El Gobierno de la Provincia declaró la emergencia agropecuaria por sequía

El coordinador de Asuntos Agropecuarios que depende de la Secretaría de Desarrollo Económico Local, Francisco Gándara, confirmó que el jueves el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires decretó la emergencia agropecuaria por sequía en el partido de Tandil, que se extenderá desde el 1 de marzo al 31 de agosto y alcanzará a los productores afectados por esta situación.

La declaración establece una serie de beneficios y retrasos en el pago de las tasas y servicios que otorgan las leyes 10.390 de la Provincia y la 22.913 de Nación.

En diálogo con El Eco Multimedios, el funcionario municipal dijo que la medida se gestionó a través del Consejo Asesor de Políticas Agropecuarias, que solicitó un estudio a la agencia local de INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) sobre el estado de los cultivos y del perfil del suelo en esta región.

Luego se presentaron los resultados que arrojó ese relevamiento a la Comisión de Emergencia y Desastre Agropecuario de la Provincia de Buenos Aires (Cedaba), dependiente del Ministerio de Agroindustria, que en febrero evaluó la situación del partido de Tandil junto a otros distritos bonaerenses “y el jueves nos confirmaron que salió la emergencia por sequía”, ratificó.

Desestimaron
el “desastre”

El coordinador Francisco Gándara explicó que inicialmente el pedido incluyó también el desastre, que “es cuando supera el 80 por ciento del daño”.

Sin embargo, la Provincia hizo lugar al planteo por la emergencia y apunta a “aquellos lotes que hayan tenido problemas de humedad por falta de lluvias”.

Entonces aquellos productores alcanzados por esta situación deberán presentarse en la Secretaría de Desarrollo Económico Local del Municipio y completar unas planillas que luego serán remitidas al área bonaerense correspondiente.

Una vez que se complete la documentación exigida, la Cedaba será la encargada de validar o no el cumplimiento de la emergencia en cada caso particular, teniendo en cuenta los registros de producción.

A su vez, Gándara puntualizó que en el caso de la emergencia “habrá un diferimiento en el pago de impuestos”, que se ubicará “por debajo del 80 por ciento”, y aclaró que en el caso del desastre agropecuario se condonan los compromisos impositivos.

“Caen los vencimientos y con esta medida pueden diferir los pagos a nivel provincial y nacional”, valoró sobre los beneficios que otorga la medida dispuesta por el Gobierno provincial.

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