros cinco años -como estaba previsto en el acuerdo firmado-, nota que nunca le contestaron ni fue rechazada, por lo que se desprende que la prórroga fue automática.

En la edición del último lunes, el secretario de Gobierno de la comuna, Oscar Teruggi, le explicó a este Diario que el restaurante del Castillo Morisco lleva seis meses cerrado debido a que están trabajando en el pliego para una licitación diferente, que incluirá también al kiosco.

A partir de esta información, Irastorza adelantó que pretende terminar el contrato y que no dejará el lugar hasta que la Justicia se expida. Además, le contestó al secretario Teruggi, a través de una carta que tituló “El Municipio actúa mal”.

“Tengo un
contrato
vigente”

Enrique Irastorza expresó que “luego de mucho tiempo de abandono del restaurante ubicado en la cima del Parque, el Municipio trata de disculparse ante la comunidad de Tandil, acudiendo a un reflejo difamatorio: atribuirme responsabilidad por ejercer mis derechos como concesionario del kiosco. Es absurdo y de mala fe”.

Argumentó que “tengo un contrato de concesión vigente que, con el período de prórroga, vence el 10 de octubre de 2020. Contrato que cumplo y cumpliré correctamente, junto a integrantes de mi familia. Y lo hago porque tengo especial respeto por ese lugar, adonde presto servicios desde hace cuarenta años, cuando comencé con un permiso municipal como fotógrafo”.

Por otra parte, destacó que “nada impide que se licite el restaurante y los demás servicios, para que funcione” y agregó que “la explicación (del funcionario municipal) parece un capricho”, al citar que “se pretende otra cosa para el lugar. Ese es el motivo del retraso (de la nueva licitación)”.

Enrique Irastorza manifestó que “para el secretario de Gobierno ‘otra cosa’ es negar la concesión vigente y licitar también el kiosco. Absurdo, porque lo principal -el restaurante y el resto de los servicios- se posterga por un mínimo kiosco de artículos regionales, que nada afecta a lo demás”.

“Actuó
mal”

En síntesis, el adjudicatario del kiosco afirmó que “el Municipio actuó mal, porque trató de engañarme para que dejara la concesión, obligándome a promover una demanda judicial que está radicada en la Cámara de Apelación en lo Contencioso Administrativo de Mar del Plata, que deberá resolver. También actuó mal porque me negó información, inventó supuestas irregularidades inexistentes, de las que jamás me notificó, no contestó mis reclamos e intimaciones durante muchísimo tiempo, se negó a cobrar el canon luego de percibirlo durante algunos meses, y no ha resuelto el recurso jerárquico que interpuse en diciembre de 2016”.

Sumado a esto, remarcó que la comuna “actuó mal porque el propio Intendente me admitió personalmente que tenía derecho a la prórroga y me alentó a pedirla, generando más confusión, y luego volvieron para atrás. Pero tengo códigos. No lo dije públicamente, me limité a defender mis derechos en la forma que pude”.

Por último, rechazó las declaraciones que hizo Oscar Teruggi ante El Eco de Tandil y lo acusó de afirmar “cosas apartadas de la realidad, que tienen aptitud difamatoria de mi persona y mi conducta, frente a la comunidad en la que vivo. Y es doloroso porque me desacreditan por ‘necesidades políticas’, para justificar el capricho, para explicar su propia inacción. Espero que el señor Intendente reflexione, porque no está bien que trate así a la gente que trabaja y se esfuerza por Tandil”.

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