El Jardín 912 convive con problemas de infraestructura desde hace más de 20 años

La directora de la institución Claudia Suizan, y Cristina Colombo, parte de la cooperadora, dialogaron con El Eco de Tandil sobre las problemáticas por las que deben atravesar empezando por la llegada al jardín ya que la calle es inaccesible y la mayoría de los chicos van caminando. Los pocos que se trasladan en colectivo tampoco pueden ingresar ya que los deja en Juan B. Justo y el establecimiento se encuentra en la calle paralela, así que faltan a clase o llegan embarradísimos.
Por otra parte, de las puertas para adentro, la estructura es muy vieja ya que tiene más de 30 años, se está cayendo y es imposible de levantar. El espacio donde funciona el jardín sería la habitación de la casa de la Escuela 22 que está al lado y que fue cedido al jardín de infantes momentáneamente hasta que se construye un lugar propio. Esto fue hace 32 años, que es el tiempo que funciona el jardín.
Actualmente hay salas de 3, 4 y 5 y concurren alrededor de 98 chicos quienes no tienen un SUM, cuando quieren pasar de las salas hacia la cocina salen directamente al frío o a la lluvia pasando por la intemperie, la sala de tres años tiene que compartir el baño con los maestros, el resto de las salas tienen su baño pero son precarios y tienen que usar parte del espacio como depósito de cosas para los chicos, las salas no son las adecuadas, el despacho de la directora tiene varios agujeros por donde cae agua como catarata, entre otras cosas.

Sin respuesta de las autoridades
 
En el año 2008 los consejeros escolares visitaron el lugar y armaron una carta pidiendo el cambio edilicio por riesgo de habitabilidad y por la precariedad del jardín. Pero a pesar de este antecedente, las autoridades del 912 siguen sin respuesta alguna.
“Nosotros desde la cooperadora hacemos lo que podemos pero la comunidad es reducida y tiene algunas necesidades. Es sabido que esta estructura no está hecha para un jardín y desde la cooperadora estamos pidiendo desde hace más de 20 años las formas y modos para mejorarlo y buscar un terreno. Hablamos con las autoridades nacionales, provinciales, municipales y sin respuesta”, explicó Cristina Colombo.
Lo último que les dijeron es que ellos mismos buscaran un terreno pero a la cooperadora se le hace muy difícil ya que no saben si es apto para construir o cómo comprarlo, luego que construyan y todo lo que viene detrás de eso.
“La comunidad es cada vez más grande y se necesita mucho este espacio ya que no hay otros jardines en la zona. Además la comunidad es fabulosa, la gente es buenísima y los chicos quieren un jardín donde puedan desarrollarse”, concluyó la directora.

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