El Ministerio de Trabajo bonaerense dictó la conciliación obligatoria en la empresa Loimar

El Ministerio de Trabajo bonaerense dictó ayer la conciliación obligatoria en el conflicto que se desatara el martes en la empresa Loimar SA tras el despido de 17 trabajadores, que fueron reincorporados a la firma como consecuencia de la medida.
Igualmente, y tal como lo anunció este Diario en su edición de la víspera, los obreros que llevaron a cabo el paro de actividades no permitieron el ingreso de camiones a la fábrica, puesto que por la mañana aún no se había expedido el organismo gubernamental interviniente.
Ayer, la protesta alcanzó su pico máximo de tensión, con algunos encontronazos durante la madrugada, entre los trabajadores y directivos. Dispuestos a endurecer la huelga, los manifestantes vedaron totalmente el ingreso de camiones a la fábrica y, cerca del mediodía, el paro alcanzó el ciento por ciento de acatamiento.
Enfrente del acceso a Loimar, los trabajadores desplegaron sus banderas, quemaron gomas y mantuvieron una férrea vigilia, al tiempo que esperaban que se desarrollara la reunión conciliatoria en la delegación del Ministerio de Trabajo.
El conflicto entre los trabajadores y la firma tiene como trasfondo una cuestión gremial, ya que un grupo de empleados se desvinculó del Sindicato Obreros Ladrilleros a Máquina y Anexos (Solma) y se afilió a la Federación Obrera Ceramista (Focra) que, según manifestaron los propios protagonistas, los representaría de mejor forma.
El secretario general de la delegación Tandil de la CGT, Marcelo Marcovich, expresó que la participación de dos agrupaciones en el conflicto ?siempre complica? la llegada a un desenlace favorable para las partes, aunque debe destacarse que el Ministerio de Trabajo convocó a Solma como representante de los obreros de Loimar en la conciliación que se llevó acabo ayer en la delegación local.
Por otra parte, el titular de Focra Azul, Juan Solano, acató la decisión del Ejecutivo bonaerense, pero protestó porque el gremio al que representa ?lucha por el bien de los trabajadores, mientras que el otro no, lo hace para la empresa?.
Sobre el encuadre sindical que debe tomar el caso, Solano anticipó que ?la definición llegará pronto? y subrayó que ?Solma no está adherido a la CGT y el gremio de los Ceramistas sí?, aun cuando la representación correspondiente se decidirá en el Ministerio de Trabajo de la Nación.
Por último, el líder gremial se quejó porque ?la adhesión a un sindicato es voluntaria, no obligatoria, y los empleados que ingresan a Loimar sufren automáticamente los descuentos para Solma sin ser consultados?.

La voz
empresarial

El vocero de la firma, Guillermo Edo, explicó a este Diario que deberán negociar en 15 días ?los diferendos que llevaron a esta situación?, y confirmó que acatarán la decisión de reincorporar a las 8 empleados efectivos y 9 contratados que habían perdido su fuente laboral.
Edo se refirió también a la controvertida cuestión sindical, a la que calificó como ?una interna que mantienen el delegado y su segundo dentro de la fábrica, por lo que cada uno busca los apoyos que le permitirán más beneficios de cara a la elección de fin de año?.
?El representante actual tiene cerca de 20 años de ejercicio. No es un invento de la empresa, porque fue elegido siempre legítimamente?, agregó.
Al ser consultado sobre la agremiación de los empleados, Edo informó que ?eso no lo puede definir Loimar, porque la autoridad de aplicación es el Ministerio de Trabajo de la Nación?.
?Hay canales y deben respetarse. Después, a la empresa, trabajar con Solma o Focra es indistinto. Inclusive, existen firmas que trabajan con los dos sindicatos. Ese no es un punto especial?, finalizó. *

Nota proporcionada por :

Deja tu comentario