El Hospital no consigue quince enfermeros por los sueldos que ofrecen geriátricos y domicilios

Una de las principales razones radica en los bajos salarios, que hacen que las personas se vuelquen a trabajos mejor remunerados como cuidados domiciliarios o en geriátricos.

Una prueba contundente es que a pesar de que el Hospital recibe por año a unos treinta estudiantes de dos institutos que realizan prácticas en el nosocomio, no logran retenerlos para que se incorporen una vez que culminan sus estudios.

Hoy, en el Ente Descentralizado Ramón Santamarina, que incluye todos los hospitales públicos, trabajan 162 enfermeros en planta temporaria y permanente.  El número es bajo en comparación con los 180 médicos que cumplen distintos tipos de tareas en el sector público.

El número necesario de enfermeros “es un cálculo que venimos tratando de sacar. Tenemos a veces diferencias. Todo depende de cuántos enfermeros se considere que tienen que estar en una sala en determinado momento”, explicó Darío Pretti, director administrativo del Hospital.

Las diferencias surgen en períodos de mayor o menor demanda de internaciones, ya que habitualmente se asignan tres enfermeros para una sala de doce camas, pero si las plazas ocupadas son pocas, hay personal en exceso.

“Tenemos que estar en un número que aunque baje la cantidad de pacientes del Hospital, estemos en una situación más o menos lógica. Ni que sobren ni que falten”, indicó.

El centro asistencial debería contar con doce o quince enfermeros más para trabajar con comodidad, considerando que de los 162 que hoy prestan servicios, 21 conforman la cúpula jerárquica, entre supervisor, supervisores medios y jefes de salas.

Además, de ese total, 16 enfermeros están con licencia por distintos certificados médicos y 6 tienen tareas livianas, entonces no trabajan en forma plena en una sala. “Eso nos complica también en la parte administrativa por la famosa reubicación, es decir, dónde ponemos a las distintas personas”, manifestó el funcionario.

“Entonces, en este momento hay 125 enfermeros activos, operativos”, calculó y explicó que la mayoría trabaja 48 horas semanales, es decir 8 horas diarias con un franco semanal. Los descansos son rotativos y los organiza el supervisor de cada servicio de acuerdo a un organigrama y la realidad de cada área.

Pero además hay grupos que trabajan fijos en una determinada sala y otro rotativo que se asigna según las necesidades, integrado por los más  nuevos que van aprendiendo las tareas.

Por otro lado, las guardias de los hospitales Santamarina y de Niños se manejan como un servicio aparte, con su plantel de enfermeros de emergencias médicas que tienen mayor especialización, al igual que los de terapia.

En cuanto al perfil, la mayoría de los trabajadores está en un rango de edad medio a jóvenes, y no hay demasiado personal próximo a jubilarse. “Hemos venido incorporando mucha gente en estos dos años, pero como se van otros nunca alcanzamos a cubrir”, destacó Pretti, y evaluó que, junto con el de mucamas, es uno de los agrupamientos con más recambio.

 

La búsqueda

El Hospital lanzó una búsqueda para conseguir unos quince enfermeros. “Tenemos que cubrir tres cargos mínimo para terapia intensiva, para las camas que vamos a habilitar nuevas”, indicó el director. De este modo, en el transcurso de esta semana pasarán de 6 a 8 plazas en el sector que recibe los cuadros de salud más complejos.

“Lamentablemente, la terapia nuestra está funcionando a pleno en forma permanente. Así que tenemos que incorporar esas dos camas y por el espacio, no tenemos para más. Lo máximo que llegamos es a las 8 y no hay lugar para más, a excepción de un proyecto que tenemos que vamos a ir desandando de crear una intermedia”, adelantó.

Para no descartar a ningún aspirante, indicó que “lo que podemos hacer es generar la incorporación de enfermería común, y rescatar de algún servicio los ya formados y llevarlos a terapia”.

