El propietario del local donde funciona Anses en Vela, pide el desalojo

Lo publicado por El Eco de Tandil días atrás sacó a la luz e hizo de público conocimiento la situación que acontece en María Ignacia con el inmueble que sigue ocupando Anses, cuyo contrato venció hace cuatro años.

La última carta documento que fuera publicada por este Diario dejó al descubierto el problema que la mayoría desconocía y mostró a los actuales funcionarios más preocupados por conocer cómo se había filtrado la información a la prensa que por buscar la solución que está pidiendo el dueño.

La disputa entre propietario y locatario llevó al titular del local, José Pérez, a exigirle que desalojaran el inmueble cosa que no fue atendida por el organismo nacional.

A este conflicto que viene de larga data, pero que recién se conoce ahora, le faltaba conocer la postura de la persona que hace años viene exigiéndole a Anses que se mude de local, algo que hasta el momento no pudo conseguir.

En diálogo con este Diario, José Pérez comenzó diciendo que “desde el 2013 que a esta gente se le venció el contrato. Se le mandaron varias cartas documento y en ningún momento tuvieron la deferencia de contestarlas. Ni el gobierno que pasó, ni el que está”.

Aseveró que “lo que dijo Cristian Salvi, que nosotros nos habíamos comprometido a construir un baño, está faltando a la verdad o no sabe leer los contratos, porque en ningún lado dice que tenía que construir un baño. No existe eso ni de palabra ni de nada. Y nos siguen pagando 1900 pesos de alquiler desde el 2009-2010 y nunca lo ajustaron. No sé quién es Salvi, pero debe hablar de gusto porque no conoce nada, si conociera algo no diría nada”.

 

“Nunca nos hicieron caso”

Sobre el contrato y el reajuste de dinero que jamás se produjo dijo que “lo pedimos pero nunca nos hicieron caso, ni siquiera nos atendían y por eso tomé la determinación de pedirles el desalojo”. Aclaró que “a mí, Anses no me debe nada, sucede que están en un lugar con el contrato vencido desde hace años y pagando 1900 pesos. Pedí un ajuste y no lo hubo y menos hacer un nuevo contrato. Es más, nos mandaron gente a ver el local y decían ‘el lugar no vale lo que piden’, a lo que les dije que si no lo valía que se fueran a otro lado porque acá nadie los tiene atado, pero se quedaron de prepo, pagan lo que quieren y desde el 2013 están sin contrato”.

Remarcó que “pedí 4 o 5 mil pesos de alquiler pero jamás se dignaron a contestar ni el pedido de aumento en el alquiler ni las cartas documento que les mandé”.

 

Úúltimo reclamo

Pérez mandó la última carta documento, con fecha 2 de febrero de 2017, dirigida a Anses con domicilio en avenida Córdoba 720, 5to piso de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde prohíbe el ingreso a la casa para la utilización del baño y exige la entrega de la propiedad.

La misiva que alteró a los funcionarios que querían mantener en reserva el reclamo, señala: “Me dirijo a ustedes con relación a la ocupación que está realizando ese organismo del local de mi propiedad sito en calle Mitre 547 de la localidad de María Ignacia (Vela). En relación con ello informo que a partir del día de la fecha se prohíbe el ingreso de toda persona afectada a la repartición al resto de la propiedad privada. Sin perjuicio de ello hago propicia la oportunidad para reiterar que ante el vencimiento del contrato procedan en el plazo de 48 horas a la restitución del inmueble. En el mismo plazo deberán abonar la suma estimada de $ 5.000 mensuales por el uso ilegítimo que están realizando y ello hasta la restitución del inmueble. Por último hago reserva de reclamar por el monto abonado desde 2013 ($ 1.900) desde el mes de enero de 2013, el cual nunca fue actualizado. Todo ello, bajo apercibimiento de iniciar las acciones legales correspondientes. Quedan ustedes debidamente notificados”.

Al ser consultado sobre esta última carta expresó que “en ningún momento se cerró el baño, fue algo como para ir avisándoles pero jamás se cerró. En esa casa vive mi madre con quien comparten el sanitario, pero eso fue un arreglo desde que llegó Anses a María Ignacia. Es más, mi madre que es jubilada pagó siempre todos estos años el agua y jamás fueron capaces de darle algo de dinero para abonar parte de la boleta de agua, siendo que le usan todo. Esa es la verdad”.

 

“Hace cuatro años que están adentro sin contrato, es una vergüenza”

Al ser consultado si había hablado con el director de la oficina que Anses tiene en María Ignacia, Fabián Riva, sobre qué decisión tomará el organismo teniendo en cuenta que la oficina pública está ocupando un local con contrato ya vencido y sin ningún tipo de apuros para desalojar, señaló que “con Fabián (Riva) me une una gran relación y si no hemos llegado a cosas mayores es porque él está al medio. Es la única persona que se acercó a hablar conmigo al igual que (Gabriel) `Paco` Masson, después de los otros señores no apareció ninguno”.

Aseveró que “hay que ser realista, he hablado con la gente que está o estuvo en María Ignacia, pero todo esto se decide en Buenos Aires. Lamentablemente Riva y Masson tienen una gran voluntad, pero carecen de poder de decisión que se toman en la casa central y se las comunican a los jefes. Acá sucedió que nunca, hasta el momento, comunicaron nada, aunque saben que la gente está al tanto de cómo se manejan. Ellos sí pueden apretarte para que pagues, pero no les gusta cuando la situación se da el revés”.

Aclaró que “el juicio de desalojo no lo he iniciado porque voy a tener que pagar un dineral. Me dijeron que están buscando casas y seguro pagarán entre 7 y 10 mil pesos, mientras que el tiempo que estuvieron acá no fueron capaces de mejorarnos el alquiler. Lamentablemente estamos atados a cuando ellos decidan marcharse, hace cuatro años que están adentro sin contrato, una vergüenza”.

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