El Museo expondrá su destacado patrimonio

El 8 de diciembre el Museo Municipal de Bellas Artes celebra su 70 aniversario (1938-2008), por lo cual sus salas exhibirán patrimonio de la colección permanente así como obras cedidas por familiares de respetados artistas locales, que completarán la intención curatorial.
A partir del 9 de diciembre hasta mediados de febrero, todo el espacio museístico nos remitirá a su destacada historia, que década tras década, nos ha dignificado con producciones y artistas relevantes para el hacer local y nacional.

Una pasión renovada

La historia de la institución reconoce varias vertientes en sus orígenes. Por una parte, la llegada al lugar de personas idóneas y, por otra, las condiciones políticas que les permiten a esos pioneros desarrollar sus utopías.
En el Tandil de los fines del siglo XIX y comienzos del XX se dieron esas condiciones y surgieron pintores como Gabriel Valor, Carlos Resta, Mariano Montesinos, Christian Mackeprang, Francisco Gómez, León Felipe Ibos y Nicolás Cazaneo.
En 1912, año en que cayó la Piedra Movediza de Tandil, llegó a esta ciudad un artista italiano, nacido en Avezzano, provincia de de Aquila y egresado del ?Regio Instituto de Belle Arti in Roma?. Se trata de Vicente Seritti (1883-1962), que se dedicó con éxito a impartir lecciones de dibujo y pintura, y creó en Tandil un ambiente artístico tan necesario por aquellos días.
Transcurría el año 1920, cuando José Manochi, genuino ?mecenas?, y su amigo Manuel Cordeau, excelente artista, decidieron impulsar la formación de la Sociedad Estímulo de Bellas Artes con el propósito de incentivar los intereses culturales y artísticos dentro del partido de Tandil. Persiguiendo estos objetivos, fundaron el 1 de diciembre de 1920 ?La Academia de Dibujo y Pintura?, ofreciendo la dirección a Vicente Seritti, a quien acompañaron Rita L. Gómez y Fernando Berreta como profesores.
En 1935, José Manochi encaró otra tarea ciclópea: crear un Museo. El nuevo desafío concertó voluntades desde distintos núcleos de la actividad social, entre ellos, su amigo don Atilio M. Chiappor, director del Museo Nacional y el entonces conocido dirigente político don Juan D. Buzón. Cesar Carugo donó un cuadro suyo, solicitó y obtuvo veintidós cuadros en donación de notables pintores. A estos, se agregó otra veintena que llegó por parte de la Dirección Nacional de Bellas Artes.
El 6 de enero de 1937 se inauguró el Museo en un local alquilado, situado en Belgrano 634, de Tandil, casa por medio al estudio jurídico de José Manochi. Al exitoso acto de apertura que cuenta con una gran concurrencia de público, asistió especialmente Ernesto Riccio, delegado por la Dirección Nacional de Bellas Artes.
El 6 de marzo de 1937, bajo la intendencia de W.A Leeson, el Honorable Concejo Deliberante de Tandil, sancionó la ordenanza que municipalizó la Academia de Bellas Artes, la que en lo sucesivo funcionó juntamente con el Museo Municipal de reciente creación.
Don Juan Buzón para esa época no descansó hasta que la Academia y el Museo tuvieron su edificio propio y con el apoyo de la Comisión Municipal de Bellas Artes, se logró finalmente construirlo en su actual emplazamiento de Chacabuco 357, inaugurándose el 8 de diciembre de 1938 en coincidencia con las fiestas patronales. En dicha oportunidad, se realizó el Primer Salón  de Arte de Tandil, que reunió a los más grandes de la pintura argentina de entonces. Durante catorce ediciones de orgullo para la ciudad y luego de su interrupción lamentable, tuvo un intento de recuperación en el XV Salón, realizado en 1976.
La vida del Museo estaba asegurada. El 31 de diciembre de 1938, dieciocho años después de su fundación, la Sociedad Estímulo, entendiendo que estaban cumpliendo su objetivo que alentaban su creación, se disolvió y pasó su patrimonio a la Municipalidad de Tandil.
Corría 1971 cuando la señorita Mercedes Santamarina, nieta de don Ramón Santamarina, ofreció en donación al Museo Municipal de Bellas Artes de Tandil, entonces dirigido por Ernesto Valor y bajo la intendencia del doctor Ricardo O Stoddart, un importante conjunto de pintura, muebles y objetos los que, juntamente con los donados al Museo Nacional de Bellas Artes, formaban su colección particular.
La sala que lleva su nombre se inauguró el 24 de mayo de 1973 y posee obras de maestros universales como Joaquín Sorolla, Philip Alexis Lazlo de Lombos, Eugene Carrieri, Juan Francois Raffaelli, Theodule Robot, Jeans Luis Forain, y Camile Jean Batiste Corot, entre otros, así como estatuillas egipcias, piezas chinas, épocas Ming, Kang Shi y Sung, mobiliario épocas Luis XV y XVIII.
Ernesto Valor estuvo hasta su muerte al frente del Museo, logrando alcances extraordinarios en su labor, acompañado por un importante grupo de amigos pintores. En el caso de Guillermo Teruelo, Josefina Seritti (hija de Vicente Seritti), Antonio Fortunato, Julio Suárez Marzal, Jorge Enrique, Angeles Unzue, Antonio Rizzo y Ernesto Valor Darbon. Este último lo sucedió en la Dirección del Museo.
Durante la década del ?90, la luz que había encendido José Manochi y que el paso del tiempo no logró apagar, comenzó a perder fuerza.
No obstante, el 8 de diciembre de 1998, merced a la gestión de la Asociación de Amigos del Museo de Bellas Artes y con el aporte del Fondo Nacional de las Artes, se inauguró en el marco del 60mo. aniversario del Museo una nueva sala de exposiciones. Esta última donó 10 obras de artistas argentinos para el acervo  del Museo.

