El pediatra Abel Albino advirtió que llevará años combatir la desnutrición

Con el SUM del Hospital de Niños “Doctor Debilio Blanco Villegas” colmado de público, el reconocido pediatra fundador de la asociación civil Conin, Abel Albino, disertó sobre las cinco claves para una gran nación, con las cuales aseguró que el país “se convertirá en una potencia en 30 años”. Enfatizó la importancia de empezar a combatir la desnutrición rápidamente porque su tratamiento puede llevar toda una generación.
Estuvo presente en el encuentro el intendente Miguel Lunghi junto a la directora del Hospital de Niños Marta Brea y su antecesor y concejal mandato cumplido Héctor Equiza, y entre el público hubo tanto profesionales de la salud como personas interesadas en la problemática y las referentes de Conin en Tandil.
En diálogo con El Eco de Tandil, Abel Albino explicó que la charla apunta a “concientizar sobre las necesidades” y confió que su gira por distintos lugares busca “mover corazones, estimulando a la gente a que colabore, que se unan, que es posible salir de cualquier problema si estamos juntos”.
“El argentino en general es muy solidario, lo que pasa es que nadie quiere que lo roben, que le mientan, que lo estafen. Y el peor enemigo de la solidaridad es la desconfianza, pero si uno genera confianza la gente es solidaria”, afirmó.
Aseguró que la expectativa es que “se movilicen todos, no hay papeles pequeños, lo que hay es actores mediocres. Por pequeño que sea el papelito que nos toque representar, si lo hacemos con el corazón, otro gallo va a cantar. ¿Cuál trabajo es más importante, el del neurocirujano o el del barrendero? Todos lo son y será mejor el que se haga con más amor, con más entrega”.

“Se han negado
los problemas”

En tanto, Albino expuso que “sabemos que existe un 30 por ciento de pobreza en el país, lo que venimos diciendo hace muchos años y lo que dice la Universidad Católica de la mano de Agustín Salvia que hace estas investigaciones, y ya sabemos que hay problemas pero se han negado, se han minimizado”.
“Se nos ha dicho que teníamos un 5 por ciento de pobreza o que estábamos mejor que Alemania. Todo eso hace daño, porque yo no tengo miedo a tener un cáncer, el temor mío es que no me lo diagnostiquen, porque en tanto no me lo diagnostiquen no podré luchar contra el flagelo”, cuestionó.
En ese sentido, añadió que “si tenemos un diagnóstico podemos establecer un tratamiento. Yo tengo 44 años de médico, así que entiendo perfectamente esto que digo”.

Un buen
diagnóstico

Frente a ese panorama, consideró que hay que hacer “un buen diagnóstico, aunque aparentemente nos diga algo que es malo”, porque “no tener diagnóstico es el problema ya que uno al no reconocer la patología, no puede luchar contra ella”.
“En la desnutrición tenemos que meternos en el problema rápidamente, porque el hambre se soluciona en diez minutos. La desnutrición se soluciona, a lo mejor, en una generación”, advirtió.
En ese contexto, puntualizó que el hambre “es un síntoma”, mientras que la desnutrición “es una patología individual y social gigantesca” y el tratamiento “puede llevar 20, 25 años porque el abordaje debe ser multicausal”.
“Nos dimos cuenta hace muchos años de que la desnutrición es el resultado final del subdesarrollo. De nada sirve que alimentemos a un chico si lo devolvemos al ambiente hostil del que proviene. A los 15 días estamos alimentándolo de vuelta. Si queremos quebrar la desnutrición, lo que debemos hacer es un abordaje integral de la problemática social que le da origen a la extrema pobreza”, señaló.
En ese sentido, detalló que hay que enfocarse en la “educación nutricional, educación para la salud, lactancia materna, jardín maternal, jardín infantil, estimulación temprana, escuela de artes y oficios, programa educacional agrario, lectoescritura para analfabetos, ropero familiar, club de padres, escuela para padres, documentación y legalización de la familia, alcoholismo, inmunizaciones, agua corriente, agua caliente, luz eléctrica, cloacas, en pos de combatir la desnutrición, lo cual va a llevar “mucho tiempo”.

Una potencia
en 30 años

El pediatra destacó que frente a esta problemática “todos somos responsables y nos afecta a todos” y aseguró que sólo vamos a poder salir de ella cuando “todos juntos trabajemos, los gobiernos junto a las organizaciones no gubernamentales, el empresariado, las iglesias, las universidades y la comunidad toda. De otro modo, no salimos. Así que todos tenemos parte de culpa, por acción u omisión”.
En esa línea, manifestó que los cinco pasos para una gran nación son “preservar el cerebro dentro del año, embarazo y primer año; educar ese cerebro; tercero, cloacas; cuarto, agua corriente y caliente; y quinto, luz eléctrica. Si hacemos eso, somos una potencia en 30 años”.

Un compromiso

Al comenzar su disertación, Albino le comentó al público que uno de los objetivos de su visita fue ver a “mi gente de Conin Tandil que está construyendo un muy lindo edificio. Me encantó”.
“En realidad cuando yo empecé, lo hice arriba de una lata de 20 litros de pintura, así que cuando veo este edificio, personalmente se me cae la baba, porque no lo puedo creer. Me parece espectacular, les agradezco el compromiso con la sociedad que en realidad es lo que debe ser”, sostuvo.
Y se preguntó: “¿Por qué para odiarnos ponemos tanto y para querernos tan poco? Habría que entrar en sutilezas de alta política para saber quién ganó algo con la imbecilidad de la guerra. En verdad, nadie. Todos perdieron. ¿Por qué cuando la guerra llama uno es capaz de dar un hijo, que son sus ojos, y cuando los hombres de la paz llaman, uno no es capaz ni de meterse la mano en el bolsillo?”.
En ese sentido, consideró que “todos tendríamos que colaborar con Conin porque hay gente pobre en todo el país, o con Pajaritos de la Calle por ejemplo. ¿Qué se nos va a caer o qué nos va a pasar si colaboramos? Saben lo que seríamos todos nosotros poniendo una caja de leche por mes o su equivalente, o un pañal. Nada más que eso, pero tener el compromiso, así como uno paga el club, la cuota del cable, colaborar con obras que son de bien”.
“Tenemos que trabajar juntos, todos detrás de un ideal. Eso hace una gran nación, eso se hace con el apoyo y la colaboración de todos. El Gobierno solo no puede, las ONGs tampoco, la sociedad tampoco, pero todos juntos sí, como hermanos que somos. La patria está enferma, la madre está enferma. Los hijos deben estar al lado de ella tratando de colaborar, de sumar. Este es el mensaje nuestro. En realidad, es un mensaje de compromiso, de amor. Yo amo a mi país”, finalizó. u

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