El Gobierno le expresó al embajador de EE.UU. su rechazo a las presiones del FBI a Telpuk

Una nueva crisis bilateral con Estados Unidos disparó ayer el caso de la valija, luego de que el canciller Jorge Taiana citara al embajador Earl Wayne para manifestarle “la preocupación y el desagrado” del Gobierno por la supuesta “acción intimidatoria” del FBI contra una testigo argentina citada en una Corte de Miami.
Taiana le requirió a Wayne “las explicaciones por el hecho” que involucró en Estados Unidos a la ex agente de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) María del Luján Telpuk y dijo que esa coacción resulta “particularmente ofensiva” para el país, informaron fuentes oficiales a Noticias Argentinas.
“Para la Argentina resulta inadmisible que la misma agencia que lleva a cabo la investigación que se sustancia ante esa sede judicial, ejerza una acción de esa naturaleza sobre una testigo con anterioridad a su testimonio, circunstancia en la que se le habría ofrecido asilo político y trabajo en los Estados Unidos”, señaló la Cancillería a través de un comunicado.
Denunció, incluso, que se trató de “un intento de condicionar su declaración ejerciendo una presión indebida” que “afecta la transparencia que requiere cualquier proceso judicial y la necesaria protección y seguridad de los testigos”.
En su segunda jornada de declaración ante la corte federal de Miami, Telpuk había revelado que el FBI le ofreció “trabajo” y “asilo político” en Estados Unidos como parte de una estrategia para que el juzgado desacreditara su versión como testigo en la causa por los 800 mil dólares.
Según su relato, al llegar a esa ciudad la sacaron de la fila de Migraciones y la llevaron a un cuarto para que la interrogaran por cerca de dos horas tres personas que se identificaron como agentes del FBI y le ofrecieron luego direcciones de agencias de publicidad adonde llevar su book de fotos.
“Si yo hubiera aceptado el asilo político y todo lo que me ofrecieron seguramente me hubieran pedido eso, un cambio en la declaración para que no contradijera a Antonini”, contestó Telpuk, cuando se le preguntó si creía que el ofrecimiento del FBI buscaba torcer su testimonio y alinearlo con el de Wilson.
Con Telpuk ya de regreso en Buenos Aires, el Gobierno requirió a la Casa Blanca las “explicaciones correspondientes” por el hecho que, según señaló la Cancillería, “refleja una manifiesta intencionalidad por parte de una Agencia Federal de ese país de perturbar un proceso judicial e impedir un esclarecimiento completo de los hechos”.
“El hecho reviste especial gravedad pues se trata de la testigo que, en cumplimiento de sus funciones como agente de la PSA, fue la que descubrió la comisión de un ilícito en la República Argentina. El ofrecimiento de asilo político por parte de una Agencia de los Estados Unidos resulta particularmente ofensivo para la Argentina, pues existen en nuestro país las plenas garantías del estado de derecho”, concluyó el documento oficial.
El relato de la ex agente sobre aquella madrugada en el Aeroparque, que entró en contradicción con la versión de Antonini, le sirvió al Gobierno para intentar demostrar que el valijero “miente” y que la Justicia estadounidense no es independiente, sino que responde a los intereses del FBI, dependiente del Ministerio de Justicia estadounidense.
De hecho, el ministro de Seguridad y Justicia, Aníbal Fernández, calificó el episodio como un intento de “soborno” por parte del FBI, para “poder sacarle información” sobre el episodio de la valija. (NA)

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