Tiempos modernos

En el año 2000 una nueva gestión de la Dirección de Cultura y Museo de Bellas Artes logró redimensionar su alcance y proyección, reavivando aquella llama que iniciaron los precursores y que hoy retoman, como testimonio las nuevas generaciones. Es así que a partir del año 2003, el Museo gestiona la donación de una importante colección de Arte Contemporáneo Argentino ampliando así su fondo patrimonial con obras de artistas como: Jorge Abott, Julián Agosta, Alberto Delmonte, Miguel Hugo Irureta, Nicolás Menza, Luis Felipe Noe, Silvia Ocampo, Enio Iommi, entre otros.
En la actualidad, la colección del Museo está formada por más de setecientas obras, cuenta con nueve salas de exposición, un auditorio de uso múltiple y una biblioteca especializada en arte con más de 1500 libros. La tarea de completar la colección de Arte Contemporáneo es constante y la permanente recepción de obras de grandes maestros da cuenta de ello.
Comenta la directora del Museo, profesora Indiana Gnocchini: ?El espacio cultural se construye a través de circuitos o flujos no siempre formales. La necesidad creciente de crear redes de comunicación y fortalecer nuestras identidades nos dirigen permanentemente, entre otros objetivos primordiales, hacia la dinamización y aplicación de los servicios prestados a la comunidad y a la divulgación del patrimonio del Museo.
Trabajamos en la promoción de nuestros artistas y sus obras porque el hacer cultural constituye, cada vez más, ?El cimiento de la sociedad?.
Hacemos circular nuestro acervo por ámbitos diversos y los exponemos frente a diferentes públicos, cuyas miradas nos enriquecen, por ello este 70 aniversario nos encuentra fortaleciendo un proyecto de Museo que está orientado a considerar el mismo como un espacio social, donde el pasado  que atesora está en pleno accionar con el presente, dando cuenta de ello esta exposición patrimonial que quedará exhibida en todas sus salas. Es importante destacar que esta celebración, significa que conmemorar dicho aniversario es producto del esfuerzo de muchos actores sociales, mi gratitud y respeto para todos ellos…?.*

 

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