El presente de Traverso

-¿Qué andabas haciendo por Catamarca?
-Vengo de a dar una charla de seguridad vial.
-¿Te dedicás a eso ahora?
-Sí, doy conferencias de seguridad vial con todo mi grupo y la idea es andar por todas las provincias argentinas, que ya lo estoy haciendo.
– ¿Cómo manejan los argentinos en la calle?
-Para mí los argentinos manejan extremadamente mal y lo que es peor, casi el 90% está totalmente convencido de que maneja bien. Por eso estoy haciendo las campañas. No puedo creer que la gente arriesgue la vida de la forma en que lo hace. Cuando algo pasa, somos especialistas en buscar un culpable. Y nadie se hace cargo.
-Vos que corriste en semipermanente y en autódromo mucho tiempo, comparando esas etapas, ¿con cuál te quedás hoy ya retirado, a la distancia?
-Eh? yo me quedo con el automovilismo que duró hasta hace más o menos 10, 15 años. El actual no me divierte, no me gusta mucho, me aburre un poco y ni hablar la Fórmula 1, que directamente no la miro, es más, no me acuerdo quién salió campeón. Tampoco me interesa porque se transformó el automovilismo? seguramente a mucha gente le gusta, ¿no? A mí no me gusta. Me quedo más con la etapa anterior como también me quedo con la Fórmula 1 de la década del ´80. Pero lejísimos, de acá a la China. Y el TC también y el TC 2000? hoy en día en la Argentina tenemos 3 ó 4 categorías iguales en relación peso-potencia. Es más o menos lo mismo y no se guardó la relación que hubo siempre en el automovilismo, o sea, siempre los autos de carrera de las máximas categorías tenían un 30 ó 40% más de velocidad que los autos más rápidos de calle. Y hoy en día los autos de calle esquivan a los de carrera, je, je.
-Alguna vez te pidieron que puntúes a Oscar Aventín del 1 al 10 y le reprochaste al periodista porque te quitó la posibilidad del cero.
-(larga la carcajada).
-¿Cómo está tu relación con Aventín ahora?
-Tengo una amistad de más de 30 años y como tiene una personalidad medio soberbia yo me encargué toda la vida de cargarlo y volverlo loco. Pero Oscar corría en la época de la que te hablo y yo creo que todos los pilotos de entonces, y no los conocidos sino todos, por lo menos de mi parte tienen el respeto más grande porque era un automovilismo en el que no había 10 mil corredores para subirse a cada auto. Eran los que estaban y nada más, no era un deporte fácil y no por el dinero, eso fue siempre, más bien por ser de alto riesgo. Y Oscar Aventín participó durante un par de décadas de ese automovilismo, después lo p? cuando hace algo con el TC que no me gusta y qué sé yo, pero por encima de eso somos muy amigos.
-¿Cómo ves a la dirigencia del automovilismo, en general, hoy en día?
-Como dirigente ha quedado Oscar, porque el TRV6 es una Sociedad Anónima, TC 2000 va perdiendo vigencia y todo esto es responsabilidad directa de los dirigentes. Y el TC funciona bien, más allá de que hoy tiene 47 autos por carrera y no 80, producto de algunos errores en el reglamento que hacen que los costos sean muy altos.
-¿Cómo está tu relación con Pato Silva?
-Bien, pero él sigue enojado porque cada vez que me ve alguien lo carga o le dice algo y yo atino: ?Pero Pato hace 10 años de esta maniobra? y no hay caso. No se le pasa (risas). Para mí es un gran piloto pero tiene una desesperación de tener protagonismo y dice y hace bol? en la tele y no le hace falta porque es un buen corredor. Maneja bien y tengo una buena relación, más allá de lo que pasa cada vez que nos vemos.
-Hablando de cargadas. Cuando Gabriel Ponce de León fue a Tandil una vez lo primero que hizo fue pedir que no le consulten nada acerca de aquel episodio famoso cuando una mañana lluviosa, tras golpearte, vos declaraste insistentemente que lo ibas a c? a trompadas. ¿Cómo están ahora?
-Na, na, pasó. Creo que él aprendió mucho con esa maniobra. Aprendió que en el automovilismo las reglas dicen que si vos querés hacer una maniobra peligrosa te tenés que involucrar, o sea, son aceptables siempre y cuando vos también arriesgues, porque si vos tenés peligro y yo no? así no es. Ese día él aprendió que eso no va y hoy en día lo veo a cada rato y tengo relación buena (deja un espacio). Eso no quita que un día de éstos lo c? a trompadas (risas).
-¿En ese momento no se cruzaron sino, no había vuelta atrás después de lo que habías dicho? ¿No?
-Na, na, es todo de la boca para afuera yo soy enemigo de las peleas, no soy ni boxeador ni creo que tenga razón porque sé pelear.
-¿Pero sabés pelear?
-No, nunca me peleé con nadie, ésa es la verdad, soy puro bla, bla.
-¿Y Marquitos?
-Me extraña porque no tiene con quién pelear. Quiere pelearse con alguno y no le dan bola y no puede depender de cómo maneja porque maneja para el c? pero tiene esa personalidad que de alguna manera lo hace mantenerse, pelea con alguien, hace chistes.
-¿Volverías a correr?
-No en estas circunstancias y ése es el motivo por el cual dejé.
-¿Y si viene un sponsor pesado a ofrecértelo?
-Ya lo han hecho, me ofrecieron cosas hasta descabelladas. Llegaron a ofrecerme un millón de dólares para que vuelva a manejar. Dije que no. Lo que yo logré, mal o bien, la personalidad que mantuve, la opinión general de la gente y los 35 años en esta actividad en forma continúa? Por un millón de dólares tiraría a la basura todo.

Para comentarios, críticas o sugerencias de notas el lector puede comunicarse vía correo electrónico a la casilla luispepoibarra@yahoo.com.ar. De paso le agradecemos la correspondencia al mismísimo Jorge ?Cebita? Infantino que escribió a raíz de la publicación del día domingo cuando el Flaco Traverso lo recordó con mucho afecto.

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