El CPA Tandil apunta a crecer en el trabajo articulado con la comunidad

En el marco de los 20 años de la institución, profesionales del Centro Provincial de Atención (CPA) de Tandil, que depende del Ministerio de Salud de la Provincia -a través de la Subsecretaría de Atención a las Adicciones- contaron cómo trabajan en la problemática, brindando un servicio integral y gratuito de forma ininterrumpida desde 1996.

Con total reserva, el CPA ofrece un espacio de trabajo en el que se generan acciones comunitarias que pretenden prevenir y/o revertir situaciones de consumo, desde un abordaje interinstitucional, como así también brindar un espacio de tratamiento clínico para las personas que así lo requieran.

Cuenta con espacios de consulta, orientación y asesoramiento a cargo de un equipo profesional integrado por la psiquiatra Claudia Castro; la trabajadora social Edith Erro; la psicopedagoga Emilia Echegaray; los psicólogos Angel Orbea, Ana Ciappa, Valeria Secchi, Carlos Villarreal, Gabriela Martínez y Carolina Eckart; el psicólogo social Juan Gamboa y la comunicadora social Luciana Cáceres.

La coordinadora de área, Alejandra Iturrino, destacó en principio que la institución abrió sus puertas en Tandil en 1996 y, desde aquel entonces, brinda a la comunidad una atención integral y gratuita en torno a la problemática de las adicciones.

Aseguró que el balance que realizan es positivo, ya que han logrado conformar un equipo interdisciplinario consolidado y que trabaja “en red” con otras instituciones de la ciudad.

En ese sentido la psicóloga Carolina Eckart resaltó que la idea es ir creciendo “cada vez más” en el intercambio con el resto de las entidades, en pos de ir fortaleciendo el trabajo conjunto porque sostuvo que la problemática en la que a diario trabajan requiere de “múltiples miradas”.

Por su parte, la licenciada en trabajo social, María Edith Erro, explicó que a partir de la nueva ley de salud mental, sancionada en 2010, aumentó el trabajo articulado con el área de Salud Mental del Municipio, como así también con otros organismos como Jefatura Distrital de Educación, centros comunitarios y de Atención Primaria de la Salud, entre otros.

 

La modalidad de trabajo

 

Sobre el esquema de trabajo, la psiquiatra Claudia Castro precisó que la consulta es espontánea y pueden presentarse tanto los familiares como el paciente mismo.

Detalló que el CPA trabaja con un dispositivo de orientación familiar que se aplica en casos en los que aparecen familiares de algún paciente, a quienes generalmente se les brinda atención ese mismo día. “A partir de allí, ya quedan relacionados con la institución y es muy posible que luego ya llegue el paciente”, aseguró.

En principio contó que interviene una trabajadora social y la psicóloga, a través de una entrevista individual, y se hace un diagnóstico del caso. Resaltó que se trabaja, en ese sentido, articuladamente con salud mental bajo el concepto de pensar en el paciente como “un todo integral”. Y, en algunos casos, se acude al médico clínico o el médico clínico acude a los profesionales del CPA para construir, conjuntamente, “una mirada aguda” desde el punto de vista psiquiátrico.

 

“Caso por caso”

 

Por su parte, la psicóloga Ana Ciappa resaltó que se trabaja “caso por caso”, ya que se abordan en la institución distintas problemáticas, no solo vinculadas al consumo de la sustancia, sino también a otras que atraviesan a la persona desde lo vincular y lo social.

Luego de realizar la respectiva evaluación del caso, lo que se le ofrece “son los dos aspectos del tratamiento, el ambulatorio o la internación”.

En los casos más riesgosos, la médica psiquiatra Castro explicó que se solicita a “la red de la Subsecretaría de Atención a las Adicciones, en La Plata, una cama y se les da una beca gratuita de internación en una comunidad terapéutica”, que puede ser de entre seis meses a un año.

 

La continuidad de los tratamientos

 

En tanto, la coordinadora Iturrino subrayó que el número de consultas se mantiene y es alto, en el tratamiento de una problemática cuyo abordaje -admitió- es difícil, ya que se presentan casos en los que contener al paciente se dificulta porque “van y vienen”, por lo que no hay “una línea recta” en el tratamiento.

“Las consulta son muchas, lo que pasa es que nuestro trabajo es muy silencioso, no se ve hacia afuera”, remarcó, mientras que la psicóloga Ciappa aclaró que eso es así puntualmente, porque se trata de preservar al paciente, pero además “el lazo que el paciente hace en principio es con la sustancia”.

La persona que llega al CPA con un problema de adicción muchas veces -contó- se desvincula de su vida cotidiana y empieza a generar nuevos vínculos en relación a la sustancia. “Después de pasado todo un período, primero de consumo, luego del abuso y, luego, de la adicción -si llega a ese momento- la vida del paciente para eso se modificó en relación a sus vínculos, su trabajo y demás. Y esto es lo interesante a pensar y por ello a veces se dan las irregularidades en los tratamientos”, advirtió.

 

Los próximos desafíos

 

Por último, Iturrino expresó de cara al futuro que la idea es “visualizar más” todas las acciones que llevan adelante desde el CPA de Tandil. “Queremos mostrar todo lo que hacemos, que es una labor de hormiga, a veces frustrante también, porque la realidad nos golpea y nos duele a todos, y decir que no estamos solos porque solos tampoco podemos. Toda la sociedad tiene que empezar a cambiar esto”, apuntó.

“Para nosotros -resaltó la licenciada Eckart- es importante trabajar con las familias porque es todo un sistema que da como resultado la consecuencia de la adicción en uno de sus miembros”.

Al cierre, los profesionales invitaron a las distintas instituciones de Tandil también a acercarse para avanzar en un abordaje conjunto y articulado de las adicciones.

Recordaron que el CPA de Tandil tiene sus puertas abiertas para cualquier tipo de consulta de lunes a viernes de 8 a 14, en Roca 192. El teléfono es 444-3168 o pueden contactarse a través de la página de Facebook: CPA Tandil.

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