Para el resto de los puestos, lo único que están solicitando los responsables del Hospital es que tengan el título habilitante. “Después evaluamos y si hay que capacitar, capacitamos. No tenemos problema en eso”, alentó Pretti.

El sueldo básico inicial de un enfermero –según el convenio que se firmó con el Sindicato de Trabajadores Municipales de Tandil para 2013- será en febrero de 4.200 pesos de bolsillo.

En tanto, los tres enfermeros de terapia intensiva, que necesitan más capacitación, reciben una bonificación extra del 25 por ciento sobre el sueldo básico. Es decir, cobran más que los de sala.

Los aspirantes deben tener “vocación de servicio y ser buena gente. Los definiría como elementos fundamentales para entrar a trabajar acá, porque todo lo demás, hasta la capacitación, se puede mejorar, conseguir; pero esos dos fundamentos que son atributos personales no se los podemos dar”, describió el funcionario.

También valoró que cuentan con muchos profesionales de experiencia, que además son docentes de los institutos que funcionan en Tandil, que están dispuestos a formar a los más nuevos.

 

Los pro y contras

Con la búsqueda “estamos tratando de abrir el abanico para que más gente se entere. Inclusive, ahora tenemos en Olavarría la Escuela de Enfermería de la Unicén, entonces también tratamos de dirigir para ver si captamos algo de ahí. Pero es complejo el tema porque han aparecido nichos de mercado para enfermeros en la parte privada que brindan mayor remuneración. Es muy difícil competir contra eso”.

Por otra parte, una de las ventajas es que en el Hospital gozarán de un salario en blanco, con los aportes, todos los beneficios que exige la ley y los derechos laborales que corresponden.

Pretti remarcó la experiencia que adquieren debido a que “las cosas que ven en el Hospital no las van a ver afuera. Entonces si el enfermero quiere realmente capacitarse -con muchos médicos también pasa eso-, lo que se conoce acá adentro no se compara”. 

 

Los centros de internación no consiguen captar la oferta que generan dos institutos locales

El director administrativo del Hospital analizó que tanto en el sector público como en los dos centros de internación privados “hay una escasez de oferta de enfermería. Si bien tenemos dos institutos (Amemt y el ISFT 75) y había hasta el año pasado un tercero que era Cruz Roja, que generan auxiliares de enfermería en la mayoría de los casos, aparentemente esa oferta de enfermería que se produce va a ciertos trabajos privados, acompañamiento de abuelos, enfermería hogareña o domiciliaria, y no vienen a las instituciones”.

Al sopesar las razones, explicó que “de acuerdo a los datos que tenemos, el enfermero gana más haciendo esas tareas que en las instituciones” y agregó que esta situación se agrava “en las ciudades grandes donde pueden desarrollar otro tipo de tareas y la enfermería se va para ese lado”.

Los alumnos de las dos instituciones de formación tienen prácticas en el Hospital, pero “no podemos llegar a captar gente de ahí. Incluso algunos de sus profesores trabajan en el Hospital y no conseguimos retener enfermeros para que vengan”, describió el funcionario.

El director administrativo manifestó que “es complicado” ofrecer un incremento únicamente a los enfermeros porque “tenemos un plantel laboral de 2.200 personas en todo el Municipio y por más que sea estrictamente necesario y demás, abarcar un acuerdo extraordinario para un sector y no para los demás es complicado”.

 

Movilidad “relativa”

Por otro lado, explicó que en ciertas áreas los enfermeros reciben un plus por criticidad, pero además hay una carrera hospitalaria concensuada con el gremio y el grupo de enfermeros.

De todos modos, reconoció que la movilidad es “relativa cuando los ingresos son muchos, porque hay mucho plantel de enfermería nuevo que tiene que esperar años para tener la antigüedad necesaria y después poder concursar”.

Agregó que “normalmente los jefes permanecen en sus cargos legitimados por los concursos y obviamente, siendo jefes, haciendo cursos y capacitándose, cada vez tienen más puntuación para futuros concursos. Entonces, es muy difícil que alguien nuevo pueda llegar a esos cargos”.

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